"Aló, buenos días, ¿con
Rodrigo Fuenzalida?", fue la imborrable voz de la periodista Marcela
Yopis, en febrero del presente año. Su intención era invitarme a revisar
el video del presunto estrellamiento de un OVNI, lo que se realizaría
en las oficinas del departamento de prensa de Televisión Nacional de
Chile (TVN).
De inmediato procedí
a coordinar mis horas y suspender una reunión en "Nueva Imagen" -trabajábamos
en la segunda temporada de "OVNI"- para poder partir raudo al canal
a ver semejante acontecimiento (de por sí dudoso, con sólo escuchar
la existencia de una evidencia de esa índole). Ingresé por la puerta
principal y en sentido contrario venía caminando raudo el investigador
ecuatoriano Jaime Rodríguez. De inmediato su semblante tomó un color
complicado al verme, denotando una evidente incomodidad. Por primera
vez desde que él venía a Chile, la fuerza del destino ( y de los fraudes)
nos juntaba gracias a la asertiva actitud de los jóvenes periodistas
de TVN, quienes optaron por tomar todos los enfoques para el análisis
de este documento.
Lo he señalado en varias
oportunidades: nunca he discutido o intercambiado ideas con el investigador
ecuatoriano, por ende no lo conozco de forma personal, sino sólo por
su producción y como divulgador de todo tipo de mitos ufológicos. Por
otro lado, las denuncias públicas que realicé a partir de 1996 de los
fraudes MJ-12, Amauri Rivera, mujeres "hibridadas" por extraterrestres
y los globos mexicanos presentados por Rodríguez, en medio de la conferencia
de prensa sobre el primer congreso internacional de ufología de AION,
detonaron la "bronca" del ecuatoriano hacia quien escribe.
Volvamos al video del
OVNI. En TVN me señalaron los antecedentes del caso: se trataría de
un OVNI grabado en formato de cine y captado en Nuevo México en la década
del cincuenta, según la información proporcionada por Rodríguez al departamento
de prensa. La situación no llegaba hasta ahí, ya que también existían
evidencias de ese incidente en materiales que Rodríguez portaba: pequeños
fragmentos cristalizados que según el ufólogo habían sido analizados
por la Universidad de Chile.
Nos acomodamos en una
sala de edición a ver las imágenes: en medio de una zona desértica se
observa un cuerpo luminoso que viene cayendo; impacta contra el suelo,
pero vuelve a retomar el vuelo hasta que cae nuevamente desprendiendo
fragmentos luminosos. La verdad es que no me sorprendió en absoluto
la situación, ya que el documento había sido colocado en Internet, específicamente
en la página del CSETI, en 1997. Varias cosas quedaban en evidencia.
Una de ellas era la pixelización de la imagen, con lo que podíamos deducir
que se trataría de un video... Pero, ¿qué era lo que realmente estaba
en vuelo?
Comenzamos a realizar
varios peritajes del estrellamiento. El primero de ellos fue observar
en reiteradas oportunidades y en cámara lenta el choque, tras lo cual
descubrimos que lo que aparentaba ser una estructura compacta luminosa,
comenzaba a enunciar algo completamente distinto. La parte anterior
del cuerpo luminoso mostraba un movimiento similar al de una llama.
Por otro lado, se podía apreciar que una leve estela de humo se desprendía
en la caída. Todo comenzaba a indicar que lo que se suponía un OVNI
lenticular y luminoso se trataba más bien de una gran masa de fuego,
una llamarada liberada desde algún tipo de estructura. Posterior a una
compresión de la imagen, se pudo apreciar la "popa" del cuerpo, lo que
indicó de manera más evidente la hipótesis que había barajado desde
un comienzo: todo olía a una prueba militar.
Las dudas comenzaron
a disiparse. Al instante de centrarnos en el área anteriormente descrita,
descubrimos un leve brillo, que denotaba una pequeña estructura. Se
hacía entonces evidente que se trataba de un misil videograbado posiblemente
en una área de pruebas. Por otro lado, tras exponer mi hipótesis en
el noticiero de TVN (24
Horas) al lado de las declaraciones del ufólogo ecuatoriano, tomaron
contacto conmigo algunos miembros de AION vinculados al mundo
militar. Nuevamente realizamos un análisis en el canal, esta vez invitando
al analista en defensa Roderick Bowen, quien llevó varios diagramas
y fotografías de ensayos misilísticos que mostraban exactamente el mismo
efecto. Mario Pizarro, miembro de AION y ex instructor del
Ejército, identificó el misil como un S.E. II, utilizado con bastante
éxito en la Guerra del Golfo. Incluso su tesis calzaba con el estallido
posterior que muestra porciones de combustible que se esparcen en el
aire, una vez que la estructura penetra bastantes metros al interior
de la tierra.
Recordé que en mis archivos
de video tenía una copia de este mismo incidente, tras cuya revisión
me hallé con la increíble sorpresa de que este "UFO crash" venía subtitulado
con fecha y lugar. El video había sido tomado en 1996 en Nevada, lo
que distaba bastante de las declaraciones de Rodríguez en relación a
era un documento de la década de los cincuenta filmado en Nuevo México.
Aclarado el primer punto, procedí a ubicar los famosos resultados de
los fragmentos entregados a la Universidad de Chile, los que indicaban
un origen bastante terrestre, pues consistían en simples trozos de obsidiana
(1). Todo se trataba de una construcción antojadiza y superficial de
hipótesis que en nada se aproximaban a la realidad de los hechos.
Estos resultados aparecieron
a vista y paciencia de quienes presenciaron las notas de la edición
nocturna de "24
Horas". Estos hechos trajeron
efectos secundarios. Quizás el más visible fue el hecho de que Rodríguez,
al arribar a Chile, pretendía tener varios días de pantalla en el matinal
de TVN "Buenos Días a Todos", y nunca sospechó de la pericia periodística
que dejaría al desnudo las contradicciones de sus pretendidas "evidencias".
Esto llevó a que el director
del matinal, Mauricio Correa, organizara por primera vez en las pantallas
chilenas un debate entre Rodríguez y quien escribe. Arribé bastante
temprano al canal, preparando mis buenas dosis argumentales para un
momento muy deseado por Antonio Huneeus, que en otras oportunidades
había sugerido esta posibilidad de discusión. Ingresé al set y me encontré
con la sorpresa de que Rodríguez estaba ausente, lo que permitió que
explicase tranquilamente el origen de varios de los fraudes ufológicos
por él mostrados en Chile.
De inmediato aparecieron
las cómicas imágenes de la entrevista al alien en Nevada, en el cual
el "marcianito" aparece en medio de la oscuridad siendo atendido por unos sujetos,
que al parecer eran sus enfermeros de cabecera y que en todo el mundo
no convencieron ni al más miope. El fraude de Las Lomas, la muñecopsia,
entre otros, fueron desfilando y mostrando el patético espectáculo que
ha sido montado en torno a la credulidad y los buenos dividendos que
genera la especulación audiovisual del fenómeno OVNI. Por cada imagen
que desfilaba, contaba el origen del montaje, haciendo una separación
clara entre la evidencia que se pretende encontrar en la investigación
y la desinformación pseudocientífica y confusa que emerge a través de
la publicitación de esos fraudes como pretendidas "evidencias". Reconozco
que la actitud de confrontar las opiniones en este campo fue un buen
síntoma de sensatez.
¿QUÉ PRETENDE?
Una vez terminada la
entrevista me dispuse a retirarme de TVN, cuando en los estacionamientos
del canal me encontré con el ya citado Mauricio Correa, quien me señaló:
"Efectivamente era un misil. Lo revisamos pausadamente en el estudio,
y tenías razón... ¿¡Qué pretende (Rodríguez)!? ... ¿Se hará el leso,
creerá en lo que señala tener, mentirá a propósito?". Yo le repliqué:
"pienso que es un poco de todo. Aprovecha la desinformación que hay
en el ambiente, sobre todo en los medios, y se lanza. Pero si tú te
das el trabajo de analizar sus videos y sus aseveraciones, te das cuenta".
Eso no sería todo. Correa me indicó que "le dije que estarías en el
set para discutir, y me señaló que no debatiría contigo". Esto quedó
de manifiesto cuando Rodríguez no asistió al canal. Tuvieron que pasar
varios años para que a la larga un medio de TV percibiera que detrás
del tema de los OVNIS no todo lo que vuela es una nave, ni todo lo que
cae trae alienígenas en su interior.
Meses después se ha visto
a Rodríguez en canales menores. Sus aseveraciones no son tan lapidarias
como antaño, pues parece que el darse contra la pared lo está ayudando
a moderar sus opiniones. Sin embargo, no hay que desconocer que él es
consecuencia de toda una maquinaria que lo supera y está muy viva, con
la cual se debe luchar a diario si queremos dignificar la labor de escudriñar
maduramente el problema de la investigación OVNI.
El día de mañana nuevos
fraudes se harán presentes. Ya Antonio Huneeus me señaló que la productora
del montaje de la pretendida caída de un OVNI en Siberia en el documental
"Los archivos secretos de la KGB" acaba de realizar otro fraude, esta
vez en Egipto: en medio de una expedición arqueológica se encuentra
un sarcófago con una extraña momia. Abren los vendajes, y... ¿con quién
nos encontramos? Ni más ni menos que con un "Gris" ... Aquí lo tienen
señores ...
NOTA
(1) Piedra volcánica
negra o verde oscura, absolutamente terrestre, por cierto.