La
noticia de su fallecimiento me golpeó el 25 de septiembre recién
pasado. Era difícil creer que Ribera, el decano de la ufología
española, el que escribió los libros ufológicos
más consultados por la "vieja guardia" de los investigadores
iberoamericanos, nos había abandonado. Pero, más allá
de la perplejidad inicial, lo firme es que Antonio Ribera, catalán
y caballero de la pluma, ha muerto, a los 81 años y medio. Así
de simple.
Tuve
la suerte de iniciarme en la ufología leyendo los libros de Ribera.
Las nuevas generaciones, en cambio, han sido menos afortunadas y han
dado sus primeros pasos con la literatura más demencial y anti-científica
de la historia de la ufología. Admito que la obra de Ribera,
comprometida con la versión más simple e ingenua de la
hipótesis extraterrestre, abundaba en elucubraciones gratuitas
y fantasiosas; pero ese cultivo de la magia, que tanta pasión
por investigar insuflaba en los más jóvenes, estaba moderado
por el sentido común, la buena fe, el chispeante humor y, sobre
todo, por la calidad literaria.
Además,
su papel de traductor nos permitió estar muy enterados de lo
mejor que se publicaba en el orbe: la mítica Flying Saucer Review.
Sólo así pudimos conocer lo más interesante de
la ufología clásica, vale decir, los trabajos de Jacques
Vallée, Aimé Michel, Michel Carrouges y tantos más.
Hoy, en cambio, debido a que las obras del catalán no fueron
reeditadas en la segunda mitad de los años ochenta, muchos han
debido dar sus primeros pasos con los libros de Benítez, de Ramírez
Reyes y otros, a veces ni siquiera leyendo (muchos le tienen alergia
a la lectura), concentrados en sus meras correrías de campo y
en la monotonía de videos borrosos e inverosímiles: lo
que explica tanta credulidad e incultura.
Por
eso podemos decir que Ribera nos abrió innumerables puertas,
incluso las que nos llevaron a abandonarlo como "gurú".
Recuerdo que, leyendo El gran enigma de los platillos volantes, supe
de la existencia de Pasaporte a Magonia, libro en el que Vallée
rompía con la hipótesis extraterrestre, conectando a los
OVNIs con los duendes y las hadas, lo que provocaba la indisimulada
molestia de nuestro mentor. Pero la refutación que hacía
don Antonio -ese viejo testarudo- de aquellas inconfortables novedades...
me pareció tan poco convincente, que sólo avivó
mi curiosidad. Pasaporte, un regalo de mi padre, fue el libro que me
convirtió tempranamente a la paraufología, el que me hizo
olvidar a los doce años de edad la fe extraterrestre, pues ¡lo
había traducido Ribera del inglés!
El
co-fundador del Centro de Estudios Interplanetarios de Barcelona, el
cándido divulgador del asunto UMMO, el polemista ingenioso, el
porfiado defensor de la cada vez menos sustentable hipótesis
extraterrestre, se ha ido de este mundo. A pesar de que mis ideas ufológicas
actuales son del todo diferentes de las suyas, sólo puedo declararme
deudor de Antonio Ribera. Por la magia, por las carcajadas que su aleatorio
humor nos arrancaba, por el esfuerzo que hicimos por liberarnos de su
"yugo alienígena", por el mito. Gracias por todo ello.
Contrariamente
a lo que se estila hoy, Ribera no se volvió rico a costa de los
OVNIs, pues murió en una situación económica precaria.
Como sea, demostró que vivir de la pluma no equivale, ni con
mucho, a vivir de la ufología. Era un divulgador entusiasta,
no un embaucador o un mercenario.
Ahora
que Ribera se ya se ha instalado en el recuerdo, me gana una última
reflexión. Quizás a él le hubiese gustado que sus
cenizas fuesen a dar al océano, otra de sus grandes pasiones;
es que Ribera amó la exploración del mar tanto como la
supuesta pluralidad de los mundos habitados. Por eso, al final de su
fructífera vida, deseamos que el delfín haya encontrado
su estrella definitiva, la de la eternidad, en sucesivos mundos de sucesiva
belleza y perfección; y en esos mundos, han de existir también
los mares, mares de color zafiro, cálidos, amigables, habitados
por miríadas de criaturas insólitas. Mares de ensueño.
(La
nota completa véala en el número 12 de noviembre de La
Nave de los Locos / Foto Archivo CEI)
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