El siguiente artículo
es una crítica a un espacio de televisión llamado "Otra Dimensión" que
se emite en España, en el canal privado de televisión Antena 3TV, de
cobertura nacional y en horario nocturno.
Se trata
de un programa sensacionalista de divulgación de todo tipo de mitos
y creencias paranormales. En él se dan cita OVNIS, fantasmas, endemoniados,
estigmas, poltergeist y cualquier otra cosa similar que se les pueda
ocurrir a ustedes. Está de sobra decir que el enfoque de los reportajes
de "Otra Dimensión" es absolutamente acrítico y, a menudo, directamente
mentiroso.
Como no
podía ser menos, lo más granado del mundillo pseudocientífico español
ha desfilado por dicho programa: nombres como Iker Jiménez, Bruno Cardeñosa,
Manuel Carballal, Sebastián D'Arbó o Juan José Benítez se han dado cita
en él para repartir sus despropósitos habituales.
El pasado
jueves 22 de marzo de 2001 Bruno Cardeñosa, conocido chafardero de lo
paranormal -es decir, de lo inexistente-, volvió a dar una clara muestra
de su poco rigor y seriedad en dicho programa-basura conducido por el
popular Mon Santiso.
A falta
de misterios reales, acá suele echarse mano a prácticamente cualquier
cosa que suene a chusco con tal de rellenar un espacio televisivo que
sólo puede definirse como barato y mediocre. En esta ocasión se recurrió
directamente a una leyenda urbana relacionada con una película, "Tres
hombres y un bebé", protagonizada por el actor Ted Danson.
Según la
leyenda, que empezó a circular a partir de la publicación en video de
la película, en agosto de 1990, el fantasma de un niño es perfectamente
visible durante una escena interpretada por los actores Ted Danson y
Celeste Holm. En un momento dado, el plano cubre una ventana al fondo
de la habitación, en la que se observa una figura humana semioculta
por las cortinas.
Cuenta la
leyenda que se trata del fantasma de un niño que se suicidó (o fue asesinado)
en el apartamento en el que se rodó el film; en otro plano se puede
observar el perfil del rifle utilizado en el incidente. Cuenta la historia
que la madre del niño intentó por todos los medios que la productora
eliminara la escena, aunque según otra variante esta señora está recluida
en un sanatorio mental a causa del shock sufrido al encontrarse con
la imagen de su difunto hijo al ver la película en una sala de cine.
Según Bruno
Cardeñosa esta imagen tras la cortina es una de las pruebas más firmes
de que una cámara puede captar huellas psíquicas, fantasmas o lo que
sea.
Por supuesto
es todo mentira.
Para empezar,
y para los más impacientes, hay que decir que no hay niño: la misteriosa
figura que se vislumbra en la ventana es un "standee", un cartón recortado
que representa al propio Ted Danson vestido de smoking para una campaña
comercial. Este recorte de cartón figuraba perfectamente visible en
otras escenas que se quedaron en el suelo de la sala de montaje y que
se pueden localizar en Internet (por ejemplo en Snopes,
donde se explica toda la historia).
Además difícilmente
pudo morir alguien en el apartamento antes del rodaje por la sencilla
razón de que dicho apartamento ¡NO EXISTÍA! previamente: "Tres solteros
y un bebé" se filmó en unos estudios de Toronto: el apartamento es un
decorado. En cuanto a la imagen del rifle, que nadie cuestionó en Otra
Dimensión, es un falso perfil creado por las cortinas de la ventana.
Por supuesto, nadie ha sido capaz del localizar a la misteriosa madre
loca / ofendida, básicamente porque dicha señora tampoco existe.
En cuanto
a Bruno Cardeñosa, o no se molestó en documentar mínimamente el asunto
-cosa extremadamente fácil habida cuenta de la cantidad de información
que existe sobre leyendas urbanas- o simplemente le da igual y miente
conscientemente. Las dos cosas son preocupantes y criticables, más en
este caso si tenemos en cuenta que el susodicho individuo muestra una
marcada tendencia a criticar los rigores investigativos ajenos de manera
furibunda. ¿Cómo era aquello de la casa del herrero y el cuchillo de
palo?
Publicado en "El Escéptico Digital" Nº 25,
abril de 2001. Reproducido con autorización.
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