La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 13
EDITORIAL
LA NAVE DE LOS LOCOS

Comienza un nuevo año y, de seguro, el lector habrá escuchado a los agoreros de siempre, con sus pronósticos para el 2002. Que se morirá alguien famoso, que se volverá a casar uno/a del mundo del espectáculo, que habrá sorpresas. Y es que así no hay pronóstico que falle. Pero ya deberíamos estar acostumbrados a estos ejercicios, que comienzan casi con la resaca de la fiesta de Año Nuevo. Pues, de un modo u otro, todos queremos adelantarnos, avizorar el futuro. Es algo tan típicamente humano... No por nada Erich Fromm decía que "el hombre es el único animal que sabe que va a morir".

Pero, apúntelo y después nos pasa la cuenta, vaticinamos que "la Nave va" en este 2002. Y comienza, creemos, con el pie derecho. Con ese pie que Barney Hill, al parecer, accionó tardíamente en el acelerador y, bueno, tuvimos el famoso "viaje interrumpido". Y habla hasta Betty Hill, qué se creen, muchos años después, revisitando la singular experiencia. Porque seguimos nuestro dossier sobre las abducciones y, como en el número previo, seguimos beneficiándonos de la "erudición abductoria" (con perdón) de nuestro amigo español Luis González Manso, uno de los tipos que más sabe en el mundo sobre los pretendidos secuestros alienígenas.

Por su parte, Félix Ares de Blas culmina en esta entrega su viaje a los principios de la ufología y a la saga interminable del "cover-up". Todo, condimentado con un nuevo repaso al enigma de los dogones y su mito astronómico. Y varias cosas más.

En fin, este número es muy especial porque viene con 8 páginas extra. Es un modesto regalo de Navidad –atrasado- para los pacientes y bien ponderados lectores. ¡Pues elevemos nuestras copas y celebremos la llegada del 2002! Que hay Nave para rato.

Los directores

Volver al Nº 13

PORTADA | SÓLO ON-LINE | BIBLIOTECA PDF | TODOS LOS ARTÍCULOS | LISTA DE CORREO | NOTICIAS | ESPECIALES