Nota
del editor del “Kentucky New Era”: Uno de los incidentes
más curiosos ocurridos en la historia reciente del condado es
la invasión de Kelly en 1955 por parte de “pequeños
hombrecillos verdes”. El reportero Joe Dorris estuvo en el lugar
la noche del incidente y la mañana siguiente y escribió
esta historia, la primera en toda la nación. Dorris posteriormente
describió que pasaron dos o tres días hasta que los medios
nacionales inyectaron el color verde a la descripción, un color
que nunca fue mencionado por aquellos que dijeron haber visto a los
invasores.
LA
HISTORIA DE LA NAVE ESPACIAL Y LOS 12 HOMBRECITOS FUE PROBADA HOY
Granja
de Kelly fue escenario de la presunta excursión por parte de
una extraña tripulación la noche anterior; los reportes
aseguran que las balas fueron incapaces de dañar a los visitantes.
Toda clase de investigaciones continuaron hoy en relación a la
extraña historia de una nave espacial que transportaba entre
12 y 15 pequeños hombres y que aterrizó en la comunidad
de Kelly la noche anterior y batalló con los ocupantes de una
granja.
La
más oficial de estas investigaciones era realizada por la Fuerza
Aérea, según se reportó.
Más
de una docena de oficiales estatales, del condado y de la ciudad provenientes
de los condados de Christian y Hopkins llegaron a la escena entre las
11 PM y la medianoche y permanecieron hasta pasadas las 2 AM sin ver
nada que probara o desmintiera la historia sobre la nave y sus ocupantes.
La
granja está ubicada en la Ruta Old Madisonville a unas ocho millas
al norte de Hopkinsville. La propiedad es ocupada por Cecil (Lucky)
Sutton, una de las personas que denunció la experiencia vivida
la noche anterior.
Había
entre diez y doce personas en la casa, incluyendo varios niños,
pero los oficiales investigadores no fueron capaces de determinar exactamente
cuántos de ellos dicen haber visto alguno de los pequeños
hombres de la nave espacial. La única persona que los oficiales
citaron directamente fue identificada como Billy Ray Taylor. Una de
las versiones indica que Taylor es un visitante de Pennsylvania, quien
recientemente había tenido un reporte similar de una nave espacial.
Ni Sutton ni Taylor estaban en la casa cuando los oficiales regresaron
a la escena esta mañana.
Tanto
el jefe Greenwell y el sheriff Batts dijeron haberse enterado de la
historia de boca de los aún aterrorizados y excitados miembros
de las familias Sutton y Taylor:
La
historia comenzó alrededor de las 11 de la noche cuando dos automóviles,
uno portando una patente de Pennsylvania, llegaron a la comisaría
de Hopkinsville. Los oficiales que se encontraban en la estación
dijeron que en los dos autos venían al menos cinco adultos y
varios niños. Todos parecían muy excitados.
El
vocero del grupo contó que algo parecido a una nave espacial
o a un disco volador había aterrizado en la parte trasera de
su casa cerca de Kelly y que 12 ó 15 hombres, de unos cuatro
pies de estatura (1,20 metros), habían salido del aparato y acercado
a la casa, donde hubo una verdadera batalla con ellos.
“Necesitamos
ayuda”, dijo uno de los hombres, “hemos estado luchando
contra ellos por casi cuatro horas”.
Cuatro
policías municipales, el jefe Russell Greenwell, T.C. Gross,
Dorris Francis y Gray Salter, se dirigieron al lugar para ver a los
“pequeños hombres”. Por radio, se contactaron con
los motoristas estatales R. N. Ferguson Jr. y G. W. Riley, además
del sheriff George Batts, quienes se dirigieron a Kelly en sus propios
vehículos. Cuatro policías militares también llegaron.
Las
discusiones radiales también atrajeron a dos sheriffs de condado
de Hopkins y al menos a tres motoristas estatales de la estación
de Madisonville.
Los
primeros en llegar encontraron el lugar abandonado. Los dos autos que
llevaron a los habitantes de la granja no regresaron hasta que los oficiales
habían llegado y revisado la situación.
Los
policías informaron que no había huellas de los “hombrecillos”
ni existía ninguna marca que indicara que algo había aterrizado
en la zona posterior de la casa. Había un hoyo en el mosquitero
de la ventana a través del cual los Sutton dijeron haber disparado
a uno de los extraños seres.
Alrededor
de las 7 PM uno de los hombres salió de la casa a buscar un cubo
con agua. Entonces vio lo que parecía un platillo volador que
venía por sobre los árboles en un campo ubicado detrás
de la casa. No hubo explosión, apenas un sonido siseante, y el
testigo retornó a la casa con el cubo de agua.
Poco
tiempo más tarde alguien reportó la presencia de unos
pequeños hombres con enormes cabezas y largos brazos que se estaban
acercando a la casa. Los hombres, según las descripciones de
los testigos, tenían grandes ojos y manos desproporcionadas para
sus pequeños cuerpos. Los visitantes vestían lo que parecía
ser un traje de metal plateado.
Los
hombres tomaron sus armas, una escopeta calibre 22 para Sutton y una
pistola para Taylor. Luego, uno de los hombrecillos apretó su
cara contra la ventana y la escopeta fue disparada a través de
la ventana. El rostro desapareció.
Los
hombres decidieron salir y ver si los visitantes habían sido
heridos. Taylor iba al frente y cuando salió por la puerta, una
enorme mano lo alcanzó desde la pequeña cornisa que existe
sobre la puerta y lo tomó por el pelo. Taylor se soltó
y los dos hombres salieron de la casa.
Uno
de los extraños hombrecillos estaba en un árbol cercano,
otro en la parte superior de la casa. Un disparo de la escopeta de Sutton
botó a otro de los hombrecitos, pero no pareció quedar
herido y desapareció en la oscuridad.
Taylor
abrió fuego contra otro miembro de la fiesta invasora, también
con escasos resultados. La batalla continuó por algún
tiempo. Cuando los habitantes de la casa vieron una oportunidad, se
subieron a sus autos y se dirigieron a Hopkinsville en busca de ayuda.
El
sheriff Batts dijo que los hombres le contaron que entre todos dispararon
aproximadamente cuatro cartuchos de balas calibre 22. El oficial citó
a un vecino que dijo que había oído disparos donde los
Sutton, pero sólo reconoció cuatro tiros y los confundió
con crujidos de fuego.
La
mayoría de los oficiales se quedaron en el lugar por más
de dos horas. Durante ese período, hubo aproximadamente 25 personas
en la escena.
El
único momento de excitación que ocurrió durante
la presencia de los oficiales fue cuando un motorista pisó la
cola a un gato mientras caminaba en la oscuridad cerca de la casa. El
gato lanzó un chillido y por unos pocos segundos hubo más
actividad y movimiento en el lugar donde estaban todos presentes.
Dos
oficiales que regresaron al área de Kelly temprano esa mañana
dijeron haber oído que los hombrecitos había reaparecido
alrededor de la casa a eso de las 3.30 AM.
Otros
investigadores que llegaron al lugar durante la mañana dijeron
que les informaron que Sutton y Taylor habían viajado a Evansville
ese día.
Los
oficiales que visitaron la zona durante la noche de excitación
fueron renuentes a la hora de opinar hoy en relación a la supuesta
invasión de Kelly. Todos los oficiales parecían concordar
en que no hubo alcohol involucrado en el caso.
El
único comentario lo hizo el sargento Frank Dudas, quien no estaba
de servicio la noche anterior y quien hasta ahora no ha visitado la
escena. Dijo “pienso que toda la historia es absolutamente posible”.
El
sargento Dudas fue uno de los dos policías municipales que reportaron
haber visto tres discos voladores temprano una mañana del verano.
Dijo que “sé que los vi. Y si yo los vi, la historia de
Kelly ciertamente podría ser real”.
Publicado
en “Kentucky New Era Weekend” el 22 de agosto de 1955.
Volver
al Nº 32