Según
la secta platillista 'Alfa y Omega', fundada por el chileno Luis Soto
Romero, los platillos voladores tienen sexo, procrean y forman familias.
Carteles
en las estaciones del Metro e infinidad de posters colocados en los
muros citadinos convocaban a una conferencia sobre la "Ciencia Celeste".
Allí, según los anuncios, se conocería el verdadero origen de los platillos
voladores o "naves plateadas", en el lenguaje de la institución Alfa
y Omega, que convocaba a la reunión.
Esta
ignota ciencia sería revelada "urbi et orbe" nada menos que en el salón
de actos de la Ilustre Municipalidad de La Florida. La tarde de ese
sábado del mes de noviembre era particularmente tórrida. Pero qué más
daba, con los generosos auspicios de Metro S. A. y de una corporación
edilicia, todo indicaba que sería un evento único.
Soportando
las altas temperaturas llegamos a la hora señalada, las cuatro de la
tarde. Curiosamente, tanta propaganda no había logrado convocar a muchos
interesados. El salón estaba a esa hora a medio llenar y podría decir
que en ese momento había más integrantes de la institución que organizaba
la conferencia que curiosos.
Tras
algunas consultas y conversaciones entre los convocantes se dio inicio
a la reunión. Una dama que se identificó como la "hermana" Luz, comenzó
a explicar el porqué de la invitación. Señaló que ellos seguían las
enseñanzas del tocopillano Luis Soto Romero, quien era un contactado
que cumplía las órdenes dictadas por Dios Padre a su Hijo (el mismo
Luis Soto Romero, quien sería la reencarnación de Jesús).
Dichas
enseñanzas -afirmó- estaban contenidas en unos diez mil rollos, denominados
"rollos del Cordero de Dios", asegurando que unos dos mil estarían en
el Vaticano, otros en el Tíbet y el resto en diversos lugares del mundo.
Estos son unas coloreadas cartulinas, con dibujos y un texto escrito
con diversas faltas de ortografía, como: "jehova", "espíritual", "juzjado"
o "a sido". ¿Será que en el cielo hay reglas ortográficas distintas
a las de este valle de lágrimas?
Explicó
que el redactor de los "rollos" viviría en el Tíbet y parece se olvidó
que murió hace algunos años en Lima (Perú), lugar hasta donde llegó
luego del golpe militar de 1973.
La
conferencia siguió con diversas charlas, de distintas personas, hombres
y mujeres, quienes se refirieron al valor de la comida vegetariana,
al futuro que nos espera o a las "naves plateadas" (platillos voladores).
El charlista de este último tema, con una verborrea y entusiasmo inexplicable
para el calor que reinaba en el lugar, comenzó señalando que estaban
mencionados en la Biblia y que proceden de distintas galaxias e infinitos
planetas, nada nuevo en la ufología contemporánea. Cuando comenzó a
delirar fue al señalar que estas "naves" tenían sexo y formaban familias.
En su exótica explicación fue más allá, afirmando que las "naves plateadas"
crean tiempos, espacio y conocimiento. Agregó que las criaturas que
las gobiernan, o sea los extraterrestres, son instantáneas, algo así
como de generación espontánea, y que ellos conversan con el material
de la misma nave, las que además no tienen problemas mecánicos o fisiológicos,
etc. Esto significa que no serían aparatos sino seres vivos. En un momento,
ante tanta estulticia me perdí -a lo mejor me dormí-, pero reaccioné
cuando aseguró que su número es como las arenas que contiene un desierto
(sic).
Luego
de estas y otras explicaciones dadas por otros charlistas con conceptos
tan insólitos y extraños como los reseñados vinieron las preguntas.
Entre los asistentes -que habían crecido en número-, no faltaron los
que afirmaron que tenían contactos con los extraterrestres, los que
felicitaron a los charlistas por tener tan preclaros conocimientos,
los que atacaron a la Iglesia por ocultar tan valiosa información y
hasta pasó un avisito un integrante del movimiento raeliano, entidad
dedicada por estos días a ofrecer clonaciones a alto costo.
Aunque
parezca raro pocos asistentes nos atrevimos a cuestionar las peregrinas
y contradictorias enseñanzas del grupo Alfa y Omega, una auténtica secta
platillista, aunque en todo momento negaron tener esta categoría. Se
diría que la mayoría de los presentes, aun sin pertenecer al movimiento,
estaban felices y convencidos que todo lo dicho era cierto. Por eso
se puede entender por qué en nuestro país haya según las estadísticas
unos cinco mil grupos religiosas y sectas distintas.
Pero,
hasta finalizar el evento no pude dejar de extrañarme pues con absoluta
generosidad se dedicaron a repartir unos folletos con información de
diversos acápites de la doctrina del movimiento. Este hecho es inusual
pues no hay secta que no cobre por sus conferencias o el material que
reparten en éstas.
Al
salir, exhausto de escuchar tanta estulticia, recordé a mi amigo el
ufólogo Luis Altamirano, a quien había invitado me acompañara unas horas
antes del evento. Él sabiamente me dijo "no voy a escuchar tonteras".
Como suele ocurrir, tuvo razón. Lo extraño que todo se hizo con el apoyo
propagandístico del Metro S.A. y con la colaboración de la Ilustre Municipalidad
de La Florida. ¿Sabría el derrotado alcalde Gonzalo Duarte lo que se
diría en su propio edificio municipal?. Es un misterio, como el origen
de los enigmáticos OVNIS.