Avanza
y casi acaba el año, y ni siquiera un atisbo de cansancio hace que algunos
de nuestros "amigos" charlatanes den tregua en su afán por lucir cada
cual la idea más exótica.
La
Nave de los Locos no pretende dejar pasar ninguna zarandaja, y mantiene
sus páginas siempre abiertas a recibir aportes, vengan de donde vengan.
Fue por ello que, en una de aquellas incontables conversaciones telefónicas
de los editores, decidimos que una de las frases que guiará el rumbo
de esta chirriante embarcación será "la salvación es por las obras,
y no por la fe".
Con
lo anterior queremos dejar muy claro que, si bien este intento de barco
ha señalado con sus velas a aquél que se ha permitido algún desliz lindante
en la ilegalidad (plagios), o a aquellos que han sobrepasado los límites
de la tolerancia intelectual humana, nunca estará lejos la posibilidad
de enmendar el rumbo. Y La Nave está dispuesta a colaborar en la rehabilitación.
Y
bueno, que esta publicación sigue adelante, con vientos a favor, con
la invaluable colaboración de investigadores criollos y extranjeros,
y con ansias de continuar este camino que, a costa de mucho trabajo,
horas de sueño quitadas al descanso y bastantes ganas y ánimo, hemos
construido en conjunto.
Por
ahora, la crítica sigue teniendo su espacio aquí... Para temblor de
aquellos que usufructúan de la inocencia ajena.
Los
directores