¿Fue
Dios un astronauta del pasado? ¿Son acaso las centenarias leyendas
de dioses y héroes cuentos de los viajeros del espacio que llegaron
a la Tierra desde lejanos lugares del Cosmos? ¿Son algunas de
las ruinas de la antigüedad remanentes de inmensos aeropuertos,
los sitios favoritos de aterrizaje de las naves extraterrestres?
"¡Sí!", escribe Erich Von Däniken en su
best seller "Recuerdos del futuro". Este fenomenalmente exitoso
libro está ahora (en 1974) en su 44 edición, con más
de cuatro millones de copias empresas. Las secuelas de este libro de
Von Däniken, "Regreso a las estrellas" y "El oro
de los dioses", se están vendiendo muy bien, al igual que
las varias imitaciones aparecidas en el último tiempo.
La popularidad de cada teoría sensacional no debiera sorprendernos.
Immanuel Velikovsky creó algo similar hace casi 25 años
(54 a la fecha) con la publicación de su "Mundos en colisión",
donde sugería que el estado actual del sistema solar podía
ser explicado por una serie de espectaculares cataclismos entre los
planetas. Han pasado más de 27 años (casi 56 hasta ahora)
desde que los "platillos volantes" entraron en el interés
masivo, y los OVNIs siguen generando atracción y controversia.
Las hipótesis sensacionales como éstas generan tales niveles
de atracción o interés que tienden a volverse autosustentables,
más allá de si son o no reales.
La ciencia establecida siempre ha despreciado este tipo de aseveraciones.
"Escribir este libro fue un temeridad…, pero no lo es menos
leerlo", dice Von Däniken. "Incluso si un ejército
reaccionario tratara de coartar esta nueva sabia intelectual, un nuevo
mundo debe ser conquistado en el nombre de la verdad y la realidad"
(supuestamente el lector ahora debe exclamar "¡es cierto!").
¿Acaso la ciencia evita a Von Däniken porque está
temerosa de enfrentarse a la verdad? Examinemos algunas de sus muchas
afirmaciones, para ver si éstas son teorías científicas
serias o simples embustes.
En la página 22 Von Däniken presenta una "ecuación
fundamental de los cohetes", de un profesor Ackeret, que se propone
mostrar cómo el tiempo transcurre más lento para los viajeros
espaciales que se desplazan a velocidades cercanas a la de la luz. Ésta
es una importante consecuencia de la teoría de la relatividad
de Einstein. Sólo un rápido vistazo a esta "ecuación
del cohete" nos demuestra que... ¡no es una ecuación!
Cada una de ellas es una demostración matemática de la
igualdad de dos cantidades. Ésta es igual a ésa. Pero
su "ecuación" no contiene ningún signo igual,
y por lo tanto no puede ser una verdadera ecuación.
Puede pensarse cualquier cosa de esto, pues no cumple ningún
propósito matemático legítimo. Pero ésta
no es la única tontería de esta no-ecuación. Un
término en el denominador es multiplicado por una constante muy
extraña: ¡UNO! ¿Creerá el Profesor Ackeret
que una multiplicación por uno es un paso necesario en sus cálculos?
Von Däniken debiera saberlo bien, pues como toda persona que fue
al colegio debió aprender que cualquier número multiplicado
por uno equivale a sí mismo. Hay, por supuesto, muchas ecuaciones
legítimas que estudian este aspecto de la relatividad del tiempo.
¿Por qué, entonces, Von Däniken eligió un
evidente embuste para sostener sus afirmaciones "científicas"?
¿Cuál es la historia de nuestro sistema Tierra-Luna?...
Un satélite fue capturado por la Tierra, que lo atrajo, al tiempo
que disminuía la velocidad de sus revoluciones. Finalmente el
satélite se desintegró y fue reemplazado por la Luna"
(p. 19 en su original en inglés)
Pruebas de esta teoría, escribe, se pueden hallar en los símbolos
del Gran Ídolo en el viejo Templo de Tiahuanaco, uno de sus maravillas
arqueológicas favoritas. Supuestamente, este mensaje, que tiene
unos 27 mil años, cuenta cómo este satélite emérito
hacía 425 revoluciones alrededor de la Tierra en un año,
que en ese tiempo sólo duraba 288 días.
Si la Tierra realizaba su órbita en torno al Sol cada 288 días,
la tercera ley de Kepler implica que la Tierra debió haber estado
en ese tiempo mucho más cerca del sol, casi donde está
Venus actualmente. ¿Esperamos creer que durante la Edad del Hielo
la Tierra estaba a unos 32 millones de kilómetros más
cerca del sol de lo que está hoy? Por otro lado, si el año
permanece sin cambios pero cada día es más corto, debemos
encarar otra dificultad: Si el año ahora tiene 365 días,
la rotación terrestre es más rápida que en el 25
mil antes de Cristo, no más lenta como dice Von Däniken.
¿Cómo podría un satélite que gira lentamente
en torno a la Tierra empujar tanto al planeta como a su satélite
más lejos del Sol? ¿Dónde están los fragmentos
de esa luna desintegrada, y de dónde vino nuestra actual Luna?
Von Däniken no da respuestas.
Sobre la antigua astronomía egipcia: "(...)¿Para
qué un calendario de Sirio? (…) El desbordamiento del Nilo
y la subsiguiente aparición en el cielo matutino fueron pura
casualidad... este interés por Sirio se nos antoja cómico,
pues, vista desde Menfis, Sirio es perceptible escasamente sobre le
horizonte en el crepúsculo matutino, cuando comienza el desbordamiento
del Nilo" (p. 80-81). Lector, cuidado, nos enfrentamos a alguien
que conoce el arte del engaño. Sirio, se olvida mencionar, es
la estrella más brillante del cielo. Su afirmación de
que Sirio difícilmente fue visible para los egipcios es sencillamente
falsa. Sirio, de hecho, es visible desde cualquier lugar del mundo,
excepto la región del extremo norte polar, y los observadores
en Egipto ven esta estrella más alto en el cielo de lo que podemos
nosotros en EEUU, donde Sirio domina el cielo en las tardes de invierno.
No hay ningún misterio detrás del desarrollo de un calendario
siriano en Egipto. Los sacerdotes se dieron cuenta de una simple regularidad:
Cada año, cuando esa brillante estrella se volvía visible
en el cielo matutino, comenzaban las subidas del Nilo. ¿No es
ésta una prueba de que los egipcios contactaron con una raza
de viajeros espaciales?
Sobre los misterios de la gran pirámide de Keops: "¿Es
casual que la superficie de su base dividida por el doble de su altura
dé el famoso valor pi de Ludolf: 3,1416?" (p. 93).
Acá nuestro engañador ha realizado una afirmación
lo suficientemente fácil de entender, pero cuya refutación
requiere de un alto grado de sofisticación matemática,
¡que es lo mejor a la hora de dejar un engaño oculto! Sin
querer entrar en mucho detalle, observemos que el famoso número
Pi es lo que se llama una "constante adimensional": es un
número puro, con el cual ninguna unidad de medición está
asociada. Sin embargo, el radio de un área no es adimensional,
por lo tanto un radio no puede dar Pi. Eligiendo nuestras unidades cuidadosamente,
podemos obtener el número 3.14159, pero el radio no será
Pi realmente, el que es independiente de cualquier unidad de medida.
Si medimos la misma pirámide, al estilo Von Däniken, en
pulgadas, pies y yardas, obtendremos tres radios distintos. Elige tu
propia unidad, ¡y el radio puede ser igualado a cualquier número!
Von Däniken escribe que la pirámide de Keops "ha inspirado
cientos de teorías locas e insustentables". Insatisfecho
con esta colección, él nos regala una más.
Más evidencia sobre los antiguos visitantes: "Los mayas,
que eran inteligentes, crearon una cultura considerablemente desarrollada.
No nos legaron sólo un fabuloso calendario, sino también
unos cálculos increíbles. Conocieron el año de
Venus con 584 días..." (pps. 71-72)
Esto es casi cierto. Erich olvidó -convenientemente- decirnos
que estos períodos de 584 días no son el verdadero año
venusino, que tiene 225 días. El año de 584 es el aparente
ciclo de Venus tal como lo ve un observador ubicado en la Tierra, que
es justamente lo que esperaríamos de los mayas a la hora de contar
los días, sin la ayuda de los extraterrestres. Por otro lado,
si ellos hubieran tomado conocimiento del verdadero año venusino
de 225 días, eso implicaría un conocimiento del sistema
astronómico copernicano (centrado en el Sol), lo que sería
aún más destacable.
En estas pocas páginas apenas he comenzado a elaborar una lista
de las omisiones y medias verdades que pueden encontrarse en "Recuerdos
del futuro". Pero una refutación de miles de páginas
de un libro de cientos de hojas difícilmente tendría llegada
en los lectores. Las teorías sensacionalistas siempre han atraído
a más lectores que las refutaciones de las mismas.
Sin embargo, un número suficiente de afirmaciones de Von Däniken
han sido examinadas como para revelar su método de operación.
Para deslumbrar al lector usa un sinfín de medias verdades (así
como cuartas y octavas verdades también). Si damos un vistazo
al pasado (Ref: New York Times Book Review), no nos sorprenderemos de
encontrar que su amplio criterio de lo que considera verdadero lo ha
llevado, a veces, a entrar en conflicto con la ley. Una corte de su
nativa Suiza encontró a Von Däniken culpable de malversación,
falsificación y fraude, sentenciándolo a tres años
y medio de prisión. Mientras trabajaba en un hotel suizo, aparentemente
obtuvo dinero fraudulento al declarar menos capital del que realmente
tenía. Esta experiencia en el engaño sería invaluable
posteriormente en su carrera literaria. Fue durante su estadía
como huésped del gobierno suizo que escribió su segundo
libro, "Regreso a las estrellas", ahora también un
best seller.
El que una vez mienta, sin embargo, no es prueba infalible de que él
siempre mienta. Sin embargo, si bien el charlatanismo puede herir la
credibilidad de una persona, nunca la destruye completamente (los seguidores
de los psíquicos famosos nunca se sorprenden cuando su líder
es capturado en pleno embuste: ¡Ellos sólo mienten en malos
días!). Las teorías de Von Däniken sobre los viejos
contactos ufológicos son, de hecho, más creíbles
que sus actuales contrapartes. Es más, actualmente tenemos como
sustento a testigo de alta confiabilidad que vio a esas criaturas desembarcar
y que puede describírnoslas ahora: ¡Nadie más que
el mismísimo Erich Von Däniken!
En una entrevista exclusiva con el National Enquirer, Erich contó
sus experiencias en Point Aleph, "una suerte de cuarta dimensión"
donde el tiempo no existe. Reveló cómo puede dejar su
cuerpo y trascender todos los conceptos del espacio y del tiempo. "Sé
que los astronautas visitaron la Tierra en tiempos lejanos", ha
confidenciado, porque "estuve ahí cuando los astronautas
llegaron. Y sé que volverán". Desafortunadamente
para nosotros, no nos pudo decir exactamente cuándo, debido a
que "el tiempo no existe en Point Aleph."
"Sé lo que sucederá después de la muerte".
Somos todo oídos. "Me convertiré en parte de esa
inmensa e indestructible bola de energía que mantiene y rememora
cada pequeña cosa que ha sucedido en este planeta. Todos se me
unirán en ese lugar y al menos en ese momentos ellos sabrán
que estaba en lo cierto". Deja un lugar para mí justo en
el medio de esa inmensa y vieja bola, Erich, porque seré uno
de las más difíciles de convencer.
REFERENCIAS
-
"Chariots of the Gods?" fue publicado por Bantam Books, New
York. Salvo cuando se indica, las citas son de la edición en
castellano "Recuerdos del Futuro", Plaza y Janés, 1977.
- Erich Von Daniken's Genesis, New York Sunday Times Book Review. 31
de Marzo de 1974.
- National Enquirer, 17 de Marzo de 1974
Artículo
publicado originalmente en el "NICAP UFO Investigator", de
octubre/noviembre de 1974. Traducción de Diego Zúñiga
C.