La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 20
EDITORIAL
LA NAVE DE LOS LOCOS

Este Año Nuevo nos sorprende con una polémica noticia que ha impresionado al mundo entero. Un grupo ufológico contactista, el Movimiento Räeliano de Claude Vorilhon, habría logrado clonar a un ser humano, la provocadoramente llamada Eva. Lo cierto es que desde hacía meses que los räelianos estaban anunciando esta proeza, sin hacerse problemas con cuestiones menores de genética y, sobre todo, de bioética.

No sabemos si lo consiguieron. ¿Es verdad lo que se dice o es un simulacro mediático asombroso? Vaya uno a saber. Lo importante es que todos estamos ciertos ya de que tal cosa es perfectamente posible para grupos privados con abundancia de recursos y escasez de escrúpulos. La clonación räeliana nos golpeó a todos, pues, ¿imaginamos que el nombre de Vorilhon alcanzaría alguna vez la fama universal? Como anillo al dedo para inquisidores; como balde de agua fría para racionalistas.

Pero bueno, se nos fue uno de los años más vergonzosos en cuanto a niveles de estulticia e ignorancia alcanzados por nuestra televisión. De hecho, el 2002 expiró con remedos patéticos de Gran Hermano, que sólo parecían un interminable festival de infantilismo con una carga sexual subyacente, pero siempre negada, en una esquizofrénica mezcla de lujuria y pacatería... No olvidemos que la bazofia era emitida por el canal televisivo que trabaja por la edificación "valórica" del pueblo. Es el mismo que propició que tal puerilidad ambiente llegara también a las noticias ufológicas nacionales. Tuvimos de todo: desde ingenios aéreos convencionales presentados como naves extraterrestres... hasta fetos de marsupiales sospechosos de origen alienígena. Sólo faltó que algo así como "OVNI-Mekano", y el cuadro de entontecimiento colectivo habría estado completo. Insuperable.

La Nave, sin embargo, está conforme con el balance. El apoyo creciente de los lectores, la producción y edición incesante de material inédito (o inaccesible en nuestro idioma), la obtención de colaboraciones insólitas desde las más lejanas latitudes; en fin, el afianzamiento de nuestro proyecto, son motivos sobrados para mirar con optimismo el 2003, año que ojalá sea de materialización definitiva de ciertas volátiles ideas que, esperamos, harán las delicias de los seguidores de este armatoste. Seguirá volando (¿o navegando?), porque las circunstancias lo exigen. ¡¡Feliz Año Nuevo!!

Los directores

Volver al Nº 20

PORTADA | SÓLO ON-LINE | BIBLIOTECA PDF | TODOS LOS ARTÍCULOS | LISTA DE CORREO | NOTICIAS | ESPECIALES