| Es
un fenómeno que se repite a nivel mundial, pero supongo que en menor escala.
La proliferación de textos ufológicos sensacionalistas, carentes de sentido
crítico y lejanos de cualquier perspectiva científica, son comunes en
las librerías de Santiago de Chile. Con
este panorama se topa un joven que, deseoso de introducirse al tema, opta
por lo lógico y compra algún libro sobre "OVNIS". Para
desgracia de él, los más llamativos y abundantes siempre serán aquellos
que más vendan, que de paso son también los más malos. De esta forma,
se genera este círculo vicioso donde el que más vende es el que más se
distribuye y así sucesivamente...
Para
medir de manera global este fenómeno, recorrimos 20 librerías de Santiago,
en busca de material ufológico. En este trabajo, hemos incluido textos
que tocan el tema tangencialmente, libros de astroarqueología y algunos
de ciencia ficción, pero que podrían ser tomados como reales por el lector
incauto. Las
librerías consultadas se hallan en diversos sectores de Santiago. De manera
intencional, se visitó librerías grandes, ubicadas en centros comerciales
del barrio alto, y "librerías de viejo", donde es posible hallar material
discontinuado y, por lo tanto, inexistente en otros lugares. Como
vemos en la lista, el estudio se dirigió a recintos tan disímiles como
el Alto Las Condes, la feria persa Biobío, los locales de San Diego o
el mall Plaza Vespucio (1). De esta manera, se intentó dar un carácter
amplio a la búsqueda de libros.
El
trabajo se realizó entre los días 4 y 14 de marzo de este año. Si sacamos
cuentas y cuentas, podemos deducir que se recorrieron aproximadamente
25 kilómetros tras los libros de OVNIS. Poco a poco me acerco al récord
de Benítez... La
búsqueda dio como resultado el hallazgo de 81 títulos distintos, de 48
autores. La mayoría de ellos españoles, estadounidenses y chilenos. No
está demás agregar que mayoritariamente los "escritores" nacionales se
han ido sumando a la lista en los últimos años. Del
total de libros hallados, sólo 2 son de carácter escéptico o científico
("¿Estamos solos en el cosmos?, de varios autores, y "Fraudes paranormales",
de James Randi), mientras todos los demás enfocan el tema desde una postura
partidaria, en especial de la hipótesis extraterrestre.
Juan
José Benítez es, sin lugar a dudas, el "rey" de los autores ufológicos,
posicionando sus escritos en 17 de las 20 librerías visitadas. Es el único
escritor que tiene más de 10 libros en venta actualmente. Y, por supuesto,
es el más leído. Aprovechándose de la ingenuidad de los lectores, Benítez
ha vuelto a la carga editando su colección de "25 años de 'investigación'"
(comillas añadidas), lo que lo ha mantenido vigente y vendiendo las reediciones
de sus trabajos anteriores.
Cuál
sería nuestra sorpresa al descubrir que algunos de los "nuevos" libros
de Benítez no son más que los mismos que ya había editado, sólo que con
otros nombres y otras portadas. Quizás
sea ésa una de las razones por las cuales estamos como estamos. Algunos
'hijos' de Benítez, como el ufólogo chileno Cristián Riffo, escribieron
libros con tufillo a J. J., aunque de menor calidad literaria (lo que
ya es mucho decir).
De
los chilenos, los mejor posicionados son Juan G. Prado, el mismo Riffo,
Osvaldo Muray, Ricardo Concha, Jorge Anfruns, Ricardo Santander y Boris
Campos. Con la excepción de Prado, quien revisa la historia de la ufología,
los demás se dedican a escribir delirios; incluso en dos de ellos (Anfruns
y Concha) el trabajo está sustentado en entrevistas a contactados. Como
leen.
Era
de esperar que los libros chilenos fueran así. La invasión extranjera
no era precisamente para formar intelectuales ni pensadores de la ufología.
Además del imperio Benítez, abundan escritos de Sixto Paz, Erich von Däniken,
Luis Ramírez Reyes, entre otros. Por
si no fuera ya bastante martirio, podemos encontrar aún a Berlitz, con
su historia del Triángulo de las Bermudas, a Sara Cavallé con su inefable
"Enciclopedia OVNI", a un tal Rubén Castro con sus "Silencios que matan",
a Fabio Zerpa con sus trabajos de dudosa calidad intelectual e incluso
a Triguerinho, relatándonos la historia de Erks, la ciudad subterránea.
Ligada
a la ufología se halla la "astroarqueología", que tiene en Von Däniken
a su mayor exponente. Pero como no podíamos ser menos, Chile posee a su
propio buscador de extraterrestres en la historia. Se trata de Ricardo
Santander, quien nos enseña a buscar marcianos en la Biblia en su "¿Fue
Jehová un cosmonauta?" (gran título). Otros libros de la misma línea son
"Los súper dioses", de Maurice M. Cotterell e "Historia desconocida de
los hombres", de Robert Charroux, entre otros.
La
ciencia ficción no podía estar fuera de las librerías nacionales, como
lo demuestra la presencia de algunos "clásicos" de las mentiras, como
"Alternativa 3", que si bien no está directamente vinculado al tema, sí
pudo tener cierta importancia en la conformación y confirmación del mito.
Otro que aporta con sus historias es Yosip Ibrahim, quien con su "Yo visité
Ganímedes" y "Mi preparación para Ganímedes", marcó records hace algunas
décadas. Recientemente editado, el libro "Área 51", de Robert Doherty,
sabe sacar provecho de un tema tan difundido como malinterpretado.
La
búsqueda de material en las librerías "de viejo" nos reportó algunas sorpresas,
como el "hallazgo" de un libro de Andreas Faber Kaiser ("Las nubes del
engaño"), uno de Saulla Dello Strologo (Los OVNI ayer, hoy... ¿mañana?"),
otro de Jacques Bergier ("El libro de lo inexplicado"), y el "clásico"
de Blumrich, donde analiza la aparición de una nave ante Ezequiel, con
tanta imaginación que pone los pelos de punta ("Ezequiel vio una nave
extraterrestre"). Un texto de Romaniuk también tenía su espacio entre
los libros antiguos.
Aún
es posible encontrar algunas rarezas, como la entrevista a un ET del ex
director de la revista Más Allá, José Antonio Campoy ("Geenom: entrevista
a un extraterrestre"), los "Testimonios circulares" de Andrews y Delgado
y un extraño engendro llamado "La respuesta", de Pablo Haunser, quien
nos narra su experiencia con los seres alienígenas y las enseñanzas que
estos nos dejan. Roswell
tuvo sus quince minutos con "El caso Roswell: el informe final", promocionado
con la frase "escrito con la colaboración de Stanton T. Friedman", algo
que aparentemente no fue el gran gancho comercial que suponía, a juzgar
por la cantidad de ejemplares que estaban en la oferta, y con "Roswell,
secreto de estado", de Javier Sierra.
Muchos
de los libros que circulan en Chile son de editoras españolas. Aún es
posible comprar algunos ejemplares de la colección "Biblioteca básica
de las ciencias ocultas" (Ufología: todo sobre los OVNIS" y "Los tripulantes
de los OVNIS"). El
presente informe no pretende ser una revisión exhaustiva de la literatura
ufológica publicada en Chile, sino simplemente servir de guía para aquellos
interesados en conocer una faceta interesante del desarrollo ufológico
de un país, como es el tipo de material que está al alcance del público.
Podemos
concluir que la deficiente calidad de los trabajos publicados en Chile,
ha sido fundamental para que el surgimiento de una postura crítica haya
costado tanto, así como fue piedra angular en la aparición de grupos de
dudosa calidad. Además, podemos ver en J. J. Benítez a un impulsor importante
en la difusión de este tema, aunque el material que se presentaba aumentó
sólo cuantitativamente, dejando de lado aspectos como la investigación
seria. Es decir, se prefirió la producción masiva y constante de malos
libros, pero que vendieran, a la producción distante en el tiempo de buen
material.
Las
consecuencias son evidentes: una ufología mediocre e ignorancia generalizada
sobre este tema. Creo que por eso cuando uno pregunta en la calle ¿qué
cree Ud. que son los OVNIS?, la gente responde "naves extraterrestres".
A
cambiar el panorama, entonces.
Nota
(1)
Para que nuestros amigos extranjeros se hagan una idea, en el Alto Las
Condes se vende a un precio exorbitante, y las librerías allí consultadas
se caracterizan por lo oneroso que resulta comprar en ellas. En cambio,
en el "Persa Biobío" se venden libros antiguos y a precios accesibles.
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