La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 21/22
Cielos antiguos LOS "RECUERDOS DEL FUTURO" DE VON DÄNIKEN: ¿CIENCIA O CHARLATANISMO?
ROBERT SHAEFFER
(EEUU) - 1974

Los recuerdos de Von Däniken¿Fue Dios un astronauta del pasado? ¿Son acaso las centenarias leyendas de dioses y héroes cuentos de los viajeros del espacio que llegaron a la Tierra desde lejanos lugares del Cosmos? ¿Son algunas de las ruinas de la antigüedad remanentes de inmensos aeropuertos, los sitios favoritos de aterrizaje de las naves extraterrestres?

"¡Sí!", escribe Erich Von Däniken en su best seller "Recuerdos del futuro". Este fenomenalmente exitoso libro está ahora (en 1974) en su 44 edición, con más de cuatro millones de copias empresas. Las secuelas de este libro de Von Däniken, "Regreso a las estrellas" y "El oro de los dioses", se están vendiendo muy bien, al igual que las varias imitaciones aparecidas en el último tiempo.

La popularidad de cada teoría sensacional no debiera sorprendernos. Immanuel Velikovsky creó algo similar hace casi 25 años (54 a la fecha) con la publicación de su "Mundos en colisión", donde sugería que el estado actual del sistema solar podía ser explicado por una serie de espectaculares cataclismos entre los planetas. Han pasado más de 27 años (casi 56 hasta ahora) desde que los "platillos volantes" entraron en el interés masivo, y los OVNIs siguen generando atracción y controversia. Las hipótesis sensacionales como éstas generan tales niveles de atracción o interés que tienden a volverse autosustentables, más allá de si son o no reales.

La ciencia establecida siempre ha despreciado este tipo de aseveraciones. "Escribir este libro fue un temeridad…, pero no lo es menos leerlo", dice Von Däniken. "Incluso si un ejército reaccionario tratara de coartar esta nueva sabia intelectual, un nuevo mundo debe ser conquistado en el nombre de la verdad y la realidad" (supuestamente el lector ahora debe exclamar "¡es cierto!"). ¿Acaso la ciencia evita a Von Däniken porque está temerosa de enfrentarse a la verdad? Examinemos algunas de sus muchas afirmaciones, para ver si éstas son teorías científicas serias o simples embustes.

En la página 22 Von Däniken presenta una "ecuación fundamental de los cohetes", de un profesor Ackeret, que se propone mostrar cómo el tiempo transcurre más lento para los viajeros espaciales que se desplazan a velocidades cercanas a la de la luz. Ésta es una importante consecuencia de la teoría de la relatividad de Einstein. Sólo un rápido vistazo a esta "ecuación del cohete" nos demuestra que... ¡no es una ecuación! Cada una de ellas es una demostración matemática de la igualdad de dos cantidades. Ésta es igual a ésa. Pero su "ecuación" no contiene ningún signo igual, y por lo tanto no puede ser una verdadera ecuación.

Puede pensarse cualquier cosa de esto, pues no cumple ningún propósito matemático legítimo. Pero ésta no es la única tontería de esta no-ecuación. Un término en el denominador es multiplicado por una constante muy extraña: ¡UNO! ¿Creerá el Profesor Ackeret que una multiplicación por uno es un paso necesario en sus cálculos? Von Däniken debiera saberlo bien, pues como toda persona que fue al colegio debió aprender que cualquier número multiplicado por uno equivale a sí mismo. Hay, por supuesto, muchas ecuaciones legítimas que estudian este aspecto de la relatividad del tiempo. ¿Por qué, entonces, Von Däniken eligió un evidente embuste para sostener sus afirmaciones "científicas"?

¿Cuál es la historia de nuestro sistema Tierra-Luna?... Un satélite fue capturado por la Tierra, que lo atrajo, al tiempo que disminuía la velocidad de sus revoluciones. Finalmente el satélite se desintegró y fue reemplazado por la Luna" (p. 19 en su original en inglés)

Pruebas de esta teoría, escribe, se pueden hallar en los símbolos del Gran Ídolo en el viejo Templo de Tiahuanaco, uno de sus maravillas arqueológicas favoritas. Supuestamente, este mensaje, que tiene unos 27 mil años, cuenta cómo este satélite emérito hacía 425 revoluciones alrededor de la Tierra en un año, que en ese tiempo sólo duraba 288 días.

Si la Tierra realizaba su órbita en torno al Sol cada 288 días, la tercera ley de Kepler implica que la Tierra debió haber estado en ese tiempo mucho más cerca del sol, casi donde está Venus actualmente. ¿Esperamos creer que durante la Edad del Hielo la Tierra estaba a unos 32 millones de kilómetros más cerca del sol de lo que está hoy? Por otro lado, si el año permanece sin cambios pero cada día es más corto, debemos encarar otra dificultad: Si el año ahora tiene 365 días, la rotación terrestre es más rápida que en el 25 mil antes de Cristo, no más lenta como dice Von Däniken. ¿Cómo podría un satélite que gira lentamente en torno a la Tierra empujar tanto al planeta como a su satélite más lejos del Sol? ¿Dónde están los fragmentos de esa luna desintegrada, y de dónde vino nuestra actual Luna? Von Däniken no da respuestas.

Sobre la antigua astronomía egipcia: "(...)¿Para qué un calendario de Sirio? (…) El desbordamiento del Nilo y la subsiguiente aparición en el cielo matutino fueron pura casualidad... este interés por Sirio se nos antoja cómico, pues, vista desde Menfis, Sirio es perceptible escasamente sobre le horizonte en el crepúsculo matutino, cuando comienza el desbordamiento del Nilo" (p. 80-81). Lector, cuidado, nos enfrentamos a alguien que conoce el arte del engaño. Sirio, se olvida mencionar, es la estrella más brillante del cielo. Su afirmación de que Sirio difícilmente fue visible para los egipcios es sencillamente falsa. Sirio, de hecho, es visible desde cualquier lugar del mundo, excepto la región del extremo norte polar, y los observadores en Egipto ven esta estrella más alto en el cielo de lo que podemos nosotros en EEUU, donde Sirio domina el cielo en las tardes de invierno.

No hay ningún misterio detrás del desarrollo de un calendario siriano en Egipto. Los sacerdotes se dieron cuenta de una simple regularidad: Cada año, cuando esa brillante estrella se volvía visible en el cielo matutino, comenzaban las subidas del Nilo. ¿No es ésta una prueba de que los egipcios contactaron con una raza de viajeros espaciales?

Sobre los misterios de la gran pirámide de Keops: "¿Es casual que la superficie de su base dividida por el doble de su altura dé el famoso valor pi de Ludolf: 3,1416?" (p. 93).

Acá nuestro engañador ha realizado una afirmación lo suficientemente fácil de entender, pero cuya refutación requiere de un alto grado de sofisticación matemática, ¡que es lo mejor a la hora de dejar un engaño oculto! Sin querer entrar en mucho detalle, observemos que el famoso número Pi es lo que se llama una "constante adimensional": es un número puro, con el cual ninguna unidad de medición está asociada. Sin embargo, el radio de un área no es adimensional, por lo tanto un radio no puede dar Pi. Eligiendo nuestras unidades cuidadosamente, podemos obtener el número 3.14159, pero el radio no será Pi realmente, el que es independiente de cualquier unidad de medida. Si medimos la misma pirámide, al estilo Von Däniken, en pulgadas, pies y yardas, obtendremos tres radios distintos. Elige tu propia unidad, ¡y el radio puede ser igualado a cualquier número! Von Däniken escribe que la pirámide de Keops "ha inspirado cientos de teorías locas e insustentables". Insatisfecho con esta colección, él nos regala una más.

Más evidencia sobre los antiguos visitantes: "Los mayas, que eran inteligentes, crearon una cultura considerablemente desarrollada. No nos legaron sólo un fabuloso calendario, sino también unos cálculos increíbles. Conocieron el año de Venus con 584 días..." (pps. 71-72)

Esto es casi cierto. Erich olvidó -convenientemente- decirnos que estos períodos de 584 días no son el verdadero año venusino, que tiene 225 días. El año de 584 es el aparente ciclo de Venus tal como lo ve un observador ubicado en la Tierra, que es justamente lo que esperaríamos de los mayas a la hora de contar los días, sin la ayuda de los extraterrestres. Por otro lado, si ellos hubieran tomado conocimiento del verdadero año venusino de 225 días, eso implicaría un conocimiento del sistema astronómico copernicano (centrado en el Sol), lo que sería aún más destacable.

En estas pocas páginas apenas he comenzado a elaborar una lista de las omisiones y medias verdades que pueden encontrarse en "Recuerdos del futuro". Pero una refutación de miles de páginas de un libro de cientos de hojas difícilmente tendría llegada en los lectores. Las teorías sensacionalistas siempre han atraído a más lectores que las refutaciones de las mismas.

Sin embargo, un número suficiente de afirmaciones de Von Däniken han sido examinadas como para revelar su método de operación. Para deslumbrar al lector usa un sinfín de medias verdades (así como cuartas y octavas verdades también). Si damos un vistazo al pasado (Ref: New York Times Book Review), no nos sorprenderemos de encontrar que su amplio criterio de lo que considera verdadero lo ha llevado, a veces, a entrar en conflicto con la ley. Una corte de su nativa Suiza encontró a Von Däniken culpable de malversación, falsificación y fraude, sentenciándolo a tres años y medio de prisión. Mientras trabajaba en un hotel suizo, aparentemente obtuvo dinero fraudulento al declarar menos capital del que realmente tenía. Esta experiencia en el engaño sería invaluable posteriormente en su carrera literaria. Fue durante su estadía como huésped del gobierno suizo que escribió su segundo libro, "Regreso a las estrellas", ahora también un best seller.

El que una vez mienta, sin embargo, no es prueba infalible de que él siempre mienta. Sin embargo, si bien el charlatanismo puede herir la credibilidad de una persona, nunca la destruye completamente (los seguidores de los psíquicos famosos nunca se sorprenden cuando su líder es capturado en pleno embuste: ¡Ellos sólo mienten en malos días!). Las teorías de Von Däniken sobre los viejos contactos ufológicos son, de hecho, más creíbles que sus actuales contrapartes. Es más, actualmente tenemos como sustento a testigo de alta confiabilidad que vio a esas criaturas desembarcar y que puede describírnoslas ahora: ¡Nadie más que el mismísimo Erich Von Däniken!

En una entrevista exclusiva con el National Enquirer, Erich contó sus experiencias en Point Aleph, "una suerte de cuarta dimensión" donde el tiempo no existe. Reveló cómo puede dejar su cuerpo y trascender todos los conceptos del espacio y del tiempo. "Sé que los astronautas visitaron la Tierra en tiempos lejanos", ha confidenciado, porque "estuve ahí cuando los astronautas llegaron. Y sé que volverán". Desafortunadamente para nosotros, no nos pudo decir exactamente cuándo, debido a que "el tiempo no existe en Point Aleph."

"Sé lo que sucederá después de la muerte". Somos todo oídos. "Me convertiré en parte de esa inmensa e indestructible bola de energía que mantiene y rememora cada pequeña cosa que ha sucedido en este planeta. Todos se me unirán en ese lugar y al menos en ese momentos ellos sabrán que estaba en lo cierto". Deja un lugar para mí justo en el medio de esa inmensa y vieja bola, Erich, porque seré uno de las más difíciles de convencer.

REFERENCIAS

- "Chariots of the Gods?" fue publicado por Bantam Books, New York. Salvo cuando se indica, las citas son de la edición en castellano "Recuerdos del Futuro", Plaza y Janés, 1977.
- Erich Von Daniken's Genesis, New York Sunday Times Book Review. 31 de Marzo de 1974.
- National Enquirer, 17 de Marzo de 1974

Artículo publicado originalmente en el "NICAP UFO Investigator", de octubre/noviembre de 1974. Traducción de Diego Zúñiga C.

Volver al Nº 21/22

PORTADA | SÓLO ON-LINE | BIBLIOTECA PDF | TODOS LOS ARTÍCULOS | LISTA DE CORREO | NOTICIAS | ESPECIALES