Una
verdadera lucha entre ufólogos se vio en la televisión,
especialmente la matinal, ésa que tiene tiempo para dedicar a
estas cosas, con motivo de la aparición de una fotografía
donde, supuestamente, era posible ver con claridad la presencia de un
“ente”, eufemismo con el que los crédulos cazadores
de marcianos intentaban escudarse y así evitar decir lo que querían
decir: extraterrestre.
La
disputa comenzó entre los diferentes grupos que intentan, sin
éxito, sobresalir como los gurúes de los alienígenas
y ocupar el espacio que AION dejó vacante luego de la escasa
participación televisiva que ha mostrado Rodrigo Fuenzalida en
el último tiempo. La imagen aparentemente primero llegó
a manos del IIEE (Instituto de Investigación y Estudios Exobiológicos),
pero los primeros en saltar desesperados en busca de la prensa para
llamar la atención fueron los personajes reunidos en Cifae (Corporación
de Investigación de Fenómenos Aéreos), un grupo
que pretende generar turismo a través del engaño de los
OVNIS y que aprovechó, de paso, de promocionar su increíble
premio a una diputada (¡!) por su ayuda a la investigación
OVNI (ver Noticias).
Así
fue como se dio a conocer la historia de la imagen. El ingeniero civil
Germán Pereira, aficionado a la fotografía oriundo de
Concepción y que se encuentra por motivos laborales en Santiago
desde hace poco más de un año, se dirigió al Parque
Forestal el 10 de mayo de 2004, con el objeto de retratar algunas escenas
que le parecieron interesantes. Una de ellas fue el patrullaje que realizaban
unos carabineros a caballo, instantánea que dice haber tomado
a las 17.40 horas desde la esquina de José Miguel de la Barra
y Avenida Cardenal Caro, frente al Museo de Bellas Artes, mirando hacia
la cordillera.
Al
final obtuvo unas diez tomas con su cámara Kodak DX6490, que
descargó en su computador al día siguiente, momento en
el que descubrió la curiosa instantánea. En ella usó
el zoom óptico de la cámara de 10x. Todos estos datos
aparecieron publicados –y están hasta el momento de redactar
esta nota– en la página de Cifae. Sobre esa base, el principal
referente del grupo, Eric Martínez, se paseó por distintos
programas televisivos, mostrando toda su sabiduría sobre el tema.
En
ellos, luego de exhibir análisis tan importantes como la confirmación
de que la foto era real por parte de Kodak (lo que en rigor no significa
nada, salvo que la foto fue efectivamente tomada así como se
muestra), Martínez expuso su realidad como ufólogo cuando
en el matinal de TVN “Buenos días a todos” confesó
que aunque “quiero ser serio y no quiero especular, menos con
los medios” y “me pidieron que no lo dijera”, a su
juicio uno de los caballos que aparecen en la fotografía se “siente
atraído” hacia el “ser” (para no decir extraterrestre)
y por eso el equino se inclina levemente hacia el lado en que estaría
el marciano paseandero.
Salvo
la siempre racional presencia de Mauricio Bustamante, periodista del
noticiero de TVN, el resto de las personas dedicadas a hablar sobre
el tema simplemente mostraron toda su falta de criterio, sentido común
y rigor ya no científico, sino meramente periodístico,
que es lo que se puede pedir a unos periodistas, hayan estudiado donde
hayan estudiado. Por eso Martínez, en su salsa, contó
como exclusiva que iban a estar el viernes 11 de junio en el Parque
Forestal para hacer mediciones y estar en el lugar de los hechos, pero
que no iba a dar más indicaciones porque “no queremos que
se nos llene de gente”. Aún así dijo que se reunirían
en la mañana, frente al Museo de Bellas Artes…
Luego,
jugando al misterio, Martínez contó que tenían
en su poder una foto donde aparece “una luz extraña a nivel
del suelo”, de la que hablarían más adelante (cosa
que nunca sucedió), lo que para él era señal inequívoca
de que el ET tenía que haber llegado en una nave, porque si no
cómo. En TV también tuvo cabida el grupo CIO (Corporación
para la Investigación OVNI), que intentó restarle méritos
a su rival tratando de explicar la fotografía a través
de rebuscadas argucias, como que la zona del destello de luces que se
ve en la foto no tenía píxeles (falso) o que en un sector
determinado del área de los árboles podía verse
un rostro, lo que confirmaba que todo era resultado de la imaginación
humana (falso; no se ve ningún rostro, ni siquiera forzando la
mirada).
Esto
deja como moraleja que, si se quiere ser escéptico o criticar
algo, hay que tener argumentos valederos y no vagas nociones sobre un
tema. Tampoco parece aceptable la invención de situaciones, pues
se comete una equivocación que termina por perjudicar a los que
realmente tiene cómo criticar o fundamentar una oposición
a las ideas absurdas que nos rodean diariamente.
Un
mejor análisis fue el que hizo el también creyente grupo
IIEE, sucursal Chile. Sin tanta cobertura mediática como la sensacional
noticia del paseante de otro mundo, pudo determinar que en la imagen
posiblemente aparecía un perro, y no un “ente” o
un espíritu o cualquiera de las otras locuras que difundieron
los ufólogos menos rigurosos, quienes llegaron a mencionar a
unos supuestos “kappas”, mensajeros del dios del río
en Japón… Aún así, Ramón Navia-Osorio,
mandamás del IIEE en España, se mostró partidario
de la hipótesis de un montaje, idea que desde ya declaramos no
compartir. Ya veremos por qué.
Como
curiosidad, un desconocido grupo llamado EFA (Estudios de Fenómenos
Anómalos) quiso obtener su parte del botín y se presentó
el 11 de junio a indagar en el Parque Forestal. Luis Ojeda, uno de los
dos miembros del grupo, aseguró haber visto “criaturas
parecidas” al “ET” del parque y sostuvo que "estas
entidades han estado por muchísimo tiempo compartiendo nuestro
medio ambiente", según lo publicado en Las Últimas
Noticias del sábado 12 de junio.
Lo
cierto es que desde un principio quienes elaboramos este pasquín
optamos por la explicación de la deformación de la imagen.
Es decir, en la foto –seguramente real, es decir tomada honestamente
por el fotógrafo– aparece algo, con mucha probabilidad
un perro, que se distorsionó debido a que la foto está
movida, y por lo tanto el animal también sale movido. De esta
manera, se genera una figura que es interpretada por las mentes más
febriles como un ET, reflejando a las claras la influencia que ha tenido
la subcultura alienígena en todas las personas. Porque hay que
estar muy sumido en la creencia ET para ver un alien en la fotografía.
Es una cosa cultural, para decirlo en términos sencillos.
Lo
que sucede acá es algo muy parecido a lo que se conoce como “simulacrum”,
que es definido por el CSICOP
como “el efecto que lleva a la gente a creer que está viendo
una cara en el nudo de un árbol o un animal en la forma de las
nubes. El cerebro humano está buscando constantemente modelos
de significancia visual. Es una habilidad de supervivencia. Desgraciadamente
esto nos lleva a creer que estamos viendo ‘algo’ en una
situación meramente azarosa”.
En
este caso ha sucedido eso. Creemos estar viendo un ser “macrocéfalo”,
como dijeron los ufólogos con su gracioso metalenguaje, cuando
en realidad sólo era una imagen distorsionada de un perro. Lo
único malo es que fue puesta en manos de ufólogos y bueno,
pasó lo que pasó.
PS:
Si no le gustó nuestra explicación, entonces le comentamos
que en la imagen, al final del camino de tierra, se ven unos monjes
misteriosos. Con harta imaginación, eso sí. La foto está
llena de cosas raras, como verá. Y ojo con la imagen de internet
que se muestra, pues refleja cuán objetivos son los ufólogos:
"nosotros no hemos dicho que sea un ET", sostienen. Cómo
no.
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