Prácticamente
no pasa un día sin que, a través de Internet, sepamos de la aparición
de algún informe nuevo de OVNIS. Es por ello una tarea difícil ser una
persona ufológicamente "informada". No obstante, el autor ha resuelto
el problema de una manera elegante, y en un alarde de extremista reduccionismo
se interesó únicamente por aquellos casos en los cuales están involucrados
-o presuntamente involucrados al menos- globos estratosféricos de algún
tipo.
El
pasado 27 de mayo, y gracias a la infatigable Gloria Coluchi, que se
encarga de recoger cuanta noticia misteriosa aparezca por ahí y distribuirla
en varias listas de correo en la red, adquirió notoriedad la filmación
de un supuesto OVNI, efectuada desde un pequeño pueblo del principado
de Andorra, enclavado en los Pirineos.
EL SUCESO
El
avistamiento se produjo en el pueblo de Escaldes Engordany el 22 de
abril, cerca de las 20 hrs., cuando cientos de personas advirtieron
un objeto muy brillante y aparentemente estático en el cielo, hacia
el lado francés.
Jesús
Serrano es profesor de esquí y un aficionado a los OVNIS, tanto que
debido a algunas experiencias que ha tenido con objetos luminosos no
identificados decidió comprar una cámara digital Samsung con zoom, por
las dudas. Ese día Serrano fue avisado del extraño visitante por un
amigo que lo llamó desde el vecino pueblo de Massana a eso de las 20.30
hrs., y le tomó sólo diez minutos apostarse en un camino ubicado detrás
de su casa para comenzar a registrar el OVNI en video por espacio de
un cuarto de hora. A partir de dichas imágenes se advierte un punto
muy brillante que se recortaba imponente contra un limpio cielo cuasi
nocturno.
Un primer vistazo pone en evidencia que dicha luminosidad provenía del
reflejo del sol sobre la superficie del objeto, la que aparecía reflectante.
Pero, más allá de eso, no se advertía forma alguna. En algunas de las
instantáneas extraídas de la filmación se puede apreciar que cuando
el autor aplicaba el zoom al máximo tratando de acercar la toma, el
objeto adquiría ora una forma circular, ora la típica forma de un "platillo".
Cabe destacar que -para quién no lo sepa- se trata de un defecto bastante
conocido del mecanismo de las cámaras de video digitales, que puede
inducir al error y la confusión.
Casi un mes después el caso saltaba a la opinión pública a través de
la primera plana de "El Periodic", donde se podía leer que "especialistas
estudian un objeto luminoso aéreo", junto a una pequeña crónica de lo
sucedido. La duración del avistamiento y el aspecto que el objeto presentaba
desde la tapa de la edición virtual del diario andorreño me hicieron
pensar que quizá podría tratarse de un globo.
Además existía otro elemento de peso: la zona de los Pirineos, y en
especial el sur francés, es de tránsito constante en cuanto a globos
se refiere, ya que existen dos bases de lanzamiento del CNES, una ubicada
en Aire Sur L'Adour en las Landas al suroeste, y la otra en el aeródromo
de Gap, al este, en medio de los Alpes galos. Mis sospechas aumentaron
aún más al comprobar que la fecha del incidente coincidía con la época
de inicio de la campaña de primavera, por lo cual decidí buscar más
información.
Gracias a la ayuda de Vicente-Juan Ballester Olmos, de la Fundación
Anomalía, me puse en contacto con Jean Jacques Velasco, del SEPRA
(Service d'Expertise des Phenomenes de Rentreés Atmospheriques, dependiente
del CNES francés), quien me confirmó mis sospechas: se había realizado
ese mismo día -y coincidiendo con la hora del avistamiento- el lanzamiento
de un globo estratosférico.
Se trataba de un balón de polietileno modelo 402Z (Nº de Serie 85) de
400.000 m3 de volumen, enviado sobre los Pirineos desde la base de Aire,
y correspondía al segundo vuelo de la campaña iniciada el 15 del mismo
mes. El vuelo tenía por objeto la prueba tecnológica de un nuevo modelo
de góndola orientable para observaciones astronómicas y -según me informaba
Velasco- la trayectoria de los vientos lo empujaron a bordear los Pirineos
en una ruta que se podría situar aproximadamente entre Aire sur L'Adour
y Carcassonne.
El lanzamiento se produjo el 22 de abril, a las 15.49 UTC. Luego de
la fase inicial de ascenso, el globo alcanzó la altura de flotación,
estabilizándose en los 40 kilómetros a las 18.33 UTC, adquiriendo en
ese estadio su máximo diámetro: 150 metros durante 1 hora y 40 minutos
más, al término de los cuales fue transmitido el telecomando de corte
de carga útil y desgarro del balón. La góndola -de 404 kilogramos de
peso- alcanzó tierra y fue recuperada en perfectas condiciones en las
cercanías del pueblo de Foix, en el sureste francés, cerca de la frontera
con España.
Tanto los horarios como la posición y comportamiento del globo coincidían
con las características generales del objeto filmado en Andorra, por
lo cual se podía afirmar que el incidente estaba explicado. No obstante,
surgieron nuevos elementos que terminarían de confirmar la hipótesis,
ya que ese mismo globo fue culpable de una serie de avistamientos en
varias ciudades del corredor Aire-Carcassone, tales como Saint Esteve,
Cahors, Auterive y desde las afueras de Toulouse el 22 de abril.
Tal
fue el impacto que incluso la Gendarmería francesa y los bomberos recibieron
en menos de una hora más de 70 llamados de vecinos de diferentes zonas
denunciando la extraña presencia en el cielo, tal y como informan varios
diarios locales franceses en esas fechas.
Si
bien este caso en particular no ha tenido la repercusión de otros sucesos
similares que involucran a este tipo de globos, podríamos sacar algunas
conclusiones:
1) Por lo general, los organismos oficiales encargados de dar una respuesta
(policía, bomberos, etc.) siguen haciendo el ridículo a la hora de encarar
una posible explicación, ya que sin el más mínimo análisis se habló
de satélites, alineaciones planetarias, la ISS, o incluso Saturno, sin
detenerse a pensar o analizar mínimamente las características de lo
ocurrido. Esto no hace otra cosa que fomentar, luego, los consabidos
comentarios conspirativos de rigor por parte de los caza-Ovnis.
2) A pesar
de que ya hace casi 40 años que el CNES utiliza el sur de su país para
sus vuelos, aun hoy siguen ocurriendo confusiones con OVNIS, por lo
cual nada hace pensar que en el futuro no vuelvan a ocurrir.
3) Un par de días después
de ocurridos los avistamientos en suelo francés, se tenía idea cabal
sobre la explicación absolutamente terrestre de todo el embrollo. Pero
ese detalle era desconocido para la comunidad ufológica hispanohablante.
Moraleja: voy a tener que aprender francés. Merde!
Fotografía©
y gentileza de Jesús Serrano.