La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 30/31
EL COMANDANTE VAL THOR
LUIS RUIZ NOGUEZ
(MÉXICO) - 2004

Sí. Este dossier es sobre contactismo, lo tenemos claro. Y aunque nuestro extraterrestre Val Thor no era contactado, sí generó una historia que se parece mucho a la de los “verdaderos” contactados. Sobre todo porque este alienígena se encargaba de ubicar y conversar con algunos aparentes privilegiados. Mírenlo bien. Val Thor es el primer extraterrestre contactado. Una locura.

Valiant Thor, alias Val Thor.Durante décadas en algunos medios ufológicos se ha avanzado la idea de que los extraterrestres ya están entre nosotros, que viven en nuestras ciudades y que son como nosotros (o al menos han adoptado la forma humana). Esta idea fue robada, sin duda alguna, de la ciencia ficción y de los programas de misterio como “Dimensión Desconocida”, “Los Invasores”, “The Outer Limits”, “V Amenaza Extraterrestre” y otros.

Las pruebas de los ufólogos de que los ET ya están entre nosotros van desde las historias de los contactados como Howard Menger o Billy Meier, hasta los cuentos de Omnec Onec y Paul Wellmer, pasando por los relatos de Frank E. Stranges. Todos ellos han presentado fotos de extraterrestres con formas netamente humanas. De algunos de ellos nos ocupamos en otro lugar, del venusino lo haremos en este momento.

Comencemos con la historia de Valiant Thor, mejor conocido por Val Thor, un supuesto extraterrestre (de Venus) que fungió como asesor del Gobierno de los Estados Unidos, según los ufólogos.

En la década de los cincuenta existían diversos grupos ufológicos diseminados en todo el territorio de EE.UU. Las corrientes y formas de pensar de los integrantes de estos grupos cubrían un amplio espectro. Los había un poco más serios, como el NICAP, liderado por el mayor Donald E. Keyhoe, pero también había grupos formados por gente extravagante, de escasa cultura y que aceptaban toda la basura ufológica que se pueda uno imaginar.

Entre estos últimos estaba August C. Roberts, un famoso ufólogo que estuvo activo en esa década y que editaba el boletín “Nexos”, dedicado a los platos voladores. Roberts también fue el autor de cientos de fotografías de OVNIS (varios trucos, meteoritos, fotos de planetas, estrellas, aviones, nubes…).

Dentro de las historias que Roberts recogió para su boletín estaba la de que en la Tierra ya había seres extraterrestres infiltrados en forma humana. En una convención de platillos voladores, Roberts había fotografiado uno de ellos junto a su equipo de colaboradores. Se trataba de Val Thor, un venusino que luego se haría medianamente conocido debido a las entrevistas y artículos que de él publicara el ufólogo “Dr” Frank E. Stranges, ministro evangelista, director de International Evangelism Crusades (1).

Así es como cuenta Stranges las primeras noticias que tuvo de Val Thor:

“Yo iba a dar un sermón en una iglesia de Washington D.C. El ponente que me precedía estaba hablando de la relación entre los platillos volantes y la Biblia. De pronto me pasaron una serie de fotografías. Había tres que habían sido tomadas por Augie Roberts (August C. Roberts), un tipo de la Fuerza Aérea. Cuando me dio las fotos dijo:

‘Frank, ¡este tipo es de otro planeta!’

Le contesté ‘¿Augie, qué es lo que has estado fumando?’

Al principio se enojó, pero luego me dijo que había tomado estas fotos en la casa de Howard Menger (en Highbridge, New Jersey)”.


En abril, poco después de su llegada, Val Thor y tres miembros de su tripulación asistieron a una de las “convenciones” que daba Howard Menger en el patio trasero de su casa, en Highbridge, New Jersey. Val, Donn, Jill y Tania, comandantes de la expedición, se vistieron con el mismo tipo de ropa que se usaba en la Tierra. August C. Roberts tomó varias fotos, pensando que lo hacía sin el conocimiento de Val.

“¿Qué es lo que te hace pensar que este hombre es de otro planeta?

Cuando me miró, ¡tuve la impresión de que me atravesaba con su mirada!

Vamos Augie. ¿Eso es todo?

El hombre pudo hablar todos los idiomas y lenguajes de la gente que estaba presente en el patio trasero de la casa de Menger.

¿Y qué con eso?

El hombre no tiene huellas digitales”.

Al terminar la conferencia, una mujer se acercó a Stranges y le comentó que deseaba hablar con él. Dijo ser un oficial del Gobierno de los Estados Unidos, más precisamente del Pentágono. Luego señaló las fotos que le había dado Roberts y le preguntó si quería conocer al extraterrestre en persona. Quedaron en reunirse al día siguiente a las 8 de la mañana.

La historia es tan vacía que parece un pésimo cuanto de la peor ciencia ficción. Stranges es tan superfluo que se dedica a contarnos cómo es el traje espacial del extraterrestre, a qué pruebas fue sometido, nos da una aburrida plática de enseñanzas filosóficas, religiosas y morales de los extraterrestres; y como plato fuerte nos dice que Val Thor no tiene huellas digitales.

Pero dejemos que sea el mismo Frank Stranges quien nos cuente la historia.

Frank Stranges, una extraña mezcla de ministro evangelista, criminólogo y ufólogo. LA INVITACIÓN

Una fría mañana de diciembre de 1959, bajo circunstancias extrañas e inusuales, fui invitado a hablar con un hombre de otro mundo. Esto ocurrió durante una cruzada de evangelización que tuve el placer de conducir en la capital de nuestra nación, Washington D.C.

La invitación me la había hecho una persona quien, por obvias razones, no puede ser nombrada en este escrito. Sin embargo, es suficiente con decir que ocupa un alto cargo en el edificio del Pentágono.

Había oído rumores en varios estados de que tal hombre existía y era secretamente “entretenido” por varios oficiales de alto rango. No obstante, gracias a mi habilidad en seguir ordenes, tuve éxito en pasar los guardias de seguridad para poder llegar hasta la presencia del hombre de otro planeta.

Desde ese entonces he guardado este evento en mi mente. Y pienso que fui muy afortunado en haber conseguido esta entrevista.

Llegó la gran mañana. Se habían hecho los arreglos necesarios. Estaba en mi coche, en camino a mi junta para hablar con el visitante del otro extremo de nuestro telescopio. Un hombre que me dio una rara sensación que quizá, después de mí, la hayan tenido en conversaciones similares con seres de otros planetas. Conforme el auto se aproximaba iba formulando preguntas en mi mente para hacérselas directamente a él.

Entonces entré a la gran red del mundialmente famoso Pentágono, en Washington D.C. Posiblemente no puedo expresar cómo me sentía cuando seguí el plan diseñado para mí para pasar directamente a través de los guardias de seguridad. Lo siguiente que supe es que estaba frente a una puerta cerrada. Mi guía me dijo que entrara y comenzara con la entrevista, luego me dejó solo.

Siendo ministro, así como estudiante de la Biblia por muchos años e investigador privado, sentí como si todos mis sentidos estuvieran funcionando adecuadamente y sabía exactamente lo que tenía que hacer. Siempre estuve preparado para cualquier broma o fraude, aún en el ministerio; por eso, estuve en guardia constantemente.

Cuando abrí la puerta, a mi izquierda había tres escritorios equipados con máquinas de escribir y otros equipos de oficina. En un escritorio, que estaba pegado a otro escritorio, estaba un “sardo” (2) del Ejército, ocupado arduamente en lo que parecía un trabajo de oficina. El otro hombre, un sargento, estaba escribiendo. Ninguno de estos hombres me hizo caso cuando entré. Sentí como si para ellos no existiera.

Entonces vi un hombre sentado de espaldas a mí, mirando hacia la ventana. Cuando me aproximé, él giró lentamente y me miró. PENSÉ QUE ESTABA VIENDO A TRAVÉS DE MÍ. Con una sonrisa cálida, y un apretón de manos, me saludó. Sentí una rara sensación. Entonces colocó una de sus manos sobre mi hombro en un gesto de amistad.

SU APARIENCIA: Cuando apreté su mano, me sorprendió la suave textura de ella… como la de un bebé. Sin embargo, el apretón fue el de un hombre. Un fuerte apretón que demostraba fuerza y poder. Sus ojos eran cafés y su cabello ondulado y café. Su complexión era normal. Parecía delgado.

Era en toda su apariencia como un ser humano de la Tierra… pero NO TENÍA HUELLAS DIGITALES (3). Hoy, como viejo investigador, he estudiado algo sobre el valor y la clasificación propia de las huellas digitales en la detección del crimen, así como otras razones para identificación.

SU VOZ: Las primeras palabras que salieron de sus labios fueron “hola, Frank”. Su voz era muy fuerte y melosa. Tenía carácter y tono. Entonces miré alrededor del cuarto y vi si los otros hombres decían o hacían algo. Ellos seguían en sus asuntos, como si yo no estuviera ahí. Esto es muy difícil de entender, pero debe haber una respuesta en alguna parte.

SU ROPA: Durante nuestra conversación, que duró una media hora, le hice muchas preguntas. Noté que estaba vestido con el mismo tipo de ropa que la mía. Cuando le pregunté si tenía otra ropa además de ésa, me dijo que se la había cambiado para darles oportunidad a los oficiales de analizar sus prendas… que les había dado. Entonces caminó hacia el clóset, que estaba exactamente detrás del sargento, lo abrió y sacó una prenda de vestir de una sola pieza que resplandecía cuando la puso bajo los rayos del sol que caían a través de la ventana; pensé que parecían como rayos de sol líquidos.

Le pregunté por el tipo de material con que estaba hecho. Me respondió “está hecho con un material que no es de esta tierra” (4). Luego le pregunté sobre las pruebas que le habían hecho a su vestuario. En resumen me dijo lo siguiente:

1. Le habían hecho una prueba de fuego. Temperaturas por encima del punto de fusión del acero ni siquiera habían entibiado el traje.
2. Le habían hecho una prueba de ácido (5). El ácido escurrió como si fuera agua sobre la espalda de un pato.
3. También trataron de cortarlo con un equipo con punta de diamante. El equipo se sobrecalentó y la punta de diamante se fundió cuando estuvieron en contacto con el traje.

La apariencia general del traje era de una sola pieza aún en las botas. No tenía botones, cierres, ni cremalleras. Le pregunté cómo podía ponérselo. Él lo demostró tomándolo por el frente, pasando su mano a través de una abertura que no pude localizar. Lo hizo utilizando una fuerza invisible.

SU PROPÓSITO EN VENIR: Él dijo que vino para ayudar a la humanidad (6). Hablaba en términos positivos, siempre con una sonrisa en su cara. Dijo que Dios se había disgustado por el hecho de que la humanidad se había alejado de él como nunca antes, pero que había una buena oportunidad de que la humanidad encontrara la salvación si la buscaba en el lugar correcto. También dijo que tenía que estar aquí por tres años y que luego debía partir el 16 de marzo de 1960. Afirmó que no había usado la fuerza para hablar con las autoridades en los Estados Unidos, pero que estaría feliz de hablar con ellas si lo invitaran (7), además dijo que sólo pocos hombres en Washington conocían de su existencia en el Pentágono y pocos líderes lo habían buscado para solicitarle ayuda y consejo en los tres años anteriores. El tiempo de su partida estaba cerca y él sentía que todavía había mucho por hacer (8). Pero su trabajo no se podía realizar por la fuerza.

NO TENÍA HUELLAS DIGITALES: Después le pregunté por qué no tenía huellas digitales, y él me contestó de esta manera: “Las huellas digitales son el signo de la caída del hombre. Las huellas digitales marcan al hombre a través de su vida”. También dijo “Frank, tú debes saber, siendo un viejo investigador, que la primera cosa que buscan las autoridades en la escena de un crimen son las huellas digitales”.

SU PLANETA DE ORIGEN: Cuando le pregunté de dónde era, me dijo “soy de otro planeta” (9). Le pregunté cuántos visitantes teníamos en la Tierra y respondió “actualmente hay 77 de nosotros en los Estados Unidos. Constantemente venimos y nos vamos”.

VIDA EN OTROS PLANETAS: Le pregunté si había vida en otros planetas (10). Su respuesta fue “hay vida en muchos otros planetas de los cuales la gente de la Tierra no conoce nada”. Añadió “hay más sistemas solares de los que conoce el ser humano. Hay muchos otros seres que nunca han transgredido las leyes perfectas de Dios. El hombre no posee el derecho de condenar a toda creación de Dios ya que él mismo ha roto las leyes perfectas de Dios a través de su desobediencia”.

¿Puede el gobierno de los Estados Unidos detenerlo en su partida?

Le pregunté qué haría si los militares lo colocaran en una prisión o tras las rejas tratando de impedir que se fuera el 16 de marzo de 1960. En respuesta a esta pregunta él dijo simplemente: “Frank, recuerda que un día después de que Jesús resucitó fue en busca de sus seguidores. Ellos estaban encerrados en un cuarto bajo llave y repentinamente vieron a Jesús en medio de ellos”. Entonces sonrió y me miró como si dijera “¿Necesito decir más?” (11).

Le pregunté cómo podría entrar en contacto con él de nuevo. Dijo “Frank, cuando el tiempo sea el correcto, yo me pondré en contacto contigo”. Entonces sonrió y sentí como que ya no era necesario seguir con la entrevista. En otras palabras, ése era el final.

He intentado traerles momento a momento la descripción de este fantástico encuentro. Cuando me volteé y dejé el cuarto, dijo “por favor, mantén tu fe y sigue el mismo camino que te trajo”.

Cuando lo dejé, seguía teniendo una calidez en mi corazón. Comencé a preguntarme quién me creería si contaba este extraño encuentro con un hombre de otro planeta. Primero pensé no contar esta historia. Pero mientras más lo pensaba, más creía que sería una gran bendición para otros oírla y escucharla (12). También pensé en la posibilidad de tener problemas con el gobierno, pero decidí olvidarme de mis suposiciones y miedos y decir a todos la verdad.

Por lo tanto, lector, tú tienes la historia completa. Léela nuevamente con cuidado y busca el mensaje oculto que encontrarás en ella. Puede bendecirte y guiarte hacia la VERDAD.

Portada del libro de Stranges.LA LLEGADA

Stranges llegaría a hacerse amigo de Thor. Él le ayudaría en sus investigaciones ufológicas. Le presentó con Harley Andrew Byrd, sobrino del almirante Byrd, que por aquel entonces trabajaba en el Proyecto Libro Azul. Harley le contó la forma en que Thor había llegado a la Tierra.

“El invierno de 1956-57 fue muy frío. Yo vivía a corta distancia de Georgetown, en el área vieja de la capital de la nación. El senador Kennedy vivía en la calle ‘o’, justo a una cuadra de mi casa.

“Mi tío me recomendó para el puesto de Jefe de Información Naval (CHINFO). Trabajé en la sección de Security Clearance antes de ser enviado a un departamento de la Fuerza Aérea llamado Project Blue Book, que estaba constituido por dos marines, dos miembros del Ejército, dos de la Marina y tres oficiales de la Fuerza Aérea. Trabajé como Public Information Office (PIO), relaciones públicas.

“A mediados de marzo de 1957 recibí un mensaje urgente del Departamento de Policía de Alexandria. Se informaba que dos de los policías del pueblo habían recogido a un extraterrestre que había aterrizado a unos 23 kilómetros al sur del Boulevard del Pentágono. El extraterrestre fue transportado al Pentágono para que se reuniera con el Secretario de la Defensa, F. F. Forestall (13), y posteriormente con el presidente Dwight Eisenhower y el vicepresidente Richard Nixon durante una hora”.

Stranges cuenta que el aterrizaje ocurrió el 16 de marzo de 1957. Val Thor, uno de los líderes venusinos, había sido enviado a la Tierra por órdenes de la dirección del Control Central, que lo había escogido para entrar en contacto con los seres de la Tierra.

Val aterrizó en Alexandria, Virginia, y estableció comunicación telepática con dos policías. Les dijo que venía en son de paz y que quería hablar con sus líderes. Los policías lo subieron al asiento trasero de la patrulla y lo llevaron hasta Washington D.C., en donde en primer término se entrevistó con el Secretario de la Defensa y seis de sus colaboradores.

Luego llegó el vicepresidente Nixon. A Val le pareció que era un hombre inteligente, ingenioso y de grandes aptitudes. Cuando se presentó, Nixon lo saludó efusivamente.

“Ha causado un gran revuelo dentro y fuera de nuestra ciudad. Por supuesto que aún no estamos convencidos de nada. Estamos verificando y volviendo a verificar todo lo que dice usted. Cuando el sargento Young de la policía de Alexandria dijo que usted había aterrizado en un platillo volador, lo dudamos. Creímos que nos estaban bromeando”.

Val Thor le aseguró que nos habían estado observando desde hace cientos de años. Mucho antes de la primera explosión atómica de 1945.

Cuando terminó la plática, Val Thor fue llevado a un elevador, siendo escoltado por seis guardias armados (14). Llegaron al subsuelo y desde ahí fue trasladado al Capitolio para reunirse con el presidente. El presidente se paró de su escritorio y el venusino extendió su mano para saludarlo. Inmediatamente tres de los agentes sacaron sus armas y le apuntaron. El presidente, nervioso, ordenó que las guardaran y dijo:

“Perdone, pero ya sabe que hemos suspendido las reglas del protocolo. Pero tengo un buen presentimiento. ¿Cuál es su nombre?”.

El venusino dijo “Valiant”.

“¿De dónde viene?

“Vengo del planeta que en la Biblia llaman la estrella del alba y del ocaso, Venus.

“¿Lo puede probar?

“¿Qué podría ser una prueba para usted?

“No lo sé”.

Entonces Thor ofreció como prueba invitar al presidente a su nave, pero Eisenhower dijo:

“Mi amigo, yo no puedo ir a donde quisiera. Hay comités que se deben consultar y medidas de seguridad que se deben tomar. Por favor, quédese algunos días con nosotros. Conozcámonos mejor y aprendamos el uno del otro, y tal vez… ya veremos”.

Val Thor con algunos de sus compañeros de viaje (Jill y Donn) en un congreso de platillos voladores a finales de los cincuenta. LA SEGUNDA VENIDA

Val Thor dijo que su gente vivía en el interior de Venus y que muchos de los planetas del universo mantienen este tipo de forma de vida. Anunció una oleada de aterrizajes de extraterrestres por todo el mundo para ayudar a la Tierra en la solución de sus problemas. La oferta era a cambio de que se eliminasen los combustibles fósiles, las bombas nucleares y los gobiernos y economías corruptas (15), pero el presidente no aceptó, ya que los venusinos no quisieron proporcionarle la tecnología de los platillos volantes.

Al mismo tiempo que ocurría la entrevista entre Val Thor y el presidente Eisenhower, aterrizaron tres platillos en la Base Edwards de la Fuerza Aérea para hacer contacto con los militares. Los militares fueron incapaces de abrir los aparatos, aún utilizando rayos láser.

Harley Byrd continúa con su relato.

“Val Thor aterrizó en Alexandria y se reunió con el presidente para discutir los problemas mundiales y ofrecer consuelo y consejo para luchar y eliminarlos.

“Se le dio un estatus de VIP y luego se le regresó al Pentágono, en donde pasó la noche en la oficina de recepción del Ejército, en el primer piso. El nombre del extraterrestre era Valiant Thor”.

Val Thor estuvo viviendo en el Pentágono durante tres años, pero durante todo este tiempo se mantuvo en contacto con su nave espacial. A veces se teleportaba, o entraba y salía de los cuarteles utilizando una falsa credencial en la que hacía que los guardias visualizaran lo que él quería.

“Nancy Warren contactó con un ministro, que también era investigador privado y teólogo, el Dr. Frank E. Stranges, quien se reunió con el extraterrestre”.

¿Pero qué motivó a los venusinos a venir a la Tierra para ayudarnos? Val Thor dijo que vino para preparar el regreso de Jesús. Nuestro planeta es el único que fue castigado por el pecado original.

Con este fin nos visitan desde hace seis mil años, pero su escrutinio aumentó cuando Einstein publicó sus trabajos en 1905. Hay 287 naves venusinas estacionadas en diferentes partes de la Tierra. Los lugares son:

Océano Pacífico 38
Japón 29
USA 22
Océano Atlántico 18
Rusia 17
China y Mongolia 17
India, Afganistán y Vietnam 17
Medio Oriente 17
África y Madagascar 17
Europa 15
Océano Índico 13
Filipinas e Indonesia 11
Australia y Nueva Zelanda 9
América del Sur 8
Escandinavia 7
Canadá 6
Corea 5
Océano Ártico 4
Groenlandia e Islandia 3
América Central 2
Antártida 2
Otros 10

August C. Roberts.¿ES ÉSTE EL FIN DE LA HISTORIA?

Frank Stranges dice que continúa en contacto con Val Thor, quien actualmente reside en California. Escribió un libro “Outwitting Tomorrow” y permitió que la contactada Yashah lo entrevistara para dar a conocer sus enseñanzas, que aparecieron en el libro “Valiant Thor Speaks”. En esta obra habla de los cambios que se avecinan debido al ciclo de 26 mil años en el que se reestructuran las galaxias; los siete estados de elevación; eliminación del Karma de la Tierra (el pecado original); la entrada al milenio de la luz; la Convergencia Armónica de 1987, las claves 11:11, 12:12, y 22:22; y otras lindezas por el estilo.

En nuestros días Valiant Thor acostumbra reunirse regularmente con los principales líderes mundiales. Según Stranges:

“No puedo probarlo, pero creo que Billy Graham habló con él. Poco antes de que publicara su más reciente libro sobre los ángeles, en donde menciona a los OVNIS, uno de sus socios vino conmigo a pedirme información sobre Val Thor y yo entendía que quería arreglar una cita con él”.

En otra ocasión el venusino tuvo una reunión con el finado senador Robert Kennedy.

“Un día estaba comiendo en mi casa en Van Nuys, California, y oí una gran cantidad de sirenas fuera de mi casa. Sonó el timbre y dos agentes del servicio secreto me mostraron sus credenciales y dijeron que Bob Kennedy deseaba hablar conmigo. Él entró a la sala y dijo que quería que le arreglara una entrevista con Val Thor. Le dije que era imposible, pero que si quería le podía dar cualquier mensaje. Él fue al otro cuarto y escribió una carta y me la dio en un sobre. Después supe que quería reunirse con Val Thor para conocer dos cosas: 1. Quién mató a su hermano 2. Cuáles eran sus oportunidades de ser presidente. Él le dijo que fuera cuidadoso porque había un complot para matarlo. Pero aparentemente no le hizo caso y eventualmente fue asesinado”.

La nave de Val Thor se llamaba Víctor-Uno. Se encuentra escondida en un lugar ubicado al noroeste de Hoover Dam, al sureste de la Base Nellis, al noreste del pueblo de Henderson, Nevada, y al sur de la Planta Gypsum. A comienzos de diciembre de 1988 estaba al sur de Las Vegas, justo a una milla de la intersección de las autopistas 147 y 166.

Víctor Uno ha estado en estos lugares por unos once años. Es un disco de 100 metros de diámetro y siete de altura, aunque en el centro alcanza los nueve metros. Tiene una tripulación de 200 personas. Donn (16), Thonn y Teel son los vicecomandantes. Los demás son casi todos de Venus, aunque de vez en cuando se aceptan voluntarios de otros sistemas solares.

Posee un aparato del tipo audio-visual-láser que puede seleccionar, recoger y grabar cualquier actividad y palabras en un radio de dos mil kilómetros. En la actualidad hay 450 personas que están bajo vigilancia de Víctor Uno.

Stranges dice que Val Thor tiene una base secreta en el desierto de Nevada, y que el platillo volador está estacionado en el Lago Mead, cerca de Las Vegas. Él tuvo oportunidad de viajar en esta nave. La parte más resaltable de esta aventura es cuando Stranges fue al baño.

“Cuando fui al baño me sentí incómodo ya que no había papel. Entonces ocurrió. Oí una voz dentro de mi cerebro, que inmediatamente reconocí como la de Val. Me dijo ‘Frank, mira a tu derecha. Encontrarás tres botones. Presiona el primero, luego el segundo y al final el tercero, en ese orden’.

“Pude oír la risa de Teel (Teel es una hermosa dama espacial) cuando apreté el primer botón. La sensación era de un rápido viento cálido similar a una corriente de aire, proveniente del asiento. El proceso cristalizó por completo los materiales de desecho e hizo que se cayeran.

“El segundo botón era otra corriente de aire con una presión y temperatura diferentes. Finalmente el tercer botón produjo una sustancia aromática que me hizo sentir que estaba lavado, limpio, polveado y perfumado. Cuando salí del baño nadie me puso atención aunque yo sabía que todos sabían lo que había ocurrido. Sólo Teel rompió el silencio cuando me preguntó ¿quieres llevarte uno a tu casa? Algunos de ellos se rieron, pero luego continuaron con sus tareas”.

El conocer estos secretos le acarreó problemas a Stranges. Estos grandes adelantos tecnológicos no debían ser divulgados, por lo que el doctor Stranges fue secuestrado por tres hombres de negro, quienes lo llevaron al desierto de Nevada en donde intentaron asesinarlo, pero fue salvado por una nave venusina que se posó en frente del carro negro.

¿Qué tanto podemos creerle a Stranges? Obviamente nada. El “Doctor” Stranges es famoso en el mundillo ufológico por editar varios boletines sobre OVNIS y diseminar varias historias que luego se ha comprobado son fraudes. A pesar de ser ministro evangelista, Frank Stranges cuenta con un amplio expediente delictivo.

Entre otras cosas fue arrestado por tráfico de drogas. Fue detenido al pasar marihuana desde México a los Estados Unidos. Algunos ufólogos creen que Frank inventó todo el episodio para atraer adeptos a su secta y conseguir más donaciones. Una forma más segura y menos riesgosa de conseguir fondos que el narcotráfico.

Para Martin Kottmeyer, la historia de Val Thor es una burda copia de la ya de por sí pésima película de ficción “Plan Nine from Outer Space”.

NOTAS

(1) Stranges es presidente y fundador del National Investigations Committee on UFOs. 14617 Victory Blvd., Suite 4 Van Nuys, California 91411, U.S.A., Tel: (818) 989-5942, Fax: (818) 989-2165.
(2) Un soldado.
(3) No hay ninguna indicación de cómo fue que Stranges se dio cuenta de que Val Thor no tenía huellas digitales. ¿El simple apretón de manos le dio esa información? De ser así eso implicaría que Stranges poseía un extraordinario sentido del tacto.
(4) ¡Claro! ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Si las respuestas de Val Thor son de una claridad apabullante.
(5) ¿Qué ácido? ¿A qué concentración?
(6) Muchas gracias por venir, pero yo no he visto resultados.
(7) Si no lo habían invitado, entonces ¿qué hacía en el Pentágono?
(8) Si había mucho por hacer y todavía no hablaba con los líderes de la humanidad, ¿por qué perdía el tiempo con un evangelista ufólogo?
(9) ¿Vendrá del planeta Perogrullo?
(10) La sola presencia de Val Thor no lo demostraba.
(11) Aquí Frank Stranges da a entender que o bien que Val Thor es Jesús o que tiene los mismos poderes de Jesús.
(12) ¡Muchísimas gracias Frank por compartir esta historia con nosotros! ¡No sabes cuán agradecidos estamos!
(13) Así escribe Frank Stranges, perdón, Harley Byrd, el nombre del Secretario de la Defensa James V. Forrestal, quien, desafortunadamente para esta historia, murió el 22 de mayo de 1949. Luego entonces su espíritu fue quien se entrevistó con Val Thor.
(14) Stranges cuenta que todos los policías del país se pelearon por tener el honor de llevar al venusino ante el presidente. Lo importante sería saber cómo se enteraron los policías de la presencia del extraterrestre.
(15) Es decir, ofrecía resolver nuestros problemas pidiendo que nosotros mismos lo hiciéramos.
(16) Donn es el hermano de Val.

REFERENCIAS

-Byrd, Harley. “The Valiant Thor Landing”. 002741-57 Room 4D-717. Project Blue Book.
-Segraves, Kelly. “A very strange testimony”. En “The Great Flying Saucers Myth”.
-Stranges, Frank. “Danger, from the stars”. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “Flying Saucerama”. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “Flying Saucers Unlimited”. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “Spacecraft Over Earth”. 1997. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “Stranger at the Pentagon”. Fifth revised edition. 1997. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “The Space contact. Valient Thor”. Artículo en Internet.
-Thor, Valiant. “Outwitting Tomorrow”. Paperback. 1993. Inc. Book Division. 7970 Woodman. Ave. Van Nuys. CA 91402. 64 páginas.
-Yashah. “Valiant Thor Speaks”. Canyonville. OR.

Entrevista con el Dr. Frank E. Stranges

http://www.algonet.se/~hermesat/venusians.htm
http://www.galactic-server.com/rune/valienthor.html

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