La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 19
Guillermo Roncoroni:
"EL DE LOS OVNIS NO ES UN PROBLEMA PARA LOS UFÓLOGOS"
ALEJANDRO AGOSTINELLI
(ARGENTINA) - 1990

Guillermo RoncoroniGuillermo Carlos Roncoroni fue uno de los principales referentes de la ufología científica argentina desde principios de la década de los 70 hasta mediados de los 80.

Para esclarecer al lector sobre la pasión que hoy (1990) le despiertan los asuntos platillistas, hay que decir que cuando fue realizado este (sin embargo breve) reportaje, Roncoroni cambió el agua de la pecera dos veces, se paseó del living al baño o de la cocina al comedor otras cuatro y bostezó en no menos de doce ocasiones, hasta que el cronista tuvo la sensatez de cambiar de tema.

Con todo, la charla ofrece un lúcido testimonio que le revelará la opinión de un escéptico que bajó la guardia sin levantar polvareda y, sobre todo, le servirá para entender por qué Roncoroni se alejó del tema OVNI para transformarse en un out-sider, en un crítico "prescindente" de la ufología y de sus artífices.

¿Quiénes somos los ufólogos, Guillermo?

Para que alguien llegue a ser considerado un ufólogo, antes debe atravesar una serie de etapas. Definirlas no es algo para hacer a la ligera, pero voy a intentar una síntesis. Primero, colecciona recortes de noticias sobre presuntas apariciones de OVNI. Segundo, elabora catálogos con las noticias que consiguió reunir. Tercero, empieza a escribir artículos teóricos, que, habitualmente, están refrendados por los estudios estadísticos y por las noticias que llegó a reunir. Desde luego, extraerá de sus catálogos los datos que se adapten mejor a su teoría preferida. Es decir, al generar esas teorías, dejará de lado aquellos casos que van a contrapelo de sus ideas. Por ejemplo: los menos convenientes, serán falsos o estarán mal investigados. Estos tres estadios, y el nivel de desarrollo que alcancen los vicios que cometa en el último de ellos, indicarán la evolución del pensamiento ufológico.

Por cierto, para vos el problema del OVNI desapareció. Ya no sos ufólogo...

Sí... pero esta situación también se dio por una decisión personal. Me di cuenta de que jamás iba a llegar a saber qué carajo son los OVNI. Alguna vez tuve la certidumbre de lo contrario, quise dar con las respuestas y -vos sos testigo- puse todo mi esfuerzo para alcanzar ese objetivo. Pero cuando lo perdí de vista, las pilas se me acabaron y entonces no me quedó otra que bajar los brazos. Además, llega un momento en la vida en que uno tiene que pensar en asuntos más productivos; dedicarse un poco más al trabajo, a la familia. Y en hacer guita.

Por un lado, decís que estás alejado de la ufología, pero, a la vez, seguís siendo Presidente de la CIU. De hecho, seguís colaborando con nosotros...

Posiblemente esta contradicción sea sólo aparente, ya que mi distanciamiento de la ufología nace de una combinación de factores afectivos e intelectuales. Con la muerte de Hynek, en 1986, llegué a la conclusión definitiva de que tenía que dejar el tema. Tal vez, este hecho influyó en mí porque el viejo se fue de este mundo sin saber qué carajo son los OVNI. Y me di cuenta de que no es algo que solamente vaya a sucederle a Hynek. Todos van a llevarse al cementerio las mismas preguntas... A la ufología ahora la veo como un gran mito. Es puro verso ¿no? Creo que los OVNIS son las hadas de la era tecnológica. En Gran Bretaña hay gente que sigue creyendo en los elfos, en los gnomos, en las hadas. De la misma manera, me parece que dentro de 50 años o más habrá gente que seguirá creyendo en los OVNIS. Entonces...

Nota: Extracto del artículo completo, que puede hallarse en el sitio "Mitos del Milenio", de Rubén Morales. Este texto fue escrito en enero de 1990.

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