Sixto Paz, el contactado devenido en ufólogo, nuevamente estuvo de visita por estas latitudes. Su agenda de actividades contempló la realización de una conferencia que se llevó a cabo en Santiago, el 19 de mayo pasado. Su presencia despertó, como ya es costumbre, el masivo interés del medio televisivo. De hecho, en menos de una semana fue entrevistado en los siguientes programas:
Lunes 15/05: “Vuelve el Lunes”, de Mega.
Martes 16/05: “Morandé con Compañía”, de Mega.
Miércoles 17/05: “Buenos Días a Todos”, de TVN.
Jueves 18/05: “Morandé con Compañía”, de Mega.
Viernes 19/05: “Mucho Gusto”, de Mega.
El discurso del ufólogo–contactado no ha cambiado mucho con los años. En esta oportunidad volvimos a escuchar sus experiencias de comunicación psicográfica, su estadía en la colonia “Morlen” y su paso a través de un xendra. Pero Sixto no es sólo un añejo repertorio. Su faramalla científico–místico–político–religiosa tam-bién está constituida por “elementos de prueba” más contemporáneos, que demuestran de forma contundente (según él) la realidad de la presencia ET. Una gran verdad, no obstante, velada para muchos mortales que padecemos de miopía intelectual. Echemos un breve vistazo a algunas de esas abrumadoras evidencias:
“Recordemos, por ejemplo, estas fotografías tomadas por el satélite METEOSAT en el año 93 y en 1999 (por) el GOES–8, que lograron fotografiar desde el espacio, alrededor de la Tierra, la presencia de objetos ovalados que se calculó medían 450 kilómetros de diámetro. Es por eso que en las películas cuando aparecen naves gigantescas, no están inventando nada”.
Algo hay de cierto en sus palabras. Durante la década del 90, satélites geoestacionarios captaron a través de sus canales (tanto visibles como infrarrojos) numerosas imágenes de objetos colosales emplazados en las proximidades de la Tierra. Estos registros, que por mucho tiempo permanecieron en el limbo de lo inexplicado, efectivamente muestran cuerpos de origen extraterrestre. Pero no se trata de las naves nodrizas que tripulan los “Hermanos Mayores”, sino que de la Luna.
Otra de las pruebas exhibidas por el carismático personaje fue el famoso video de los “ovnis térmicos” captados en el Golfo de México. Uno de los casos más bullados del último tiempo y que fue generado por las llamaradas que emanaban desde algunas plataformas de extracción de petróleo: “Los escépticos llegan a decir que lo que ellos (los pilotos militares) vieron en el cielo moviéndose alrededor del avión eran las instalaciones petroleras que estaban abajo” (énfasis añadido).
Contada así la historia, los escépticos parecen unos estúpidos reduccionistas. Quizás en su mente, ávida de misterios, esta “flotilla de ovnis” efectivamente juegue a la ronda con el avión militar. Pero en el mundo real, estas luces jamás se despegaron de su posición.
El embajador de Ganímedes permanece vigente, cual vieja estrella del rock que se adapta a los nuevos tiempos. Su repertorio consta hoy en día de antiguas y nuevas historias. Relatos que cautivan por su alto contenido de misterio y también por su supuesta correspondencia con la realidad. Así las cosas, este personaje continúa siendo muy atractivo para una televisión que vive en función del rating. ¿Qué podemos esperar en un futuro cercano? No mucho. Sixto Paz seguirá despertando el interés de nuestro medio televisivo, toda vez que sus programas, en lugar de informar seriamente, se dediquen sólo a entretener a la hora de abordar el tema de los ovnis.
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