La Nave de los Locos

La Nave de los Locos Nº 32
LA NOTA PUBLICADA EN “KENTUCKY NEW ERA”
JOE DORRIS
(EE.UU.) - 1955

Ejemplar del Kentuky New Era donde apareció la nota.Nota del editor del “Kentucky New Era”: Uno de los incidentes más curiosos ocurridos en la historia reciente del condado es la invasión de Kelly en 1955 por parte de “pequeños hombrecillos verdes”. El reportero Joe Dorris estuvo en el lugar la noche del incidente y la mañana siguiente y escribió esta historia, la primera en toda la nación. Dorris posteriormente describió que pasaron dos o tres días hasta que los medios nacionales inyectaron el color verde a la descripción, un color que nunca fue mencionado por aquellos que dijeron haber visto a los invasores.

LA HISTORIA DE LA NAVE ESPACIAL Y LOS 12 HOMBRECITOS FUE PROBADA HOY

Granja de Kelly fue escenario de la presunta excursión por parte de una extraña tripulación la noche anterior; los reportes aseguran que las balas fueron incapaces de dañar a los visitantes.

Toda clase de investigaciones continuaron hoy en relación a la extraña historia de una nave espacial que transportaba entre 12 y 15 pequeños hombres y que aterrizó en la comunidad de Kelly la noche anterior y batalló con los ocupantes de una granja.

La más oficial de estas investigaciones era realizada por la Fuerza Aérea, según se reportó.

Más de una docena de oficiales estatales, del condado y de la ciudad provenientes de los condados de Christian y Hopkins llegaron a la escena entre las 11 PM y la medianoche y permanecieron hasta pasadas las 2 AM sin ver nada que probara o desmintiera la historia sobre la nave y sus ocupantes.

La granja está ubicada en la Ruta Old Madisonville a unas ocho millas al norte de Hopkinsville. La propiedad es ocupada por Cecil (Lucky) Sutton, una de las personas que denunció la experiencia vivida la noche anterior.

Había entre diez y doce personas en la casa, incluyendo varios niños, pero los oficiales investigadores no fueron capaces de determinar exactamente cuántos de ellos dicen haber visto alguno de los pequeños hombres de la nave espacial. La única persona que los oficiales citaron directamente fue identificada como Billy Ray Taylor. Una de las versiones indica que Taylor es un visitante de Pennsylvania, quien recientemente había tenido un reporte similar de una nave espacial. Ni Sutton ni Taylor estaban en la casa cuando los oficiales regresaron a la escena esta mañana.

Tanto el jefe Greenwell y el sheriff Batts dijeron haberse enterado de la historia de boca de los aún aterrorizados y excitados miembros de las familias Sutton y Taylor:

La historia comenzó alrededor de las 11 de la noche cuando dos automóviles, uno portando una patente de Pennsylvania, llegaron a la comisaría de Hopkinsville. Los oficiales que se encontraban en la estación dijeron que en los dos autos venían al menos cinco adultos y varios niños. Todos parecían muy excitados.

El vocero del grupo contó que algo parecido a una nave espacial o a un disco volador había aterrizado en la parte trasera de su casa cerca de Kelly y que 12 ó 15 hombres, de unos cuatro pies de estatura (1,20 metros), habían salido del aparato y acercado a la casa, donde hubo una verdadera batalla con ellos.

“Necesitamos ayuda”, dijo uno de los hombres, “hemos estado luchando contra ellos por casi cuatro horas”.

Cuatro policías municipales, el jefe Russell Greenwell, T.C. Gross, Dorris Francis y Gray Salter, se dirigieron al lugar para ver a los “pequeños hombres”. Por radio, se contactaron con los motoristas estatales R. N. Ferguson Jr. y G. W. Riley, además del sheriff George Batts, quienes se dirigieron a Kelly en sus propios vehículos. Cuatro policías militares también llegaron.

Las discusiones radiales también atrajeron a dos sheriffs de condado de Hopkins y al menos a tres motoristas estatales de la estación de Madisonville.

Los primeros en llegar encontraron el lugar abandonado. Los dos autos que llevaron a los habitantes de la granja no regresaron hasta que los oficiales habían llegado y revisado la situación.

Los policías informaron que no había huellas de los “hombrecillos” ni existía ninguna marca que indicara que algo había aterrizado en la zona posterior de la casa. Había un hoyo en el mosquitero de la ventana a través del cual los Sutton dijeron haber disparado a uno de los extraños seres.

Alrededor de las 7 PM uno de los hombres salió de la casa a buscar un cubo con agua. Entonces vio lo que parecía un platillo volador que venía por sobre los árboles en un campo ubicado detrás de la casa. No hubo explosión, apenas un sonido siseante, y el testigo retornó a la casa con el cubo de agua.

Poco tiempo más tarde alguien reportó la presencia de unos pequeños hombres con enormes cabezas y largos brazos que se estaban acercando a la casa. Los hombres, según las descripciones de los testigos, tenían grandes ojos y manos desproporcionadas para sus pequeños cuerpos. Los visitantes vestían lo que parecía ser un traje de metal plateado.

Los hombres tomaron sus armas, una escopeta calibre 22 para Sutton y una pistola para Taylor. Luego, uno de los hombrecillos apretó su cara contra la ventana y la escopeta fue disparada a través de la ventana. El rostro desapareció.

Los hombres decidieron salir y ver si los visitantes habían sido heridos. Taylor iba al frente y cuando salió por la puerta, una enorme mano lo alcanzó desde la pequeña cornisa que existe sobre la puerta y lo tomó por el pelo. Taylor se soltó y los dos hombres salieron de la casa.

Uno de los extraños hombrecillos estaba en un árbol cercano, otro en la parte superior de la casa. Un disparo de la escopeta de Sutton botó a otro de los hombrecitos, pero no pareció quedar herido y desapareció en la oscuridad.

Taylor abrió fuego contra otro miembro de la fiesta invasora, también con escasos resultados. La batalla continuó por algún tiempo. Cuando los habitantes de la casa vieron una oportunidad, se subieron a sus autos y se dirigieron a Hopkinsville en busca de ayuda.

El sheriff Batts dijo que los hombres le contaron que entre todos dispararon aproximadamente cuatro cartuchos de balas calibre 22. El oficial citó a un vecino que dijo que había oído disparos donde los Sutton, pero sólo reconoció cuatro tiros y los confundió con crujidos de fuego.

La mayoría de los oficiales se quedaron en el lugar por más de dos horas. Durante ese período, hubo aproximadamente 25 personas en la escena.

El único momento de excitación que ocurrió durante la presencia de los oficiales fue cuando un motorista pisó la cola a un gato mientras caminaba en la oscuridad cerca de la casa. El gato lanzó un chillido y por unos pocos segundos hubo más actividad y movimiento en el lugar donde estaban todos presentes.

Dos oficiales que regresaron al área de Kelly temprano esa mañana dijeron haber oído que los hombrecitos había reaparecido alrededor de la casa a eso de las 3.30 AM.

Otros investigadores que llegaron al lugar durante la mañana dijeron que les informaron que Sutton y Taylor habían viajado a Evansville ese día.

Los oficiales que visitaron la zona durante la noche de excitación fueron renuentes a la hora de opinar hoy en relación a la supuesta invasión de Kelly. Todos los oficiales parecían concordar en que no hubo alcohol involucrado en el caso.

El único comentario lo hizo el sargento Frank Dudas, quien no estaba de servicio la noche anterior y quien hasta ahora no ha visitado la escena. Dijo “pienso que toda la historia es absolutamente posible”.

El sargento Dudas fue uno de los dos policías municipales que reportaron haber visto tres discos voladores temprano una mañana del verano. Dijo que “sé que los vi. Y si yo los vi, la historia de Kelly ciertamente podría ser real”.

Publicado en “Kentucky New Era Weekend” el 22 de agosto de 1955.

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