Hubiera
querido conocer mucho antes a Philip J. Klass, considerado por muchos
ufólogos como un archienemigo, como el principal desenmascarador
de la mitología creada en torno al tema OVNI, como uno de los
más tenaces opositores al tema en sí.
Intenté
conocerle varios años antes de que finalmente nos encontrásemos
en persona, y sostuviese con él tres sesiones a lo largo de las
cuales fue escogiendo y cediendo diapositivas de sus archivos personales
para un proyecto de la
Fundación Anomalía, de España, el FOTOCAT.
Acto generoso de su parte, que debe ser debidamente reconocido.
Tampoco había leído todos sus libros. Encontré
que el que escribió sobre las abducciones era realmente bueno
(UFO abductions. A dangerous game), elaborado con buen criterio, y una
ayuda para poner en correcta perspectiva el tema.
Recién el año pasado tuve la oportunidad de encontrarme
con el famoso Philip J. Klass. Lamentablemente, le hallé en condiciones
de salud muy deterioradas, luego de haber sido sometido a dos operaciones.
Eso impidió que intercambiásemos breves conversaciones
sobre algunos casos estadounidenses y uruguayos.
Me propuse entonces leer dos libros que no habían pasado nunca
por mis manos, "UFOs Identified" (1968) y "UFOs Explained"
(1974). Confieso que ni conocía su existencia, ya que son libros
agotados, que no se han vuelto a reeditar, y en esos años yo
estaba en Uruguay, y nunca tuvimos noticia de ellos. Phil tuvo la gentileza
de obsequiarme otras dos obras de su autoría, y de autografiármelas
todas.
Una evaluación totalmente objetiva, equilibrada y justa de Klass
me lleva a decir lo siguiente:
-
Klass es un aplicado y meticuloso estudioso del tema, habiéndose
concentrado en explicar algunos casos que sintió le desafiaban.
-
Klass también se dedicó personalmente a investigar y luego
estudiar determinados casos, como
el de Socorro, Nuevo México, y las fotos de Ed Walters, en Florida.
- Klass tiene la virtud de exponer en sus libros información
que -muy curiosamente, por decir lo menos- los ufólogos más
conocidos y notorios (y no quiero citar nombres, pero los que leyeron
los libros de Klass saben quiénes son) nunca mencionaron respecto
a ciertos casos.
- Uno se queda sinceramente con la duda de si acaso las omisiones han
sido involuntarias, por ignorancia, por no investigar lo suficiente,
o han sido deliberados ocultamientos para ensalzar los casos, que de
otra manera se hubiesen visto afectados hasta en su propia consistencia
interna. Procedimiento que, a la postre, ha servido para sostener el
mito y para autosostenerse como expertos internacionalmente reconocidos
en el tema. A vía de ejemplo, Klass aporta valiosa información
sobre el caso Delphos, las fotos de Paul Trent y sobre el caso Boianai,
Papua Nueva Guinea, que no se encuentra en artículos y libros
escritos por otros investigadores.
- Klass, no obstante todo lo anterior, no se libra de caer en las redes
del mito, pues en aras de explicar los casos, no considera sino una
alternativa posible: se trata de naves extraterrestres, o de otras cosas.
Él se inclina por otras cosas, pero lo hace fundamentalmente
para oponerse a la idea de las naves extraterrestres, como si ésa
fuese la única alternativa. Y para lograr su propósito,
a veces sus explicaciones resultan forzadas, rebuscadas, no convincentes.
- Klass opera con un razonamiento lógico que, sin embargo, se
torna ilógico, cuando en lugar de abocarse a descifrar y si es
posible explicar adecuadamente un caso, apela a la extrapolación
cuando no todo está a su favor o algo flaquea en sus argumentos.
A vía de ejemplo, un caso radar-visual de un avión R5D
de la Armada estadounidense que iba de Islandia a Newfoundland, y que
el llama "el caso Gandes", le sirve para explicar el caso
radar-visual del RB-47, del 17 de julio de 1957, que iba en ruta desde
Mississippi a Oklahoma.
Éste
no es un procedimiento recomendable ni adecuado. Cada caso tiene que
explicarse individualmente, sin apelar a las explicaciones halladas
a otros aparentemente similares. El hecho de que un piloto se haya equivocado
en identificar algo que vio en el aire, no acredita que haya que extender
ese mismo error a cuanto piloto vea algo extraño. El hecho de
que haya muchas fotos que finalmente concluyan clasificadas como trucos,
no es base suficiente para descartar todo caso fotográfico como
truco.
-
En su libro "UFOs Identified", Klass comienza por tratar de
explicar la serie de casos ocurridos en Exeter, y descubre que en torno
a líneas de alta tensión pueden darse formaciones de plasma
iónico. A partir de eso, trata de explicar prácticamente
cualquier denuncia OVNI como derivada de formaciones naturales de plasma
-en casos de tormentas eléctricas- o bien de plasma vinculados
a líneas de alta tensión.
Por
experiencia, sabemos que múltiples denuncias de OVNIs son generadas
por factores extremadamente variados entre sí. Semejante reduccionismo
no resulta científicamente aceptable. Es el mismo reduccionismo
en que han caído los partidarios de la hipótesis psicológica.
Klass entendió esto en libros posteriores.
- Muchos años antes de leer a Klass, he sostenido (y lo ha sostenido
el CIOVI en Uruguay) que la sigla OVNI es una designación técnico-operativa
que no significa más que lo que la misma sigla dice. Por tanto,
OVNI no es igual a "nave extraterrestre", pero inmediatamente
debemos agregar que hay otras alternativas, proporcionadas por fenómenos
naturales y por aparatos creados por el ingenio humano que son insólitos,
no-convencionales, y que permiten explicar el escaso 1 a 1,5% del residuo
clasificado como "OVNI", que Klass desconoce y no tiene en
cuenta en absoluto.
Precisamente por no tener en cuenta esa gama mucho más amplia
y variada de alternativas, a veces sus argumentos resultan débiles,
forzados y ofrecen un flanco atacable por quienes siguen sosteniendo
el mito ET.
- Finalmente, considero a Klass un investigador y estudioso del tema
OVNI, y pienso que debería ser visto bajo tal ángulo,
respetado y reconocido por sus valiosos aportes realizados al tema durante
tantos años. Esto es una realidad, y no querer aceptarla es ponerse
anteojos y ejercer prejuicio y discriminación injustificados.
De una entrevista reciente, realizada por Gary Posner (ver
Monográfico Nº 1 de La Nave de los Locos), me permito
extraer la siguiente información, que me parece habla a las claras
de la calidad de persona que es Klass.
"En
1989, la Asociación le presentó su máximo tributo,
el Premio Lauren D. Lyman. En 1998, la Real Sociedad Aeronáutica
de Londres le otorgó su Premio Boeing a una Década de
Excelencia, por los logros de toda una vida.
Klass
ha sido un trabajador incansable, laborando más de 40 horas semanales
durante sus 34 años de ejercicio como editor principal sobre
electrónica de aviación de la revista Aviation Week &
Space Technology.
En marzo de 1999, la Unión Astronómica Internacional cambió
formalmente el nombre del asteroide 1983 RM2.7277 a 'Klass'".
Es obvio que Klass no ha sido un amanuense, que ha trabajado y escrito
sobre OVNIs porque le han pedido y/o pagado por hacerlo. Klass asumió
con el mismo entusiasmo que cualquier otra persona, la tarea de investigar,
estudiar y tratar de explicar las denuncias de OVNI. Lo ha hecho a su
leal entender. Se le puede discutir, -lo he hecho-, pero no soslayar
y menos atacar personalmente. Porque básicamente, en el acierto
o el error, hay un valor en Klass que apreciamos a cabalidad: su honestidad
intelectual.