La
especialista de la Universidad de Harvard publicó en octubre
del año pasado el libro “Abducted: How People Come to Believe
They Were Kidnapped by Aliens” y de inmediato una tropa de amantes
de los marcianos se le tiraron a la yugular. Ella está un poco
aburrida de eso, pero se muestra satisfecha con el resultado de su trabajo,
que se espera sea traducido al castellano en el curso de este año.
Susan
Clancy pide disculpas por responder en inglés el cuestionario
de preguntas que este pasquín le envió vía mail
(y que fue publicado, en parte, por el diario Las Últimas Noticias
hace unos meses), pues dice que durante los dos años que vivió
en Nicaragua, Centroamérica, no fue capaz de aprender el suficiente
castellano ni siquiera para salvar los aspectos más elementales
de la vida. Eso, pese a que hasta ahora dicta clases cada tanto en el
Instituto Centroamericano de Administración de Empresas, en Managua.
Ahora nos cuenta que tiene un bebé de pocos meses y otros dos
que no superan los cuatro años. Por eso en estos días
no duerme mucho y hace ingentes esfuerzos para que su vida tome un giro
más tranquilo después del vendaval que se suscitó
con ella en medio del baile y que la llevó a las profundidades
mismas de ese exótico mundo llamado “ufología”.
Todo porque durante 2005 esta bella sicóloga estadounidense de
la Universidad de Harvard, la misma donde John Mack hipnotizó
a cuanta persona quiso, cobró reconocimiento masivo tras publicar
su libro “Abducted: How people come to believe they were kidnapped
by aliens” (Abducidos: cómo la gente llega a creer que
fue raptada por extraterrestres). En él muestra los resultados
que obtuvo tras indagar a un buen número de presuntos secuestrados
por seres de otros mundos, a quienes protegió cambiándoles
los nombres. Su obra ha sido tan influyente que ya acumula decenas de
citas en varios papers científicos.
Su interés principal era investigar las memorias recuperadas
por medio de la hipnosis. Cuando notó que se podía meter
en un tema peliagudo, debido al asunto de los falsos abusos sexuales
supuestamente perpetrados por familiares que causaron conmoción
en Estados Unidos hace varios años –y que resultaron ser
invenciones de terapeutas imbéciles que crearon esos recuerdos
a través de la hipnosis–, pensó que sería
mejor hablar de marcianos y alejarse de asuntos que podrían dificultar
una investigación que llevaba buen rumbo.
Ahí comenzó, de alguna manera, una condena. En ese entonces,
hablamos de hace tres años más o menos, Clancy decidió
poner en varios diarios un aviso preguntando "¿Ha sido usted
abducido?". Casi de inmediato su teléfono comenzó
a sonar. Los peces habían picado el anzuelo.
-Ya está más o menos dicho, pero igual sería bueno
que nos contara cómo se interesó en estos temas.
-Estaba en Harvard como estudiante de sicología interesada en
el estudio de la creación de las falsas memorias, específicamente
por qué y cómo la gente desarrolla estas falsas memorias.
Me encontraba trabajando en ese proyecto con Dan Schacter, un conocido
investigador en este campo. Al principio estudié a personas que
"recuperaron" en la terapia recuerdos de abusos sexuales.
Mira, para hacer este relato más corto, te voy a contar que la
mayoría de los científicos piensan que la represión
no existe, por eso cuando la gente reprime y recupera recuerdos está
en realidad recuperando cosas que jamás sucedieron.
-Perfecto. La sigo.
-El problema es que estudiar los abusos sexuales en Estados Unidos es
algo demasiado político, por decirlo de alguna manera. Era peligroso
para mi carrera sugerir que algunas personas estaban "creando"
sus historias de abusos. Por lo tanto, decidí tomar un tema que,
pensé, sería menos controvertido: las abducciones extraterrestres.
¡Y qué equivocada estaba! Tú sabes que los reportes
de secuestros alienígenas no son para nada extraños en
Estados Unidos, y como no existen evidencias científicas que
los sustenten, pensé que era una buena manera de estudiar la
creación de una falsa memoria.
-¿Por qué una persona normal creería y
diría que está siendo raptada por extraños seres
de otros planetas?
-La mejor forma de responder esto es dejar en claro que nadie se despierta
con los recuerdos vívidos de haber sido abducido por extraterrestres.
Llegar a creer que estás siendo abducido es parte de un proceso
mucho más largo. La gente está buscando explicaciones
para ciertas experiencias insólitas que tienen (problemas sexuales,
episodios de depresión, dificultades para dormir, etcétera)
y, para mejor o peor, hoy el ser abducido por alienígenas es
una de las explicaciones culturales disponibles para satisfacer ciertos
problemas o experiencias que puedas haber tenido.
-Entiendo.
¿Y qué clase de patologías encontró entre
los sujetos de sus investigaciones?
-¡Ninguna! La única cosa que encontré es que la
gente que eventualmente desarrolla recuerdos de abducciones alienígenas
es más propensa a las fantasías, más creativa y
más buena para imaginar cosas que los sujetos de control.
-Usted dice que la gente cree que es abducida como consecuencia
de cierto contexto cultural que permite el desarrollo de esas creencias.
-Sí. Lo que sucede básicamente es que la gente comienza
a preguntarse si pudo haber sido abducida por lo que han leído
o visto en las televisión y en las películas. Piensa en
series como Los Expedientes Secretos X o filmes como Encuentros Cercanos
del Tercer Tipo. Pero las personas no están seguras de ello hasta
que desarrollan sus recuerdos autobiográficos. Y esto no sucede
hasta que se encuentran o acuden donde un investigador de abducciones
o un terapeuta que usa la hipnosis para ayudarlos a "recordar"
lo que ellos creían que debió haberles sucedido.
-¿Y qué tal funciona la hipnosis?
-Más de tres décadas de investigación científica
demuestra que la hipnosis es una pésima forma de tratar de recordar
cosas. Pero es una buena manera de crear falsas memorias. Bajo hipnosis
la gente se vuelve más propensa a confundir las cosas que se
imaginan, leen o ven en TV con cosas que realmente les han sucedido.
- En general, la gente piensa que la hipnosis es una herramienta
confiable.
-A ellos les doy un consejo: No usen la hipnosis para recuperar recuerdos
perdidos o para completar detalles borrosos en su vida. Quizás
podría usarla para dejar de fumar...
-¿Qué piensa del trabajo del Dr. Mack? Usted sabe,
un creyente en los extraterrestres que falleció hace poco tiempo.
-Creo que John Mack era un gran tipo. Me encontré con él
varias veces antes de que muriera (atropellado en Londres. N. del E.).
Creo que el problema con Mack es que usaba la hipnosis para recuperar
los recuerdos de abducción de sus pacientes. Como muchos terapeutas,
pensó que la intensidad emocional de los recuerdos era indicativa
de veracidad de ellos. Sin embargo, hoy sabemos que las falsas memorias
pueden sentirse tan reales como las verdaderas y ¡no importa cuán
reales parezcan los recuerdos, porque cuando son recuperados bajo terapia
usted no puede confiar en ellas!
-¿Ha recibido amenazas de los creyentes en los extraterrestres?
-Sí. Recibí ataques de muchos de quienes apenas han escuchado
sobre mi libro. ¡Y hasta ahora! Y ten en cuenta que la investigación
que dio forma al libro fue publicada hace varios años ya, en
la revista "Psychological Science", el 2003. Desde que ese
estudio se llevó a cabo (demostrando que los "abducidos"
eran más propensos a crear falsas memorias en laboratorio que
quienes no creen haber sido abducidos), yo soy la enemiga número
1 de la comunidad de abducidos.
-¿Nos puede contar algún caso curioso con el que
se haya topado durante su estudio?
-Sí, recuerdo a una mujer a la que entrevisté. Ella decía
ser médium, lo que significa que servía, según
ella, como intermediaria entre los humanos y los extraterrestres. Mientras
la estaba entrevistando la mujer cayó al piso y comenzó
a tener convulsiones. En ese estado me dijo que esto le ocurría
porque los extraterrestres se estaban posesionando de su cuerpo y que
querían charlar conmigo.
-¿En serio?
-Claro. Ellos querían decirme que la razón por la que
yo estaba interesada en estos temas era porque formaba parte de un grupo
de elite extraterrestre que vivía en otro universo. También,
que yo tenía un bebé que era mitad extraterrestre. En
realidad esto tiene una historia mucho más larga. Esta mujer
me preguntó si yo había sufrido algún aborto. Yo
le dije que sí (es una experiencia muy triste de mi vida). Entonces
me contó que lo que yo había vivido no había sido
un aborto, sino que los extraterrestres me habían sacado a mi
hijo. Y me preguntó si quería hablar con mi bebé,
que ahora tendría nueve años. Obviamente le dije que no
y di por terminada la entrevista.
-¿Ese tipo de cosas no le hicieron aburrirse del tema?
Recuerdo que usted dijo en una entrevista que estaba harta de los marcianos.
-Estoy harta de los extraterrestres porque en realidad nunca estuve
interesada en ellos. Lo que me gusta a mí es indagar en cómo
y por qué la gente desarrolla recuerdos de cosas que nunca les
ocurrieron. Entonces hablar con personas que tenían recuerdos
de abducciones fue una buena manera de tratar y entender más
acerca de cómo se generan esos falsos recuerdos. Después
de cinco años entrevistando a abducidos creo que aprendí
todo lo que se podía sobre el tema. Estoy lista para volver a
mi área natural, los abusos sexuales.
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