(01/11/2001)
Hemos realizado algunas precisiones a nuestro texto. Sin embargo, no
podemos desdecirnos puesto que estamos conscientes de contar con la
razón de nuestro lado. Si ponemos las cosas en su justo contexto, podemos
decir que en sus primeros mensajes Cardeñosa negaba haber aparecido
en el programa "Otra dimensión". Lo cierto es que, con su anuencia o
no, aparece. Negaba haber hablado de fantasmas, pero lo hace. Eso, por
ahora. Lo demás, como siempre, queda a juicio del lector.//
Lo
teníamos prometido desde hace varios números. Y como no hay deuda que
no se pague, ni plazo que no se cumpla, acá estamos para poner sobre
las mesa las pruebas de La Nave de los Locos. Y es que, a diferencia
de varios cazamarcianos, tenemos bastante claro que esto es como la
ciencia: "a afirmaciones extraordinarias, pruebas extraordinarias".
Pues bien, veamos.
Tiempo
atrás cometimos el "descaro" de publicar el artículo "Tres hombres, un biberón y el fantasma de Bruno Cardeñosa",
de nuestro amigo y colaborador español Zenón Sanz. En él, se ponía de
manifiesto que Cardeñosa, conocido divulgador de temas paranormales
y colaborador asiduo de revistas comerciales afines a estos sucesos,
había aparecido en el programa "Otra dimensión", de Antena 3, defendiendo
el origen fantasmal de una escena de la película aludida en el título
del artículo. Ése es el punto central. Al poco tiempo, recibimos un
e-mail del mismo Cardeñosa donde nos pedía, amablemente (todo hay que
decirlo), que aclaráramos esa información pues, según sus palabras,
nunca había estado en tal programa. Esto puede leerse en "Réplicas", cuya publicación molestó al ufólogo
hispano pues él exigía una rectificación. Y nosotros NO rectificamos.
Pero,
¿por qué no lo hicimos? Porque uno corrige algo cuando hay un error,
y éste no era el caso. En La Nave confirmamos CADA UNA de las informaciones
para entregar datos fidedignos a nuestros lectores. Fue por ello que,
sorprendidos, pedimos inmediata reconfirmación a Zenón Sanz,
así como a Pedro Gómez Barrondo, de ARP, quien había publicado originalmente
el artículo en "El Escéptico Digital". Sanz confirmó sus palabras y
prometió pruebas.
Mientras,
para dejar en claro que no nos habíamos olvidado del asunto, publicamos
una breve en la sección "Noticias" de Septiembre, donde sentenciábamos "el
ufólogo deseaba que desmintiéramos tal artículo (el de Sanz); le dimos
la posibilidad de hacerlo él mismo, cosa que hasta ahora no ha sucedido".
Lo correcto y lo justo, de haber estado equivocados, habría sido aceptar
nuestro error y callarnos la boca. Pero en esta ocasión aquella actitud
debiera haber venido del otro lado. Miren que "por la boca muere el
pez".
Ya en esa misma breve
sentenciábamos que "lo peor de todo es que está en nuestro poder
la trascripción del video donde sí aparece Cardeñosa, algo que lo deja
en una mala posición. ¿Para qué desmentir lo indesmentible? Cardeñosa
defendió la veracidad del "fantasma" aparecido en esa película, y listo".
Insisto: ése es el punto. Lo demás es "paja molida".
Esto
provocó una airada respuesta de Cardeñosa en una foro de e-mails. Allí
afirmaba tener el video, que el programa se llamaba "Impacto TV" y que
era de 1996. No sabemos -ni nos interesa- si la aparición de Cardeñosa
es de archivo o no; no sabemos si "Otra Dimensión" tomó imágenes de
"Impacto TV". Tal vez sí, tal vez no. Lo que acá importa es que Cardeñosa
dice que no dijo lo que en la trascripción parece claro que sí dijo.
Parece enredado, pero no lo es tanto.
Cardeñosa
llega más lejos en su defensa vía e-mail (que no publicaremos, para
calma de Bruno, pero que tenemos a disposición de cualquier inquisidor).
Dice que no habla de fantasmas ni menciona la palabra (sí lo hace);
añade que mentimos al decir que tenemos el video (no mentíamos) y culmina
preguntándose por qué, si es que tenemos ese video, no lo publicamos.
Pues bien, Bruno, acá está todo. Lo sentimos...
TRASCRIPCIÓN
DEL VIDEO
(0:00) Mon Santiso: En esta ocasión la película que concentra
nuestra atención es una comedia. Sin embargo, entre las risas de los
actores, el celuloide capta una presencia imprevista.¿Qué ocurrió en
aquel rodaje?
(0:14)
Película 'Tres solteros y un biberón': mira, mira, fíjate, ¡a qué es
preciosa!...
(0:17)
Narradora (mientras se sigue viendo la película): Esta película les
resultará familiar a muchos. Se trata de 'Tres solteros y un biberón',
una comedia ligera en la que lo último que cualquiera espera encontrar
es un fantasma. La escena donde aparece es ésta, y a simple vista no
hay nada anormal. Pero demos marcha atrás (y se retrocede la película,
viéndose otra vez la película): la madre del protagonista entra en una
habitación y apoyado sobre el cristal de la ventana se adivina un rifle.
Sin explicación. A continuación todos caminan hacia el salón y en esa
misma ventana, tras una cortina, puede verse con perfecta nitidez un
niño. En principio también sin explicación. Pero si revisamos la historia
de este lugar, encontramos que aquí, en la casa donde se rodaba la película,
murió un niño, un hijo de los dueños, por el disparo fortuito de una
escopeta.
(1:14)
Bruno Cardeñosa: En muchos casos, las apariciones de fantasmas
y espectros, como sería el episodio de esta película, se producen en
aquellos lugares en donde el supuesto aparecido ha vivido emociones
intensas o incluso ha fallecido en circunstancias, como norma general,
muy dramáticas.
(1:28)
Narradora: Hay otra explicación que muchos encontrarán más creíble.
(1:30)
Jesús Palacios (crítico de cine): O sea, la explicación más sencilla
y racionalista sería la de que se trate de un simple error de 'record',
un simple error de 'stin', es decir, ese niño, en un momento determinado
del rodaje, se cuela; se cuela en esa escena, y dado que sólo se le
va a ver unos segundos y que, de hecho, para poder verlo hay que parar
la película 'frame a frame', prácticamente, pues en un momento dado
el Director o el Productor deciden no volver a rodar esa toma, porque
los gastos son muchos mayores que los beneficios que puede producir
y dejarlo ahí, simplemente.
(2:07)
Narradora: Es una versión lógica. Pudiera ser que el niño estuviera
deambulando por ahí durante el rodaje de estas escenas y se escondió
tras la cortina al oír la voz de "Grabando". Pero no se pueden pasar
por alto dos cosas: no había ningún rifle durante el rodaje ni en ningún
otro momento de la película, ni, que se sepa, tampoco un niño, excepto
este bebé. Para los expertos en fenómenos parapsicológicos no hay duda,
el rifle y el niño son una huella psíquica de un dramático suceso...
y la cámara el testigo mudo.
(2:46)
Bruno Cardeñosa: Esta escena de 'Tres solteros y un biberón' es la clara
demostración de que gracias a una cámara de cine puede registrarse presencias
y manifestaciones que el ojo humano no está capacitado para detectar.
(3:00)
Narradora: ¿Se trata de una casualidad, o las casualidades no existen?
La única verdad irrefutable es que ahí aparecieron un rifle y un niño.
¿Cómo?, decidan ustedes.
(3:11)
Fin
Cardeñosa
nos ha planteado su posición frente a todo esto de forma decente. Como
ha quedado en evidencia, discrepamos de sus argumentos aunque estamos
llanos a recibir textos que salgan en su defensa. La Nave de los Locos
es un espacio de debate abierto. Para terminar, Zenón Sanz prometió
un artículo de réplica a Cardeñosa, sin perjuicio del que acaba usted
de leer. Atentos, entonces.
Agradecemos a Julio Arrieta por la trascripción
del video, a Andrés Torres por el video mismo y a Pedro Gómez Barrondo
por el apoyo con datos, información y conexiones varias.
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