Nuestro
buzón ha recibido algunas fotografías que los lectores
envían con el fin de que veamos si podemos dar alguna luz que
clarifique el origen de ciertas anomalías. De esas escenas hemos
escogido cuatro, que podrían ser la primera piedra de una nueva
sección. Acá van las imágenes y sus explicaciones
tentativas, aportadas por los amigos de los que se enorgullece este
navío.
MISTERIO
EN LA CUEVA
El día
lunes 13 de diciembre de 2004 Nicolás González participaba
en la gira de estudios de su cuarto medio del colegio San Ignacio de
la ciudad de Concepción, Octava Región de Chile. En una
de las actividades del paseo se dirigieron a la isla Mancera, cerca
de Valdivia, Décima Región. Allí entraron a un
calabozo, donde González disparó la cámara digital
Ciber-shot de 3.2 mega pixeles tipo vga y obtuvo la imagen que acompaña
a este texto.
“Fue
tomada un día caluroso alrededor de las cuatro de la tarde”,
recuerda Nicolás. “El lugar era húmedo y en una
parte del techo había un hoyo por donde entraba un poco de luz”,
detalla. Nuestro amigo brasileño Kentaro Mori revisó la
foto y concluyó que, entendiendo que el tiempo de exposición
está en 20/10 segundos y el flash fue disparado, “la mancha,
así como parte de la cabeza de una de las personas presentes
en el lugar, aparecen borrados porque son las únicas partes que
fueron captadas por la cámara sin el auxilio del flash. Y aparecen
borrados porque la cámara se movió cuando captaba tales
puntos”.
Luego
añade que “el resto de la imagen, que aparece nítido,
está ‘congelado’ porque fue capturado con la iluminación
del flash. El efecto es una ‘doble exposición’, pero
fue involuntaria por parte del fotógrafo. Un ejemplo puede ser
visto en http://www.halfhill.com/openflash.html.
Una exposición larga captó puntos iluminados de forma
borrosa, y al final el flash tomó el resto de la imagen, ‘congelada’”.
Como
era de esperarse, González no quedó satisfecho con la
respuesta, pues a su juicio lo que aparece en la foto es un “fantasma”.
El testigo escribe que “si acerco bien la imagen a la persona
veo una cara que no se parece a nadie que yo conozca”. Curiosamente,
la cara es parecida a la de la persona de la que parece salir.
TORMENTA
EN AYSÉN
Christian
Pérez y su amigo Juan Pablo González decidieron tomar
fotos de los relámpagos que aparecían durante una tormenta
que afectó a la Undécima Región de Chile. Eran
las 16.30 horas del martes 15 de febrero de este año. Así
consiguieron una secuencia de tres fotografías, que pusieron
como fondo de pantalla en el computador. Entonces descubrieron unas
manchas. “No quisimos tomar los posibles OVNIS”, cuenta
Pérez, quien usó una cámara digital para inmortalizar
el fenómeno climático.
Todo ocurrió en un centro de cultivo de salmón ubicado
en el seno de Aysén, distante a una hora y media de navegación
desde esa austral ciudad. Con todos esos datos en la mano, solicitamos
la colaboración de distintos amigos del extranjero, que pudieran
analizar las imágenes y confirmar o refutar la hipótesis
planteada por nosotros: que en las fotos apareciera un avión
o, quizás, un pájaro.
El investigador argentino Rubén Morales nos comentó que
“me inclino por la hipótesis del pájaro. Contrastando
la imagen se aprecian irregularidades en la forma, de una foto a otra,
que no sugieren un fuselaje metálico. La tercera toma, sobre
todo, deja la impresión de que el fenómeno está
de este lado de la tormenta, cerca del fotógrafo. Me hace acordar
a la foto de Puerto Quequén que investigué en 1980”.
El conocido especialista español Vicente-Juan Ballester Olmos
apuntó que tras revisar la secuencia constató que el objeto
“desciende, o bien es un efecto de perspectiva. Parece apreciarse
mejor en la primera fotografía y puede ser un avión o
simplemente un ave”.
El analista en fotografías de la Fundación Anomalía,
el también español Marcos Benítez, se extiende
un poco más y comenta que “perfectamente podría
tratarse de un avión a baja altura que, al ser fotografiado a
lo lejos, perdemos la posibilidad de distinguir de su fuselaje los detalles,
como por ejemplo la cola”. Publicamos acá sólo una
de las tres fotos, donde se aprecia con mayor claridad la anomalía.
ENIGMAS
DEL CERRO HORNOPIRÉN
“Tengo
una foto que saqué el 12 de febrero de 2005 entre las 14.00 y
las 14.30 horas en Río Negro de Hornopirén, en la Décima
Región de Los Lagos”, escribió el ingeniero mecánico
Roberto Loyola. La imagen fue captada con una cámara digital
Practika, sin más testigos.
Vicente-Juan
Ballester Olmos, uno de los mayores expertos en fotos OVNI del mundo,
vio la imagen y comentó que en ella aparecería un pájaro.
Para Juan Jorge Faundes, investigador chileno autor del libro ufológico
“Ustedes nunca sabrán...”, en la fotografía
se ve un objeto “consistente con la luz del sol y con la estructura
de pixeles cuando se amplía. A mí me parece demasiado
grande para que sea un ave. Parece sin embargo tener una cola o penacho
hacia la izquierda arriba, y ser discoidal (como un avión mirado
de frente). Podría ser un avión algo deformado por la
distancia, los reflejos y quizás la posición“.
Pese
a las hipótesis planteadas, Loyola se mostró disconforme.
“Yo tampoco creo que sea un ave, por el tamaño de los botes
presentes en el lago. Si fuera un avión me acordaría”,
apunta. Aunque puede ser que el objeto se encuentre más cerca
que los botes, y en tal caso podría ser un ave o incluso un insecto.
Agradeceremos comentarios de los lectores al respecto.
¿PAPALOTES
MEXICANOS?
Desde
México, Óscar Gutiérrez nos hizo partícipes
de una experiencia que lo tiene intrigado. “Antes de ver esta
foto no creía en OVNIS ni en esas cosas”, cuenta, “pero
ahora lo pienso dos veces antes de decir que no existen seres extraterrestres”.
¿Qué tiene que ver una mancha en una foto con presuntos
alienígenas? No lo sabemos, pero sí tenemos a mano que
esta fotografía fue captada en abril de 2004 en Mérida,
Yucatán. Según su autor en ella se ve claramente un platillo
volador.
La
realidad parece ser un tanto diferente. El investigador chileno Juan
Jorge Faundes comentó que “los objetos parecen rectangulares,
no discoidales ni tubulares. ¿Podrían ser volantines?
El personaje de la camiseta roja parece estar en actitud de elevar volantines.
Además no hay ningún destello, si bien el sol alumbra
desde la izquierda de la foto”.
Ante
la duda razonable, que compartimos totalmente, escribimos de regreso
a Gutiérrez para plantearle la hipótesis del papalote.
Nunca nos respondió, a pesar de su entusiasmo inicial. ¿Habremos
descubierto un engaño?
Si tiene alguna fotografía anómala o cree
saber cómo se obtuvieron
las imágenes acá expuestas, por favor contáctese
con nosotros.
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