Los
ufólogos más exquisitos de seguro escupirán a la
pantalla tras ver la última película del cineasta M. Night
Shyamalan, conocido por su exitosa "Sexto Sentido" y la menor
"El Protegido", ambas protagonizadas por Bruce Willis. Su
carrera, que asciende tan rápido como nave alienígena
escapando en el instante preciso, ha llevado a algunos a darle el calificativo
de "nuevo Spielberg", sin que hasta ahora sepamos si pretenden
halagarlo o joderle la existencia. De cualquier forma todo lo tocado
por Shyamalan se ha convertido en dinero. Ahí su parecido con
el encargado de Tiburón y ET es evidente.
Volvamos
al comienzo. El lector juicioso se preguntará por qué
es posible que las pantallas queden salivadas por los ufólogos
más exquisitos. Simplemente porque Signs (Señales) no
cumple con todas las expectativas, y carece de los elementos necesarios
para convertirse en un ícono como "Encuentros cercanos del
tercer tipo" o "El día de la independencia", justamente
lo que muchos aficionados al tema OVNI esperan.
Sí
se trata de una película que mezcla temas y que da por sobreentendidos
asuntos que, en estricto rigor, no lo están. A estas alturas
no debiéramos sorprendernos de la retroalimentación que
existe entre la "realidad de lo misterioso" y el cine, dando
este último como ciertos hechos que nadie ha podido corroborar.
No olvidemos que "Mensajero en la oscuridad", título
en castellano de "The
Mothman Prophecies", nos es presentada como "basada en
hecho reales".
Por
ejemplo: Los círculos en los campos de trigo -de choclo en el
caso de la película- son extraterrestres, que nadie lo dude.
El primer libro de OVNIS que usted compre tendrá la verdad sobre
el fenómeno, sin que merezcan reparos los absurdos que allí
aparezcan. Las bestias enloquecen ante la invisible presencia y los
aparatos
se comportan de manera extraña (efectos sobre objetos y animales).
Y lástima que no pueda recalcar un punto que es crucial y que
refleja la verdadera estupidez de los alienígenas. Cuando vean
la película, piensen en su mayor debilidad y sabrán a
qué me refiero.
Si
bien estos son aspectos menores, minucias intrascendentes muchas veces,
siempre vale la pena estar atento al mensaje que subyace a estas ideas.
Al final uno sabe que debe entregarse a la convención cinematográfica,
que todo es una mentira para entretenerse y que no vale la pena ponerse
puntilloso, pero resulta extremadamente llamativo que ciertos hechos
se den por sabidos de antemano. El público está predispuesto
a aceptar esto tal como se lo entregan, así que -por favor- nadie
salga de nuevo con la vaina de los testigos vírgenes.
SIGNS
COMO REFRITO
Algunos
pasajes de "Señales" recuerdan aspectos de "Alien
abduction: Incident in Lake County", película que muestra
a una familia -los McPherson- siendo atacada en su propia casa por unos
malévolos y perversos extraterrestres. Para los que no se acuerden,
esta película de TV cable fue hecha pasar como real por el inefable
Jaime Rodríguez, en sus tantas incursiones en el mundo de la
fantasía.
Esos
recuerdos se hacen potentes cuando Bo (Abigail Breslin), la hija del
protagonista, Graham Hess (Mel Gibson), es mostrada como una niña
con poderes especiales o, al menos, ciertas capacidades "misteriosas",
de ésas que tanto gustan a Night Shyamalan. O en esas escenas
en que la cámara pierde su mirada distante y se mete en medio
de la acción, como un testigo participante. El grueso del argumento
es también más o menos el mismo.
Pero
"Signs" va más allá de esas anécdotas.
Conviene destacar el rol central que cumplen los medios de comunicación
en su trama. En gran medida, las cosas pasan en la televisión,
más que en los lugares desde donde se informa. Las naves que
sobrevuelan diversas ciudades del mundo no son en sí "señales"
de invasión. La señal más potente nos la entrega
el hecho de que todos los medios, particularmente la TV, estén
transmitiendo día y noche los acontecimientos. Y que, para no
perder la novedad, cada tanto se pasen "nuevos videos" llegados
desde distintas locaciones. Un vaho, un tufillo a 11 de septiembre de
2001 recorre a los espectadores cada tanto.
"Señales"
tiene momentos notables en cuanto a su objetivo de asustar, pero estos
son los menos. Tal vez el que más comentarios genera es la escena
del cumpleaños en Brasil, posiblemente lo mejor logrado del filme.
La película tiene un hilo que permite mantener el suspenso, aunque
se torna predecible en varios pasajes. Sí llama poderosamente
la atención el humor subyacente en algunos diálogos y
situaciones.
Sin dudas, la idea de fondo de "Signs" va más allá
de "la-película-que-trata-sobre-señales-que- nos-indican-que-'Ellos'-están-acá,-y-nos-invadirán".
A nosotros, los interesados en el fenómeno OVNI, nos sirve para
sopesar cuánto ha influido la creencia en los extraterrestres
en la cultura popular, y cómo ésta nos devuelve su visión
de los hechos. También es útil para ver dónde están
los actuales temores de los estadounidenses: la invasión llega
a las puertas de la casa, aunque estés en el campo, lejos de
todo. Nadie puede hacer nada por ti, y de hecho el omnipotente y ejército
yanqui y sus maquinarias de súper destrucción brillan
por su ausencia. Es que está demostrado que nada de eso sirve
en estos días.
También
nos es útil porque expresa claramente que aquí el cuento
es creer hasta lo más irracional. A medida que Morgan (Rory Culkin),
el hijo del reverendo Hess, va leyendo el delirante libro sobre extraterrestres
que compró en una tienda local, su cabeza se va llenando de ideas
extrañas y muchas veces desligadas del mínimo sentido
común. Curiosamente, todas esas ideas surgen del libro de marras.
Shyamalan
no quiso quedar fuera de su propia historia (es, además del director,
el productor y guionista), y se reservó un papel secundario -que
a veces parece metido a la fuerza- de importancia en el desarrollo de
la trama.
Su
tercera película de largo alcance genera diversos comentarios.
¿Es entretenida? Sí, aunque con altibajos. No obviaremos
que muchas personas salen farfullando molestos por la decepción.
Porque si usted esperaba un segundo "Sexto Sentido" cuando
vio "El Protegido" y no se convenció, acá tampoco
encontrará una película como la protagonizada por el niño
mimado de Hollywood, Haley Joel Osment, el mismo que nos dio la lata
-de la mano de Spielberg- en Inteligencia Artificial. Aunque, si anda
influenciable cuando vea "Signs", se convencerá de
que lo importante es no perder la fe... La salvación está
cerca.
FICHA TÉCNICA:
Touchstones
Pictures / Buena Vista Distribution Company
Género:
Drama / Thriller
Dirección/Producción/Guión: M Night Shyamalan
Protagonistas: Mel Gibson, Joaquin Phoenix, Rory Culkin, Abigail Breslin
Duración: 107 minutos.
Página oficial: http://www.signs.movies.com