ODB
MAGAZINE Nº 4 / Ovnilogía para el próximo bilenio
Argentina / Sin fecha
Siempre
resulta agradable, para el ufólogo interesado en conocer nuevas facetas
y perspectivas frente a la investigación, encontrarse con material
extraño, casi tan marginal y humilde como nuestra cumpleañera Nave.
El presente
número de ODB Magazine lo obtuve gracias a la gentileza de Guido Miranda,
colaborador de tal publicación y miembro del grupo "Ciclo Cósmico",
cuyo solo nombre puede despertar ya variadas sospechas. Pero...
Resulta
que Guido manejaba aspectos de la ufología que difícilmente le serán
siquiera conocidos a algunos 'amigos' de este lado de la cordillera.
Manifestó una postura bien crítica frente al asunto y más que cazador
de marcianos, parecía un interesado en la panoplia de ideas que se
gestan en la investigación más crítica. Así, tomé
con cierto entusiasmo y confianza ODB Magazine. Resultado: decepción,
pues la imagen que dejó Guido no se condice para nada con el contenido
de la revista.
Nos hallamos
ante una publicación modesta en páginas y contenido, donde confluyen
más bien las ansias de opinar y decir cosas que el afán de hacerlo
bien. El editorial
de Osvaldo Billordo carece de sustancia y culmina abruptamente. Da
la impresión de que le faltó espacio para decir todo lo que quería.
Un artículo del mismo Billordo sobre un OVNI en una base aérea militar
deja una pobre impresión. En dos páginas (que pretenden ser más, pues
ésta es sólo la primera parte del texto) comenta que un testigo filmó
un OVNI mientras aviones de la Fuerza Aérea Argentina realizaban acrobacias.
Pero, como el editorial, queda mutilado violentamente, y uno no sabe
si realmente el trabajo terminó o la continuación sigue un par de
páginas más adelante.
Quizá la
nota más interesante -de las originales de la revista- sea la reseña
sobre el "Segundo Congreso de Ovnilogía " de la Provincia de Córdoba.
Empero, el trabajo peca de escasa profundización en sus apuntes. El
material es atractivo, pero debió ser tratado con mayor acuciosidad.
ODB Magazine
también nos hace entrega de un archivo del diario La Razón, del 2
de julio de 1968, donde se desarrolla el tema del presunto ocultamiento
de información por parte de los proyectos Libro Azul y demases del
mismo estilo.
Esto mismo
se extiende luego en el trabajo "¿Existe la libertad de prensa?",
de Sixto Segovia. Allí se acusa de intervencionismo al gobierno de
EE.UU. por hacer averiguaciones sobre avistamientos de OVNIs en Argentina.
Estos archivos, que un ufólogo chileno ha hecho pasar como exclusivos,
demuestran solamente que, más allá de buscar alienígenas, el país
del norte buscaba proteger sus intereses militares.
Unos artículos
más, uno sobre tecnología ET en la antigüedad, otro como tributo a
Carl Sagan (donde el autor, Marcelo Martínez, divaga sobre el miedo
a la oscuridad) y uno más que trata los avistamientos relámpagos (reproduciendo
algunos casos del catálogo de Vallée aparecido en "Pasaporte a Magonia")
dan vida a esta revista.
Como ya
se ha comentado en alguna oportunidad, elogiamos cualquier publicación
libre de afanes comerciales y que sirva como canal de expresión de
ideas y pensamientos en torno a la ufología. ODB Magazine, indudablemente,
ha dado ese primer e importante paso. Sin embargo,
luego hay que intentar darle forma y contenido al proyecto. ODB debiera
empeñarse en ello, si no quiere quedar como uno más de tantos boletines
que ven la luz y desaparecen incluso de la memoria que quienes los
hemos leído.
MAGONIA
Nº 72 - Interpreting
contemporary vision and belief
Reino
Unido
/ Enero
de 2001
Que Magonia
entregue un número de elevada calidad no debiera sorprender a nadie,
toda vez que fue por este motivo que alcanzó el sitial que tiene en
el mundillo ufológico. Claramente, la entrega 72 de enero de este año
no iba a ser la excepción.
En esta
oportunidad, Magonia trae dos platos fuertes: un artículo de Gareth
Medway sobre la posibilidad o imposibilidad de la existencia de vida
inteligente en el universo (tras ver a algunos ufólogos, algunos dudamos
de la vida inteligente en la Tierra, pero en fin...), y otro de David
Sivier que analiza la relación que existe entre la sexualidad humana
y las abducciones. Ambos textos de excelente nivel.
Pero la
revista comienza con un editorial demoledor de John Rimmer. Demoledor
porque da en el clavo con su afirmación de que la ufología no debiera
ser un negocio televisivo, aunque el accionar de muchos "investigadores"
demuestra que lo que en realidad buscan es figuración pública más que
la tan manida "búsqueda de respuestas".
Rimmer se
pregunta, con bastante acierto, si el público corre a ver conferencias
ufológicas como una forma de cultivarse científicamente. Lo cierto es
que no, se responde rápidamente, pues todos buscan entretención. Y cuando
algún ufólogo credulón publica sus libros, ¿está a la espera de que
alguna revista científica le reseñe el trabajo? Obviamente, no. Lo que
busca es vender, y ya. Rimmer consigna magistralmente que "cuando
miramos Roswell, la prensa estadounidense y su circo de conferencias,
vemos que estamos más cerca de la MGM que del MIT".
Gareth Medway
nos deleita con un interesante artículo sobre, como dije arriba, la
posibilidad de vida inteligente en el universo, y todas las discusiones
que se han generado sobre este tópico, en especial una muy interesante
que han tenido Peter Brookesmith y Michael Swords. Por supuesto, el
primero niega y el segundo asiente tal posibilidad.
Medway explica
las variables de la ecuación Drake (tras cuyo análisis concluye que
casi todas no pueden ser estimadas y, por lo tanto, la posibilidad de
vida extraterrestre se aleja de la ciencia como pregunta válida), para
luego entrar de lleno en la agria disputa. Brokeesmith, agudo, cree
que la vida inteligente en el universo es tan rara como un ufólogo pro
HET que escriba cosas inteligentes... Medway, por su parte, recalca
que muchos hacen un salto demasiado largo al suponer que, de haber vida
en un planeta, ésta se tornaría inteligente con tanta sencillez, sin
considerar la multiplicidad de factores que deben existir para que la
vida evolucione a niveles superiores.
Tanto Brokeesmith
como Swords presenta argumentos erróneos, según Medway, cuyo fin último
es evadir lo embarazoso que resulta decir "no sé" ante la pregunta principal
del artículo. David Sivier,
por su parte, estructura el ensayo más largo de este número, que está
lleno de nuevas miradas ante el fenómeno de las abducciones. Sivier
pretende demostrar -y creo que lo logra- que este tema está íntimamente
ligado a la sexualidad femenina y a la pornografía, así como también
al avance de la liberación de las mujeres y la apertura ante el sexo
que ha vivido nuestra sociedad.
Tras hacer
recorridos históricos con respecto a la pornografía en el siglo XIX
y XX, Sivier señala que "posiblemente la falta de sexualidad explícita
en los encuentros cercanos de los cuarenta y cincuenta se deba al carácter
represivo de la sociedad de la época". Recalca que la ufología pasó
de ser un encuentro con los Hermanos del Espacio a las examinaciones
médicas y sexuales con Betty y Barney Hill (y antes Vilas Boas), terminando
en las conspiraciones y eso. Indudablemente, la guerra fría tiene bastante
que ver en todo esto.
También
señala que la literatura y el cine han ayudado a cambiar la imagen del
sexo, que pasó de ser "algo saludable y natural a algo oscuro que
lleva a la gente a sentir los placeres prohibidos". Esta tortuosa
visión se refleja, entonces, en las abducciones, cada cual más violenta
y vejatoria. Para el investigador, "la experiencia abductoria parece
ser una fantasía extremadamente poco placentera, vivida por personas
que sienten que deben sufrir para gozar", es decir, gente con ciertos
problemas sexuales.
Sivier también
supone que hay un componente sexual distorsionado, pues los grises ocuparían
el papel de los médicos, quienes habitualmente son objetos de deseo
de sus pacientes. Entonces, se proyectaría el deseo por un doctor en
la figura del ET imaginario.
La literatura
abduccionista (la credulona, claro) sería, más que ciencia ficción,
una especie de advertencia de que somos menos fuertes que nuestros abductores
y que, por lo tanto, sólo nos resta esperar que vengan a hacernos sufrir
más, en una especie de consuelo por el hecho de ser inferiores. Su tesis
general indica que quienes son abducidos tienen algún trauma sexual
y lo canalizan por medio del temor a los invasores de las estrellas.
Un punto de vista interesantísimo y digno de consideración.
La revisión
bibliográfica es bastante extensa. Bajo la pluma de Peter Rogerson,
el encargado de reseñar los libros, caen sin piedad textos de todos
lo tipos, entre los cuales remarcaremos, por el interés que pudiera
tener para los chilenos, al "UFO briefing document", donde participa
Antonio Huneeus. Rogerson remarca que muchos de los casos allí señalados
como pruebas duras ya han sido explicados (Isla Trinidade, Islas Canarias,
por ejemplo) o son muy dudosos (Rendlesham), y acusa al libro de ser
"pagado por seguidores de la HET". No deja de tener razón nuestro
amigo inglés.
La sección
de breves (Hold the back page) nos introduce a un montón de bizarras
informaciones, desde un William Cooper que dice que Kennedy fue asesinado
porque sabía y difundiría algo sobre los OVNIs que no debía hasta una
especie de leyenda urbana, según la cual unos cassettes que aparecen
fuera de ciertas iglesias de Inglaterra estarían grabadas con mensajes
satánicos. Aunque, por supuesto, nadie ha mostrado ninguna prueba de
tal afirmación.
La sección
"El pelícano escribe" da duros palazos a las hipótesis de Vallée. El
pelícano es fuerte en sus apreciaciones, pero muy razonable. Con tino
escribe (¿o picotea?) que "no hay nada en los informes OVNI o en
su literatura que nos dé algo que no sea conocido, que sea nuevo y sorpresivo,
y que pudiera ser verificado e investigado por científicos. No sólo
esto, sino que el mito OVNI no tiene lógica interna alguna, y la mayoría
de los reportes son acertijos llenos de contradicciones. Sí, no hay
alternativa. La Hipótesis Psicosocial es la única forma de abordar el
problema OVNI". Así de tajante y certera es Magonia; navegación
por las aguas de la lógica que recomendamos con todas nuestras fuerzas.
Además,
recibimos
- Anomalía,
Fundación Anomalía, Nº 2, diciembre de 2000, 60 páginas: "27 de noviembre
de 1999: ¿la última reentrada del milenio?; El Informe Northrop; Bibliografía.
- El ojo
crítico, Nº 31, febrero de 2000, 28 páginas: Parapsicología delictiva;
Fenómenos paranormales en Chile; Entrevista al coronel Perote; ¡Fátima,
nunca más!.
- Los identificados,
Roberto Banchs, Nº 15, sin fecha, 32 páginas: Casuística con ocupantes
en Argentina.
- Magonia
Supplement, Magonia, Nº 33, febrero de 2001, 2 páginas: Literary criticism,
Letters.
- OVNIs: Alto
secreto, Monográfico Más Allá, Nº 35,diciembre de 2000, 122 páginas:
Lo inexplicable; Top secret: OVNIs y gobiernos; El caso español; Los
informes; Investigaciones. Gentileza Luis González.
- Skeptical
Briefs, CSICOP, Vol. 10, Nº 2, Junio de 2000, 20 páginas: The case of
the missing poltergeist; Paranormal phenomena in Chile; Spirit painting,
part II: The bangs sisters.
- Skeptical
Inquirer, CSICOP, Vol. 25, Nº 1, enero/febrero 2001, 70 páginas: Issues
in alternative medicine; Science indicators 2000: Belief in the paranormal
or pseudoscience; Damaged Goods?; Reptoids and martians invade Silicon
Valley.
Libros
- El Expediente
Manises, Juan Antonio Fernández, Fundación Anomalía, Santander, España,
2000. 220 páginas.
- Leyendas
Urbanas en España, Antonio Ortí y Josep Sampere, Ediciones Martínez
Roca, Barcelona, España. 2000. Gentileza Luis González
- OVNIs:
La agenda Secreta, Milton Hourcade, edición virtual, 2000.
- Los espíritus
del Aire, Diego Viegas, inédito, 2000. Gentileza Diego Viegas.
- Los extraños,
Juan Acevedo y Néstor Berlanda, Editorial Emecé, Buenos Aires, Argentina,
2000. 340 páginas. Gentileza Juan Acevedo.
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