Cuando
nos propusimos sacar adelante este proyecto, hace ya tres años,
sabíamos que quedábamos a merced de quienes no estaban
acostumbrados a una mirada distinta, que rompiera los esquemas de la
reiterativa monserga de "Ellos están aquí, y nos
salvarán", o "cómo negarlo, el universo es tan
gigantesco y no podemos estar solos". Preveíamos que algunos
se enfurecerían ante la divergencia, otros entrarían en
pánico y los menos recibirían la buena nueva con saludable
entendimiento.
Por
eso no nos sorprendemos mucho cuando recibimos ataques, muchos de ellos
basados sólo en la pasión o en la creencia ciega en el
santo de turno desmitificado. En estos meses nos ha sucedido con gente
de allende los Andes, quienes no toleraron la divergencia y la creyeron
una ofensa premeditada. Nada más equivocado.
Pero,
tal como habíamos prometido, este número nos trae la segunda
parte del dossier sobre OVNIS y folklore, con un artículo recién
salido del horno sobre el Burlador y su relación con la ufología.
No dejamos fuera otros interesantes aspectos del llamado "UFOlore"
y a ellos se abocan Roberto Banchs y Frédéric Dumerchat.
Nuestro
entusiasta colaborador Luis Ruiz Noguez, con su puntillosidad habitual,
disecciona esa leyenda siempre repetida por los ufólatras sobre
el regimiento Norfolk, supuestamente desaparecido en Turquía
en medio de una nube-OVNI, trabajo que aparece a la par en La Nave y
en el UFO Historical Review. Desde Colombia, Ricardo Burgos hace un
descarnado análisis del libro "Ricky B.", del novelista
navarro Juan José Benítez, con una lucidez a la que merece
la pena poner atención.
Y
en estos tiempos de guerras relámpago es necesario poner particular
atención a los acontecimientos, a los que hay que analizar críticamente,
si no queremos seguir siendo engañados eternamente. Comprender
la forma en que algunos se burlan de la inteligencia de la humanidad
nos hará ciudadanos más libres y con mejor capacidad de
réplica a la estulticia oficial. Para eso, la TV tiene que darnos
una mano y dejarse de bobadas paracientíficas.
Algunos
pasos, pocos, se han dado al respecto con la difusión de ciencia
en determinados horarios. Pero cada sacrificio se va al tacho de la
basura cuando un numerólogo nos dice qué ocurrirá
mañana o un contactado habla de su amigo marciano de la semana,
como sucede a diario en nuestra TV.
Los
directores