Sobre
tres pilares se ha construido el número 28 de La Nave de los
Locos. El primero, y el más notorio, es el nuevo dossier que
inauguramos en esta edición, y del que esperamos una larga vida.
Se trata de “Contactados”, esos personajes que proliferaron
entre los 50 y 70 y cuyos mensajes se caracterizaban por su absurda
simplicidad, por la obviedad de los consejos alienígenas y la
evidente falsedad de las pruebas entregadas como evidencias “irrefutables”.
Pero
hay un par de situaciones que generaron cierto debate en las últimas
semanas y de las que no podemos hacer abstracción en nuestras
páginas. Una de ellas fue la aparición de una fotografía
donde los crédulos y fantasiosos veían un extraterrestre
paseándose impunemente por el Parque Forestal, en pleno centro
de Santiago. En los programas matutinos y en alguna prensa se dio cabida
a los ufólogos, cada vez más desbandados en sus locas
fijaciones pro-alienigenistas.
Al
parecer, libres de ataduras y de juicios más escépticos
por parte de animadores de TV, los adoradores de los OVNIS se lanzaron
en toda su sincera credulidad, pese a los vanos intentos por hacerse
pasar por personas serias y respetables. Las frases “llevo años
investigando”, “los expertos en el tema” y “no
estamos diciendo que sean extraterrestres” quedaban obnubiladas
con las sandeces que luego se despachaban.
Un
tema de alcance internacional, y que comenzó con la supuesta
venia del gobierno mexicano, fue el de los OVNIS filmados desde un avión
militar que patrullaba el territorio de ese país en busca de
narcos. La grabación, que podría haber sido de utilidad
para científicos, fue puesta en manos del conocido charlatán
mexicano Jaime Maussán, vendedor de ilusiones platillistas a
buen precio, sin importar si sus videos son fraudulentos o no.
Lo
peor de todo fue que un general mexicano decidió poner la cinta
a disposición de Maussán por sobre los científicos,
porque a estos “no los conocía”. Vaya locura. El
ufólogo, por cierto, determinó que en el video aparecían
ovnis (naves extraterrestres). ¿Acaso alguien esperaba otra cosa?
Los
directores
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