Sí.
Este dossier es sobre contactismo, lo tenemos claro. Y aunque nuestro
extraterrestre Val Thor no era contactado, sí generó una
historia que se parece mucho a la de los “verdaderos” contactados.
Sobre todo porque este alienígena se encargaba de ubicar y conversar
con algunos aparentes privilegiados. Mírenlo bien. Val Thor es
el primer extraterrestre contactado. Una locura.
Durante
décadas en algunos medios ufológicos se ha avanzado la
idea de que los extraterrestres ya están entre nosotros, que
viven en nuestras ciudades y que son como nosotros (o al menos han adoptado
la forma humana). Esta idea fue robada, sin duda alguna, de la ciencia
ficción y de los programas de misterio como “Dimensión
Desconocida”, “Los Invasores”, “The Outer Limits”,
“V Amenaza Extraterrestre” y otros.
Las pruebas de los ufólogos de que los ET ya están entre
nosotros van desde las historias de los contactados como Howard Menger
o Billy Meier, hasta los cuentos de Omnec Onec y Paul Wellmer, pasando
por los relatos de Frank E. Stranges. Todos ellos han presentado fotos
de extraterrestres con formas netamente humanas. De algunos de ellos
nos ocupamos en otro lugar, del venusino lo haremos en este momento.
Comencemos con la historia de Valiant Thor, mejor conocido por Val Thor,
un supuesto extraterrestre (de Venus) que fungió como asesor
del Gobierno de los Estados Unidos, según los ufólogos.
En la década de los cincuenta existían diversos grupos
ufológicos diseminados en todo el territorio de EE.UU. Las corrientes
y formas de pensar de los integrantes de estos grupos cubrían
un amplio espectro. Los había un poco más serios, como
el NICAP, liderado por el mayor Donald E. Keyhoe, pero también
había grupos formados por gente extravagante, de escasa cultura
y que aceptaban toda la basura ufológica que se pueda uno imaginar.
Entre estos últimos estaba August C. Roberts, un famoso ufólogo
que estuvo activo en esa década y que editaba el boletín
“Nexos”, dedicado a los platos voladores. Roberts también
fue el autor de cientos de fotografías de OVNIS (varios trucos,
meteoritos, fotos de planetas, estrellas, aviones, nubes…).
Dentro de las historias que Roberts recogió para su boletín
estaba la de que en la Tierra ya había seres extraterrestres
infiltrados en forma humana. En una convención de platillos voladores,
Roberts había fotografiado uno de ellos junto a su equipo de
colaboradores. Se trataba de Val Thor, un venusino que luego se haría
medianamente conocido debido a las entrevistas y artículos que
de él publicara el ufólogo “Dr” Frank E. Stranges,
ministro evangelista, director de International Evangelism Crusades
(1).
Así es como cuenta Stranges las primeras noticias que tuvo de
Val Thor:
“Yo iba a dar un sermón en una iglesia de Washington
D.C. El ponente que me precedía estaba hablando de la relación
entre los platillos volantes y la Biblia. De pronto me pasaron una serie
de fotografías. Había tres que habían sido tomadas
por Augie Roberts (August C. Roberts), un tipo de la Fuerza Aérea.
Cuando me dio las fotos dijo:
‘Frank, ¡este tipo es de otro planeta!’
Le contesté ‘¿Augie, qué es lo que has estado
fumando?’
Al principio se enojó, pero luego me dijo que había tomado
estas fotos en la casa de Howard Menger (en Highbridge, New Jersey)”.
En
abril, poco después de su llegada, Val Thor y tres miembros de
su tripulación asistieron a una de las “convenciones”
que daba Howard Menger en el patio trasero de su casa, en Highbridge,
New Jersey. Val, Donn, Jill y Tania, comandantes de la expedición,
se vistieron con el mismo tipo de ropa que se usaba en la Tierra. August
C. Roberts tomó varias fotos, pensando que lo hacía sin
el conocimiento de Val.
“¿Qué
es lo que te hace pensar que este hombre es de otro planeta?
Cuando me miró, ¡tuve la impresión de que me atravesaba
con su mirada!
Vamos
Augie. ¿Eso es todo?
El
hombre pudo hablar todos los idiomas y lenguajes de la gente que estaba
presente en el patio trasero de la casa de Menger.
¿Y
qué con eso?
El
hombre no tiene huellas digitales”.
Al
terminar la conferencia, una mujer se acercó a Stranges y le
comentó que deseaba hablar con él. Dijo ser un oficial
del Gobierno de los Estados Unidos, más precisamente del Pentágono.
Luego señaló las fotos que le había dado Roberts
y le preguntó si quería conocer al extraterrestre en persona.
Quedaron en reunirse al día siguiente a las 8 de la mañana.
La
historia es tan vacía que parece un pésimo cuanto de la
peor ciencia ficción. Stranges es tan superfluo que se dedica
a contarnos cómo es el traje espacial del extraterrestre, a qué
pruebas fue sometido, nos da una aburrida plática de enseñanzas
filosóficas, religiosas y morales de los extraterrestres; y como
plato fuerte nos dice que Val Thor no tiene huellas digitales.
Pero
dejemos que sea el mismo Frank Stranges quien nos cuente la historia.
LA
INVITACIÓN
Una
fría mañana de diciembre de 1959, bajo circunstancias
extrañas e inusuales, fui invitado a hablar con un hombre de
otro mundo. Esto ocurrió durante una cruzada de evangelización
que tuve el placer de conducir en la capital de nuestra nación,
Washington D.C.
La
invitación me la había hecho una persona quien, por obvias
razones, no puede ser nombrada en este escrito. Sin embargo, es suficiente
con decir que ocupa un alto cargo en el edificio del Pentágono.
Había
oído rumores en varios estados de que tal hombre existía
y era secretamente “entretenido” por varios oficiales de
alto rango. No obstante, gracias a mi habilidad en seguir ordenes, tuve
éxito en pasar los guardias de seguridad para poder llegar hasta
la presencia del hombre de otro planeta.
Desde
ese entonces he guardado este evento en mi mente. Y pienso que fui muy
afortunado en haber conseguido esta entrevista.
Llegó
la gran mañana. Se habían hecho los arreglos necesarios.
Estaba en mi coche, en camino a mi junta para hablar con el visitante
del otro extremo de nuestro telescopio. Un hombre que me dio una rara
sensación que quizá, después de mí, la hayan
tenido en conversaciones similares con seres de otros planetas. Conforme
el auto se aproximaba iba formulando preguntas en mi mente para hacérselas
directamente a él.
Entonces
entré a la gran red del mundialmente famoso Pentágono,
en Washington D.C. Posiblemente no puedo expresar cómo me sentía
cuando seguí el plan diseñado para mí para pasar
directamente a través de los guardias de seguridad. Lo siguiente
que supe es que estaba frente a una puerta cerrada. Mi guía me
dijo que entrara y comenzara con la entrevista, luego me dejó
solo.
Siendo
ministro, así como estudiante de la Biblia por muchos años
e investigador privado, sentí como si todos mis sentidos estuvieran
funcionando adecuadamente y sabía exactamente lo que tenía
que hacer. Siempre estuve preparado para cualquier broma o fraude, aún
en el ministerio; por eso, estuve en guardia constantemente.
Cuando
abrí la puerta, a mi izquierda había tres escritorios
equipados con máquinas de escribir y otros equipos de oficina.
En un escritorio, que estaba pegado a otro escritorio, estaba un “sardo”
(2) del Ejército, ocupado arduamente en lo que parecía
un trabajo de oficina. El otro hombre, un sargento, estaba escribiendo.
Ninguno de estos hombres me hizo caso cuando entré. Sentí
como si para ellos no existiera.
Entonces vi un hombre sentado de espaldas a mí, mirando hacia
la ventana. Cuando me aproximé, él giró lentamente
y me miró. PENSÉ QUE ESTABA VIENDO A TRAVÉS DE
MÍ. Con una sonrisa cálida, y un apretón de manos,
me saludó. Sentí una rara sensación. Entonces colocó
una de sus manos sobre mi hombro en un gesto de amistad.
SU
APARIENCIA: Cuando apreté su mano, me sorprendió la suave
textura de ella… como la de un bebé. Sin embargo, el apretón
fue el de un hombre. Un fuerte apretón que demostraba fuerza
y poder. Sus ojos eran cafés y su cabello ondulado y café.
Su complexión era normal. Parecía delgado.
Era
en toda su apariencia como un ser humano de la Tierra… pero NO
TENÍA HUELLAS DIGITALES (3). Hoy, como viejo investigador, he
estudiado algo sobre el valor y la clasificación propia de las
huellas digitales en la detección del crimen, así como
otras razones para identificación.
SU
VOZ: Las primeras palabras que salieron de sus labios fueron “hola,
Frank”. Su voz era muy fuerte y melosa. Tenía carácter
y tono. Entonces miré alrededor del cuarto y vi si los otros
hombres decían o hacían algo. Ellos seguían en
sus asuntos, como si yo no estuviera ahí. Esto es muy difícil
de entender, pero debe haber una respuesta en alguna parte.
SU
ROPA: Durante nuestra conversación, que duró una media
hora, le hice muchas preguntas. Noté que estaba vestido con el
mismo tipo de ropa que la mía. Cuando le pregunté si tenía
otra ropa además de ésa, me dijo que se la había
cambiado para darles oportunidad a los oficiales de analizar sus prendas…
que les había dado. Entonces caminó hacia el clóset,
que estaba exactamente detrás del sargento, lo abrió y
sacó una prenda de vestir de una sola pieza que resplandecía
cuando la puso bajo los rayos del sol que caían a través
de la ventana; pensé que parecían como rayos de sol líquidos.
Le
pregunté por el tipo de material con que estaba hecho. Me respondió
“está hecho con un material que no es de esta tierra”
(4). Luego le pregunté sobre las pruebas que le habían
hecho a su vestuario. En resumen me dijo lo siguiente:
1.
Le habían hecho una prueba de fuego. Temperaturas por encima
del punto de fusión del acero ni siquiera habían entibiado
el traje.
2.
Le habían hecho una prueba de ácido (5). El ácido
escurrió como si fuera agua sobre la espalda de un pato.
3.
También trataron de cortarlo con un equipo con punta de diamante.
El equipo se sobrecalentó y la punta de diamante se fundió
cuando estuvieron en contacto con el traje.
La
apariencia general del traje era de una sola pieza aún en las
botas. No tenía botones, cierres, ni cremalleras. Le pregunté
cómo podía ponérselo. Él lo demostró
tomándolo por el frente, pasando su mano a través de una
abertura que no pude localizar. Lo hizo utilizando una fuerza invisible.
SU
PROPÓSITO EN VENIR: Él dijo que vino para ayudar a la
humanidad (6). Hablaba en términos positivos, siempre con una
sonrisa en su cara. Dijo que Dios se había disgustado por el
hecho de que la humanidad se había alejado de él como
nunca antes, pero que había una buena oportunidad de que la humanidad
encontrara la salvación si la buscaba en el lugar correcto. También
dijo que tenía que estar aquí por tres años y que
luego debía partir el 16 de marzo de 1960. Afirmó que
no había usado la fuerza para hablar con las autoridades en los
Estados Unidos, pero que estaría feliz de hablar con ellas si
lo invitaran (7), además dijo que sólo pocos hombres en
Washington conocían de su existencia en el Pentágono y
pocos líderes lo habían buscado para solicitarle ayuda
y consejo en los tres años anteriores. El tiempo de su partida
estaba cerca y él sentía que todavía había
mucho por hacer (8). Pero su trabajo no se podía realizar por
la fuerza.
NO
TENÍA HUELLAS DIGITALES: Después le pregunté por
qué no tenía huellas digitales, y él me contestó
de esta manera: “Las huellas digitales son el signo de la caída
del hombre. Las huellas digitales marcan al hombre a través de
su vida”. También dijo “Frank, tú debes saber,
siendo un viejo investigador, que la primera cosa que buscan las autoridades
en la escena de un crimen son las huellas digitales”.
SU
PLANETA DE ORIGEN: Cuando le pregunté de dónde era, me
dijo “soy de otro planeta” (9). Le pregunté cuántos
visitantes teníamos en la Tierra y respondió “actualmente
hay 77 de nosotros en los Estados Unidos. Constantemente venimos y nos
vamos”.
VIDA
EN OTROS PLANETAS: Le pregunté si había vida en otros
planetas (10). Su respuesta fue “hay vida en muchos otros planetas
de los cuales la gente de la Tierra no conoce nada”. Añadió
“hay más sistemas solares de los que conoce el ser humano.
Hay muchos otros seres que nunca han transgredido las leyes perfectas
de Dios. El hombre no posee el derecho de condenar a toda creación
de Dios ya que él mismo ha roto las leyes perfectas de Dios a
través de su desobediencia”.
¿Puede
el gobierno de los Estados Unidos detenerlo en su partida?
Le
pregunté qué haría si los militares lo colocaran
en una prisión o tras las rejas tratando de impedir que se fuera
el 16 de marzo de 1960. En respuesta a esta pregunta él dijo
simplemente: “Frank, recuerda que un día después
de que Jesús resucitó fue en busca de sus seguidores.
Ellos estaban encerrados en un cuarto bajo llave y repentinamente vieron
a Jesús en medio de ellos”. Entonces sonrió y me
miró como si dijera “¿Necesito decir más?”
(11).
Le
pregunté cómo podría entrar en contacto con él
de nuevo. Dijo “Frank, cuando el tiempo sea el correcto, yo me
pondré en contacto contigo”. Entonces sonrió y sentí
como que ya no era necesario seguir con la entrevista. En otras palabras,
ése era el final.
He
intentado traerles momento a momento la descripción de este fantástico
encuentro. Cuando me volteé y dejé el cuarto, dijo “por
favor, mantén tu fe y sigue el mismo camino que te trajo”.
Cuando
lo dejé, seguía teniendo una calidez en mi corazón.
Comencé a preguntarme quién me creería si contaba
este extraño encuentro con un hombre de otro planeta. Primero
pensé no contar esta historia. Pero mientras más lo pensaba,
más creía que sería una gran bendición para
otros oírla y escucharla (12). También pensé en
la posibilidad de tener problemas con el gobierno, pero decidí
olvidarme de mis suposiciones y miedos y decir a todos la verdad.
Por
lo tanto, lector, tú tienes la historia completa. Léela
nuevamente con cuidado y busca el mensaje oculto que encontrarás
en ella. Puede bendecirte y guiarte hacia la VERDAD.
LA
LLEGADA
Stranges
llegaría a hacerse amigo de Thor. Él le ayudaría
en sus investigaciones ufológicas. Le presentó con Harley
Andrew Byrd, sobrino del almirante Byrd, que por aquel entonces trabajaba
en el Proyecto Libro Azul. Harley le contó la forma en que Thor
había llegado a la Tierra.
“El
invierno de 1956-57 fue muy frío. Yo vivía a corta distancia
de Georgetown, en el área vieja de la capital de la nación.
El senador Kennedy vivía en la calle ‘o’, justo a
una cuadra de mi casa.
“Mi
tío me recomendó para el puesto de Jefe de Información
Naval (CHINFO). Trabajé en la sección de Security Clearance
antes de ser enviado a un departamento de la Fuerza Aérea llamado
Project Blue Book, que estaba constituido por dos marines, dos miembros
del Ejército, dos de la Marina y tres oficiales de la Fuerza
Aérea. Trabajé como Public Information Office (PIO), relaciones
públicas.
“A
mediados de marzo de 1957 recibí un mensaje urgente del Departamento
de Policía de Alexandria. Se informaba que dos de los policías
del pueblo habían recogido a un extraterrestre que había
aterrizado a unos 23 kilómetros al sur del Boulevard del Pentágono.
El extraterrestre fue transportado al Pentágono para que se reuniera
con el Secretario de la Defensa, F. F. Forestall (13), y posteriormente
con el presidente Dwight Eisenhower y el vicepresidente Richard Nixon
durante una hora”.
Stranges
cuenta que el aterrizaje ocurrió el 16 de marzo de 1957. Val
Thor, uno de los líderes venusinos, había sido enviado
a la Tierra por órdenes de la dirección del Control Central,
que lo había escogido para entrar en contacto con los seres de
la Tierra.
Val
aterrizó en Alexandria, Virginia, y estableció comunicación
telepática con dos policías. Les dijo que venía
en son de paz y que quería hablar con sus líderes. Los
policías lo subieron al asiento trasero de la patrulla y lo llevaron
hasta Washington D.C., en donde en primer término se entrevistó
con el Secretario de la Defensa y seis de sus colaboradores.
Luego
llegó el vicepresidente Nixon. A Val le pareció que era
un hombre inteligente, ingenioso y de grandes aptitudes. Cuando se presentó,
Nixon lo saludó efusivamente.
“Ha
causado un gran revuelo dentro y fuera de nuestra ciudad. Por supuesto
que aún no estamos convencidos de nada. Estamos verificando y
volviendo a verificar todo lo que dice usted. Cuando el sargento Young
de la policía de Alexandria dijo que usted había aterrizado
en un platillo volador, lo dudamos. Creímos que nos estaban bromeando”.
Val
Thor le aseguró que nos habían estado observando desde
hace cientos de años. Mucho antes de la primera explosión
atómica de 1945.
Cuando
terminó la plática, Val Thor fue llevado a un elevador,
siendo escoltado por seis guardias armados (14). Llegaron al subsuelo
y desde ahí fue trasladado al Capitolio para reunirse con el
presidente. El presidente se paró de su escritorio y el venusino
extendió su mano para saludarlo. Inmediatamente tres de los agentes
sacaron sus armas y le apuntaron. El presidente, nervioso, ordenó
que las guardaran y dijo:
“Perdone,
pero ya sabe que hemos suspendido las reglas del protocolo. Pero tengo
un buen presentimiento. ¿Cuál es su nombre?”.
El
venusino dijo “Valiant”.
“¿De
dónde viene?
“Vengo
del planeta que en la Biblia llaman la estrella del alba y del ocaso,
Venus.
“¿Lo
puede probar?
“¿Qué
podría ser una prueba para usted?
“No
lo sé”.
Entonces
Thor ofreció como prueba invitar al presidente a su nave, pero
Eisenhower dijo:
“Mi
amigo, yo no puedo ir a donde quisiera. Hay comités que se deben
consultar y medidas de seguridad que se deben tomar. Por favor, quédese
algunos días con nosotros. Conozcámonos mejor y aprendamos
el uno del otro, y tal vez… ya veremos”.
LA
SEGUNDA VENIDA
Val
Thor dijo que su gente vivía en el interior de Venus y que muchos
de los planetas del universo mantienen este tipo de forma de vida. Anunció
una oleada de aterrizajes de extraterrestres por todo el mundo para
ayudar a la Tierra en la solución de sus problemas. La oferta
era a cambio de que se eliminasen los combustibles fósiles, las
bombas nucleares y los gobiernos y economías corruptas (15),
pero el presidente no aceptó, ya que los venusinos no quisieron
proporcionarle la tecnología de los platillos volantes.
Al
mismo tiempo que ocurría la entrevista entre Val Thor y el presidente
Eisenhower, aterrizaron tres platillos en la Base Edwards de la Fuerza
Aérea para hacer contacto con los militares. Los militares fueron
incapaces de abrir los aparatos, aún utilizando rayos láser.
Harley
Byrd continúa con su relato.
“Val
Thor aterrizó en Alexandria y se reunió con el presidente
para discutir los problemas mundiales y ofrecer consuelo y consejo para
luchar y eliminarlos.
“Se
le dio un estatus de VIP y luego se le regresó al Pentágono,
en donde pasó la noche en la oficina de recepción del
Ejército, en el primer piso. El nombre del extraterrestre era
Valiant Thor”.
Val
Thor estuvo viviendo en el Pentágono durante tres años,
pero durante todo este tiempo se mantuvo en contacto con su nave espacial.
A veces se teleportaba, o entraba y salía de los cuarteles utilizando
una falsa credencial en la que hacía que los guardias visualizaran
lo que él quería.
“Nancy
Warren contactó con un ministro, que también era investigador
privado y teólogo, el Dr. Frank E. Stranges, quien se reunió
con el extraterrestre”.
¿Pero
qué motivó a los venusinos a venir a la Tierra para ayudarnos?
Val Thor dijo que vino para preparar el regreso de Jesús. Nuestro
planeta es el único que fue castigado por el pecado original.
Con
este fin nos visitan desde hace seis mil años, pero su escrutinio
aumentó cuando Einstein publicó sus trabajos en 1905.
Hay 287 naves venusinas estacionadas en diferentes partes de la Tierra.
Los lugares son:
| Océano
Pacífico |
38 |
| Japón
|
29 |
| USA |
22 |
| Océano
Atlántico |
18 |
| Rusia |
17 |
| China
y Mongolia |
17 |
| India,
Afganistán y Vietnam |
17 |
| Medio
Oriente |
17 |
| África
y Madagascar |
17 |
| Europa |
15 |
| Océano
Índico |
13 |
| Filipinas
e Indonesia |
11 |
| Australia
y Nueva Zelanda |
9 |
| América
del Sur |
8 |
| Escandinavia
|
7 |
| Canadá
|
6 |
| Corea |
5 |
| Océano
Ártico |
4 |
| Groenlandia
e Islandia |
3 |
| América
Central |
2 |
| Antártida |
2 |
| Otros
|
10 |
¿ES
ÉSTE EL FIN DE LA HISTORIA?
Frank
Stranges dice que continúa en contacto con Val Thor, quien actualmente
reside en California. Escribió un libro “Outwitting Tomorrow”
y permitió que la contactada Yashah lo entrevistara para dar
a conocer sus enseñanzas, que aparecieron en el libro “Valiant
Thor Speaks”. En esta obra habla de los cambios que se avecinan
debido al ciclo de 26 mil años en el que se reestructuran las
galaxias; los siete estados de elevación; eliminación
del Karma de la Tierra (el pecado original); la entrada al milenio de
la luz; la Convergencia Armónica de 1987, las claves 11:11, 12:12,
y 22:22; y otras lindezas por el estilo.
En
nuestros días Valiant Thor acostumbra reunirse regularmente con
los principales líderes mundiales. Según Stranges:
“No
puedo probarlo, pero creo que Billy Graham habló con él.
Poco antes de que publicara su más reciente libro sobre los ángeles,
en donde menciona a los OVNIS, uno de sus socios vino conmigo a pedirme
información sobre Val Thor y yo entendía que quería
arreglar una cita con él”.
En otra ocasión el venusino tuvo una reunión con el finado
senador Robert Kennedy.
“Un
día estaba comiendo en mi casa en Van Nuys, California, y oí
una gran cantidad de sirenas fuera de mi casa. Sonó el timbre
y dos agentes del servicio secreto me mostraron sus credenciales y dijeron
que Bob Kennedy deseaba hablar conmigo. Él entró a la
sala y dijo que quería que le arreglara una entrevista con Val
Thor. Le dije que era imposible, pero que si quería le podía
dar cualquier mensaje. Él fue al otro cuarto y escribió
una carta y me la dio en un sobre. Después supe que quería
reunirse con Val Thor para conocer dos cosas: 1. Quién mató
a su hermano 2. Cuáles eran sus oportunidades de ser presidente.
Él le dijo que fuera cuidadoso porque había un complot
para matarlo. Pero aparentemente no le hizo caso y eventualmente fue
asesinado”.
La
nave de Val Thor se llamaba Víctor-Uno. Se encuentra escondida
en un lugar ubicado al noroeste de Hoover Dam, al sureste de la Base
Nellis, al noreste del pueblo de Henderson, Nevada, y al sur de la Planta
Gypsum. A comienzos de diciembre de 1988 estaba al sur de Las Vegas,
justo a una milla de la intersección de las autopistas 147 y
166.
Víctor
Uno ha estado en estos lugares por unos once años. Es un disco
de 100 metros de diámetro y siete de altura, aunque en el centro
alcanza los nueve metros. Tiene una tripulación de 200 personas.
Donn (16), Thonn y Teel son los vicecomandantes. Los demás son
casi todos de Venus, aunque de vez en cuando se aceptan voluntarios
de otros sistemas solares.
Posee
un aparato del tipo audio-visual-láser que puede seleccionar,
recoger y grabar cualquier actividad y palabras en un radio de dos mil
kilómetros. En la actualidad hay 450 personas que están
bajo vigilancia de Víctor Uno.
Stranges
dice que Val Thor tiene una base secreta en el desierto de Nevada, y
que el platillo volador está estacionado en el Lago Mead, cerca
de Las Vegas. Él tuvo oportunidad de viajar en esta nave. La
parte más resaltable de esta aventura es cuando Stranges fue
al baño.
“Cuando
fui al baño me sentí incómodo ya que no había
papel. Entonces ocurrió. Oí una voz dentro de mi cerebro,
que inmediatamente reconocí como la de Val. Me dijo ‘Frank,
mira a tu derecha. Encontrarás tres botones. Presiona el primero,
luego el segundo y al final el tercero, en ese orden’.
“Pude oír la risa de Teel (Teel es una hermosa dama espacial)
cuando apreté el primer botón. La sensación era
de un rápido viento cálido similar a una corriente de
aire, proveniente del asiento. El proceso cristalizó por completo
los materiales de desecho e hizo que se cayeran.
“El
segundo botón era otra corriente de aire con una presión
y temperatura diferentes. Finalmente el tercer botón produjo
una sustancia aromática que me hizo sentir que estaba lavado,
limpio, polveado y perfumado. Cuando salí del baño nadie
me puso atención aunque yo sabía que todos sabían
lo que había ocurrido. Sólo Teel rompió el silencio
cuando me preguntó ¿quieres llevarte uno a tu casa? Algunos
de ellos se rieron, pero luego continuaron con sus tareas”.
El
conocer estos secretos le acarreó problemas a Stranges. Estos
grandes adelantos tecnológicos no debían ser divulgados,
por lo que el doctor Stranges fue secuestrado por tres hombres de negro,
quienes lo llevaron al desierto de Nevada en donde intentaron asesinarlo,
pero fue salvado por una nave venusina que se posó en frente
del carro negro.
¿Qué
tanto podemos creerle a Stranges? Obviamente nada. El “Doctor”
Stranges es famoso en el mundillo ufológico por editar varios
boletines sobre OVNIS y diseminar varias historias que luego se ha comprobado
son fraudes. A pesar de ser ministro evangelista, Frank Stranges cuenta
con un amplio expediente delictivo.
Entre
otras cosas fue arrestado por tráfico de drogas. Fue detenido
al pasar marihuana desde México a los Estados Unidos. Algunos
ufólogos creen que Frank inventó todo el episodio para
atraer adeptos a su secta y conseguir más donaciones. Una forma
más segura y menos riesgosa de conseguir fondos que el narcotráfico.
Para
Martin Kottmeyer, la historia de Val Thor es una burda copia de la ya
de por sí pésima película de ficción “Plan
Nine from Outer Space”.
NOTAS
(1)
Stranges es presidente y fundador del National Investigations Committee
on UFOs. 14617 Victory Blvd., Suite 4 Van Nuys, California 91411, U.S.A.,
Tel: (818) 989-5942, Fax: (818) 989-2165.
(2) Un soldado.
(3) No hay ninguna indicación de cómo fue que Stranges
se dio cuenta de que Val Thor no tenía huellas digitales. ¿El
simple apretón de manos le dio esa información? De ser
así eso implicaría que Stranges poseía un extraordinario
sentido del tacto.
(4) ¡Claro! ¿Cómo no se nos había ocurrido
antes? Si las respuestas de Val Thor son de una claridad apabullante.
(5) ¿Qué ácido? ¿A qué concentración?
(6) Muchas gracias por venir, pero yo no he visto resultados.
(7) Si no lo habían invitado, entonces ¿qué hacía
en el Pentágono?
(8) Si había mucho por hacer y todavía no hablaba con
los líderes de la humanidad, ¿por qué perdía
el tiempo con un evangelista ufólogo?
(9) ¿Vendrá del planeta Perogrullo?
(10) La sola presencia de Val Thor no lo demostraba.
(11) Aquí Frank Stranges da a entender que o bien que Val Thor
es Jesús o que tiene los mismos poderes de Jesús.
(12) ¡Muchísimas gracias Frank por compartir esta historia
con nosotros! ¡No sabes cuán agradecidos estamos!
(13) Así escribe Frank Stranges, perdón, Harley Byrd,
el nombre del Secretario de la Defensa James V. Forrestal, quien, desafortunadamente
para esta historia, murió el 22 de mayo de 1949. Luego entonces
su espíritu fue quien se entrevistó con Val Thor.
(14) Stranges cuenta que todos los policías del país se
pelearon por tener el honor de llevar al venusino ante el presidente.
Lo importante sería saber cómo se enteraron los policías
de la presencia del extraterrestre.
(15) Es decir, ofrecía resolver nuestros problemas pidiendo que
nosotros mismos lo hiciéramos.
(16) Donn es el hermano de Val.
REFERENCIAS
-Byrd,
Harley. “The
Valiant Thor Landing”. 002741-57 Room 4D-717. Project Blue
Book.
-Segraves, Kelly. “A very strange testimony”. En “The
Great Flying Saucers Myth”.
-Stranges, Frank. “Danger, from the stars”. I.E.C. Christian
Center.
-Stranges, Frank. “Flying Saucerama”. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “Flying Saucers Unlimited”. I.E.C. Christian
Center.
-Stranges, Frank. “Spacecraft Over Earth”. 1997. I.E.C.
Christian Center.
-Stranges, Frank. “Stranger at the Pentagon”. Fifth revised
edition. 1997. I.E.C. Christian Center.
-Stranges, Frank. “The Space contact. Valient Thor”. Artículo
en Internet.
-Thor, Valiant. “Outwitting Tomorrow”. Paperback. 1993.
Inc. Book Division. 7970 Woodman. Ave. Van Nuys. CA 91402. 64 páginas.
-Yashah. “Valiant Thor Speaks”. Canyonville. OR.
Entrevista
con el Dr. Frank E. Stranges
http://www.algonet.se/~hermesat/venusians.htm
http://www.galactic-server.com/rune/valienthor.html
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al Nº 30/31