La
proyección sobre la pantalla muestra a un anciano que yace sobre
una cama improvisada. Un centenar de personas mira la escena en absoluto
silencio. Al lado del hombre acostado, un sujeto que dice curar toda
clase de enfermedades despliega un show y como parte de él echa
un líquido amarillo en el abdomen del viejo, que en realidad
es un paciente enfermo de cáncer que se juega sus últimas
esperanzas en manos del curandero. Éste finge unos procedimientos
con alambres y tijeras sucios, y tras unos instantes dice haber realizado
su sanación.
Pero no acaba allí la historia. El hombre, de repente, golpea
con brutal violencia el abdomen de su ingenuo cliente, según
él para demostrar la magnificencia de su procedimiento. “¿Duele?”,
pregunta irónicamente el sanador, que goza maltratando a un pobre
anciano que se retuerce de dolor y que, no olvidemos, sufre de cáncer.
Varios ejemplos de casos tan terribles como éste fueron mostrados
en la Primera Conferencia Iberoamericana de Pensamiento Crítico,
realizada en el Hotel Regente Palace de Buenos Aires y que culminó
la noche del domingo 18 de septiembre de 2005. La cita congregó
a incrédulos de España, Argentina, Brasil, Paraguay, Estados
Unidos y Chile, y buscó sacar a la luz todos los fraudes a los
que nos vemos expuestos diariamente, muchas veces sin siquiera darnos
cuenta.
Allí tuvimos a un largo listado de expositores de primer nivel,
quienes abordaron temas tan disímiles como pseudociencias en
la economía, los errores del psicoanálisis, los trucos
de los sanadores filipinos y los desafíos que debe encarar el
escepticismo.
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Los
mesones con ejemplares de "Pensar" y "El Escéptico". |
Las
jornadas
comenzaron el sábado 17 de septiembre con las inscripciones,
los reencuentros de quienes nos conocíamos de otras citas y las
primeras charlas entre quienes sólo habíamos intercambiado
pareceres a través del correo electrónico. El salón,
con 112 asientos que estuvieron casi siempre ocupados, ya tenía
los mesones donde se pusieron a la venta, a precio simbólico,
los ejemplares de “Pensar” y “El Escéptico”,
estos traídos especialmente desde España por los amigos
que viajaron desde el Viejo Continente a presenciar las exposiciones.
Juan Soler fungió como amable kiosquero.
Paul Kurtz, presidente del Center For Inquiry, se excusó por
no haber podido asistir a través de un video que grabó
especialmente para la ocasión, donde recalcaba la importancia
de un encuentro como el que estábamos protagonizando. Luego Alejandro
Borgo, quien aparte de organizar todo jugó el importante rol
de moderador, leyó una carta que remitió desde Canadá
Mario Bunge, titulada “Pensamiento crítico versus macaneo”,
muy a su estilo. El filósofo de la ciencia no pudo asistir al
encuentro por motivos de salud.
Luego comenzó el primero de los cuatro módulos del día
sábado, “Religión, fundamentalismo y razón”,
con la charla de Jorge Alfonso Ramírez llamada “La tiranía
de la fe y el futuro de la razón”, donde expuso sus dudas
sobre las bondades del islamismo, a la luz de los ataques terroristas
que encuentran aparente base religiosa en el Corán. Norm Allen,
editor asistente de la revista “Free Inquiry”, expuso acerca
de la religión y su impacto en las comunidades afroamericanas
y latinas en Estados Unidos, mientras Hugo Estrella se extendió
sobre el tema de la separación entre la iglesia y el Estado.
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El
público llenó el salón del Hotel
Regente Palace. Foto gentileza A. Borgo. |
Luego
del almuerzo, vino el módulo “Investigando a Dios y los
milagros”, donde el astrónomo Richard Branham explicó
las absolutas incongruencias del creacionismo, que sostiene que Dios
creó el universo hace seis mil años. Luego vino el turno
de Joe Nickell, quien habló sobre distintos milagros que ha tenido
la suerte de investigar, siempre con resultados negativos para las afirmaciones
extraordinarias: Las vírgenes no lloran y no les late el corazón
a las estatuas. Nickell, quien disfrutaba como loco haciendo trucos
de magia entre el público, invitó a indagar seriamente
antes de lanzar veredictos y atacar a los demás.
Los OVNIS no podían faltar, y Luis Alfonso Gámez, una
máquina de contar historias entretenidas y de lanzar ideas, comenzó
a hablar de las teorías conspiracionistas. “No podemos
creer todo lo que nos cuentan”, fue una de sus conclusiones, al
tiempo que Alejandro Agostinelli reseñaba sobre la influencia
de los comics y la ciencia ficción en general en la conformación
del mito alienígena.
El siguiente módulo, tras un breve descanso, versó sobre
“Medicina, psicología y pensamiento mágico”.
Ernesto Gil Deza, médico oncólogo, hizo una de las exposiciones
más celebradas de la jornada. Con humor, calidad y claridad,
puso de relieve lo peligrosas que son las pseudociencias y también
la medicina cuando no es utilizada como corresponde. Enrique Márquez,
ilusionista y autor del libro “Puede fallar”, mostró
videos de engaños francamente indignantes, como el que da inicio
a esta reseña. Márquez puso sobre la mesa un verdadero
ejemplo de cómo se debe combatir a los estafadores de lo paranormal.
Gerardo Primero, psicólogo, cerró el primer día
de ponencias con un serio y argumentado debate sobre los errores del
psicoanálisis.
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Joe Nickell haciendo
magia. |
Para
alivianar la ya extensa jornada, a eso de las 18.30 horas comenzó
un hilarante show de magia a cargo de Marduk, quien luego dio paso al
mago Merpin. Francamente sensacionales. Pasadas las 21 horas hubo una
cena de camaradería entre los expositores en el restorán
“La Chacra”, ubicado en Córdoba con Suipacha, donde
hubo tiempo para compartir ideas y, por qué no decirlo, toda
clase de sueños para el movimiento crítico.
La segunda jornada fue dedicada de forma íntegra al módulo
“Pseudociencia, educación y sociedad”. El físico
Celso Aldao dio el puntapié inicial con una charla calificada
unánimemente como “magistral”. Luego vino la preocupante
realidad expuesta por el ingeniero brasileño Wilson Porto Reis
sobre la “Penetración de la pseudociencia en las universidades”
de su país, para luego cerrar con el biólogo Mariano Moldes.
Tras un breve descanso, los estadounidenses Tim Madigan y Tim Delaney
expusieron sobre la historia del pensamiento crítico y la filosofía
positiva. Tras el receso del almuerzo, el economista Pablo Mira habló
del vínculo entre su especialidad y las pseudociencias. Luis
Alfonso Gámez presentó a Alejandro Borgo, quien contó
algunas anécdotas de su experiencia en el mundo de los fenómenos
paranormales e invitó a los demás críticos a atreverse
a hablar de temas vedados, como la eutanasia y el aborto. El estadounidense
Benjamin Radford se atrevió y en un castellano absolutamente
comprensible habló sobre los peligros de los mitos. Ese mismo
domingo, la revista “Viva” del diario Clarín de Argentina
publicó una extensa nota sobre Radford y su labor como cazador
de monstruos lacustres y marinos.
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Enrique
Márquez durante su exposición. |
La
cena de camaradería en el restorán "La Chacra". |
Luis
Alfonso Gámez intercambia ideas con Juan De Gennaro. |
Tras otro alto de quince minutos para estirar las piernas, conversar,
tomar un café o jugo de naranjas, quien suscribe habló
sobre el rol de los periodistas en la difusión de toda clase
de embustes, exposición que fue magistralmente complementada
por el escritor Pablo Capanna, uno de los platos fuertes de la jornada,
quien de paso sostuvo con mucha razón que finalmente todo pasa
por un asunto de educación, pues sólo así el público
podrá notar que está siendo estafado. Invitó a
los presentes a reclamar cada vez que descubra algún embuste
o un error en la prensa, como única forma de mantener un filtro
para evitar que los periodistas nos salgamos de madre.
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| Alejandro
Borgo hizo las veces de organizador y moderador. Fotografía
gentileza A. Borgo. |
Posteriormente
hubo una mesa redonda, en la que participaron todos los representantes
de cada uno de los países presentes, y donde se hizo un resumen de las conclusiones
que podían obtenerse de esta Primera Conferencia. En esta
oportunidad, así como ocurrió tras el término de cada módulo, fue
posible que el público hiciera preguntas. Se puede decir
sin temor a equivocarse que quienes asistieron a las dos jornadas se retiraron satisfechos,
sobre todo después del final con música de Los Beatles
y su tema “The end”.
A
modo de autocrítica, valga comentar que no todas las agrupaciones
escépticas de Latinoamérica, reunidas gracias a la revista
“Pensar”, dieron un apoyo cerrado a la organización
de este debate de dos días sobre el Impacto Social del Dogmatismo
y el Engaño. Muchas de ellas ni siquiera dieron cabida al programa
del encuentro en sus páginas web, lo que finalmente jugó
en contra de una mayor difusión de un acontecimiento único
en este lado del planeta.
La reunión fue posible gracias al aporte del Center for Inquiry
del CSICOP y a la tenaz porfía de Alejandro Borgo, quien puso
sus mejores esfuerzos desde enero de este año para que la Primera
Conferencia Iberoamericana sobre Pensamiento Crítico fuera el
exitazo que terminó siendo.
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De
arriba hacia abajo, de izquierda a derecha: Widson Porto Reis,
Tim Delaney, Hugo Estrella, Mariano Moldes, Richard Branham, Enrique
Márquez, Gerardo Primero, Tim Madigan, Celso Aldao, Benjamin
Radford, Luis Alfonso Gámez, Alejandro Borgo, Pablo Capanna,
Diego Zúñiga, Jorge Alfonso Ramírez y Norman
Allen. Fotografía gentileza de Alejandro Borgo. |
Mayores detalles en el número de noviembre de 2005 de La
Nave de los Locos.
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