Roderick
Bowen, fundador del desaparecido Equipo Superior de Investigaciones
Ovnilógicas (ESIO) y ufólogo interesado en la arista militar del tema,
nos entrega su visión sobre la nueva arremetida del "investigador" ecuatoriano
y mercader ufológico Jaime Rodríguez, único personaje capaz de hacer
pasar una película de cable como prueba de la visita de los extraterrestres.
En
torno a un buen sándwich y un té dominguero, rodeados de material
relacionado más con aviones y proyectos secretos aeronáuticos que con
los OVNIs, surgieron ciertas posturas que, por su interés, creemos válido
compartir con los amigos lectores:
¿En
qué está Roderick Bowen en estos momentos? Tengo entendido que un poco
molesto con cierta charlatanería televisiva...
Sí. Creo necesario
plantear una crítica a la singular realidad de la investigación del
fenómeno ovni en nuestro país; me guía la recta razón y me amparo en
un trabajo de años que peligra ante la charlatanería de un extranjero,
que sin mediar respeto por la naturaleza humana ni por el país que visita
y del cual hace contundente usufructo, se ha posicionado como pseudo-investigador
y profeta de verdades absolutas a todas luces carentes de objetividad,
responsabilidad y sustento analítico.
¿Jaime
Rodríguez?
Sí. Es injustificable
la cabida que éste ha logrado en los medios comunicacionales, aun bajo
alerta de falsedad. Es por eso que me uno a La Nave de los Locos y a
Rodrigo Fuenzalida en esta cruzada anti-Rodríguez.
¿Qué
crees que se debe hacer ante este verdadero mal de la ufología criolla?
Creo que debemos encauzar
la necesidad imperante de extirpar de nuestro medio este tumor cancerígeno
que día a día crece, dejando a su paso una senda de futuras ramificaciones.
Es imprescindible que asumamos con seriedad la tarea de rescatar un
campo de estudio como la ovnilogía del oscuro futuro que se avecina
si las insensateces continúan su avance.
¿Y
qué podemos hacer para eso?
Quisiera puntualizar
tres observaciones -que me apresuro a aceptar como personales e imperfectas-,
que en cierta medida son consecuentes con la realidad de la investigación
del fenómeno ovni en un marco de respeto y seriedad:
Primero, que el fenómeno
como tal es real, pero sólo podemos abordarlo desde la perspectiva de
ser inexplicado y en constante evaluación, sin un origen claro. Segundo,
que toda imagen que presente alguna manifestación fenoménica debe ser
acreditada por medios técnicos y profesionales que testifiquen su autenticidad
y origen, sin mediar en ello un lucrativo negocio. Y, por cierto, estos
profesionales deben ser idóneos; y tercero, que el fenómeno OVNI no
gana adeptos en el campo de la investigación científica, por culpa de
la fraudulenta y en ocasiones ridícula imagen que le rodea, sino que
gana un respeto e interés mayor si la sobriedad, preparación del expositor
y documentación que acompaña una investigación bien hecha, son meritorias
de estudio.
Nada en el campo de
la farándula va a cambiar esta última regla, y toda acción en contrario
no hace sino crear un efecto destructivo
del trabajo que muchos a costa de nuestros propios medios hemos desarrollado
por años.
Roderick
se manifiesta muy molesto por el curso que está tomando este asunto.
En una observación brillante, señaló que "antes, los pilares de la ufología
eran AION, ESIO y Ovnivisión
más atrasito, como el grupo 'chanta'. Hoy, los pilares son AION
y Ovnivisión. Si este último grupo sigue su avance, imagínate lo que
nos espera". Como La Nave de los Locos se imagina lo que nos esperaría
(un mundo inhabitable, plagado de la más espuria estulticia y falta
de sentido común), es que sigue su rumbo es pos de la racionalidad,
la crítica justificada y el avance del pensamiento científico. La tarea
es dura, pero como ya hemos dicho anteriormente, eso la hace más entretenida.
Nuestro rival tiene más prensa, pero NL tiene argumentos.
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