UFOLATRÍA AL ESTILO
DE SIXTO PAZ |
M.
GONZÁLEZ/R. JOFRÉ (CHILE) - 2002 |
Un
número importante de acólitos, seguidores, y uno que otro
detractor, entre los cuales nos contamos, acudimos al llamado del insigne
"contactado" peruano Sixto Paz Wells, que celebró una
conferencia en el Aula Magna de la Universidad de Valparaíso, el
pasado 11 de noviembre. Este evento fue parte de una seguidilla de presentaciones,
centradas en el tema de los mensajes alienígenas sobre los campos
de cultivo, aprovechando el vuelito de la película "Signs".Pero previa revisión de su ponencia, debemos consignar el duro revés sufrido por el "ufólogo" una semana antes, en el matinal de Canal 13 (4 de Noviembre). Ocurrió cuando hizo mención de la "premonitoria" aparición, en el 2000, del indigerible platillo volador que arremete contra un helicóptero en las inmediaciones de las Torres Gemelas. Afortunadamente Manuel Vera, el otro panelista invitado, se encargó de aclarar (diplomáticamente) que tal "prueba" correspondía en verdad a un montaje realizado para un canal de TV, lo que debió dejar sin aliento al embajador de Ganímedes, puesto que si no puso en evidencia la magnitud de su desconocimiento (algo muy grave para quien se dice estudioso de los OVNIS), sí lo hizo de su obnubilada condición de creyente, lo cual es inconsecuente de acuerdo al propio discurso de este contactado. ¿Habrá revivido en aquel crítico momento la experiencia de su primer viaje hacia el interior de un xendra? ("Sentía sensación de mareo, de náuseas, pérdida de peso, sentía que todo el cuerpo se me quemaba"). ¿Se habrá acordado de cuando no pasó el detector de mentiras en la TV española? Después de este frío baño de cultura ufológica, lo mínimo que podríamos esperar de Sixto era un cambio de opinión. No obstante, tardaríamos poco en averiguar que él es un creyente de acero, de ésos que no se doblan con facilidad ante las evidencias de un fraude. Y EN LA UNIVERSIDAD No habían transcurrido ni cinco minutos de iniciado el evento cuando presenciamos el primer numerito de la jornada. Su alusión a la trillada "nave de los 450 kms. de diámetro" captada por un satélite GOES sobre las costas chilenas, suscitó un eco de asombro entre la mayoría de los espectadores, mientras una sonrisa incontrolable hizo presa de nosotros. No sería lo único. A poco andar, el trucaje computacional del platillo mexicano saltó al tapete, y esta vez nuestras carcajadas debieron molestar a más de alguno (de verdad lo sentimos, mas no pudimos evitarlo). Lo que se vino después fueron oleadas de aseveraciones reñidas con la racionalidad, sucesos varios contemplados bajo el prisma extraterrestre. Pero aún faltaba más, y la guinda que coronó la torta no tardó en aparecer. No cabe duda alguna que el duro golpe televisivo no afectó ni en un rasguño su cristalizado sistema de creencias, puesto que Sixto una vez más defendió la veracidad del montaje para SCI-FI Channel, con un argumento paupérrimo que fielmente refleja su incondicional postura doctrinaria: "Se ha dicho que el video es un fraude porque la persona que lo hizo ya confesó, pero siempre se dicen muchas cosas". (¡!) Para los sujetos como Sixto, ¡qué importan todas las pruebas en contra! ¡Qué importancia tiene que tal montaje haya sido creado por una productora de Los Ángeles! ¡Los OVNIS existen, y ya!, puesto que no podemos ser la única fuente de vida en tan vasto e inconmensurable universo... Sin embargo, y paradójicamente, tienen el descaro de alzar su voz en protesta porque los testarudos científicos no prestan atención a sus abrumadoras evidencias. Este sombrío panorama que envuelve al contactado, aunque parezca increíble, se oscurece mucho más aún, debido a su insistencia en posicionarse sobre un punto de equilibrio ufológico, o sea, rehuyendo tanto del fanatismo como del escepticismo. Esta sentencia, a la luz de todo lo anteriormente expuesto, haría palidecer a cualquier ufólogo medio. Ésta es una faceta que muchos ignoran. Es una lástima que los más fervorosos partidarios de esta "mente iluminada", no vean (o se nieguen a hacerlo) el trasfondo de todo esto: la creencia fanática en los OVNIS y su proceder inconsecuente. Como podemos ver, la ciencia y la racionalidad desempeñan un papel casi nulo en todo este patético cuadro, a pesar de ese envolvente halo cientificista que crea en su discurso el propio contactado. Si la ufología, en efecto, opera como un sistema de creencias, no cabe duda entonces que Sixto se erige como uno de sus máximos expositores. Sixto Paz es el guía hacia La Verdad, divisada a lo lejos como un diminuto resplandor que resalta en la penumbra de la noche. Pero tarde o temprano muchos de sus seguidores se darán cuenta de que fueron guiados hacia el deambulante fulgor de una linterna, en manos de un furtivo cazador de conejos. |
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