Todavía
no se han apagado los ecos de la entrevista sin precedentes que la
Revista Española de Defensa, órgano del ministerio de Defensa español,
publicó en su número de enero al conocido ufólogo y autor valenciano
Vicente-Juan Ballester Olmos, director de investigaciones de la Fundación
Anomalía, cuando otro medio de comunicación oficial incluye en
sus páginas un artículo sobre OVNIS firmado por dos estudiosos de
esta materia.
En su último número, correspondiente a marzo de 2001, la conocida
Revista de Aeronáutica y Astronáutica, medio profesional del Ejército
del Aire, dedica nada menos que ocho páginas a un artículo firmado
por V-J Ballester Olmos y por el investigador canario Ricardo Campo,
licenciado en Filosofía y responsable de Prensa de la Fundación Anomalía.
Es la primera vez en la historia de esta publicación que incluye el
artículo de un civil dedicado a la problemática de los OVNIS y supone
un reconocimiento a la callada labor de años de estos dos especialistas
en ufología que descubre que los multitudinarios y espectaculares
avistamientos ovni en Canarias en los años setenta fueron debidos
al lanzamiento de misiles balísticos del tipo Poseidón de la Marina
de los Estados Unidos.
Fue a través de Jonathan McDowell, doctor en Astrofísica por la Universidad
de Cambridge (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics), una de
las principales autoridades mundiales en esta materia, que se pudo
corroborar definitivamente una vieja sospecha: ciertas observaciones
muy espectaculares desde el Archipiélago Canario entre 1974 y 1979
fueron los efectos del lanzamiento de misiles Poseidón norteamericanos.
Las correspondencias entre las observaciones y los lanzamientos balísticos,
como se muestra en el artículo mediante tablas específicas para cada
suceso, llegan en algunos de los cinco casos estudiados al minuto,
coincidiendo en todos ellos el día.
Los incidentes que han quedado explicados fueron los siguientes:
- 22 de noviembre de 1974. Un resplandor rojo fue visto ascender a
gran velocidad, para luego extender su luminosidad de forma circular.
Este fenómeno se repitió tres veces.
- 22 de junio de 1976. Desde el horizonte fue observado un punto de
luz elevándose, al tiempo que expandiéndose, hasta formar una enorme
semiesfera brillante. Un turista extranjero logró fotografiar dicho
fenómeno.
- 19 de noviembre de 1976. Un punto luminoso fue visto elevarse hacia
el cielo en espiral y expandirse hasta adquirir un diámetro gigantesco.
- 24 de marzo de 1977. Un objeto rojizo que pareció salir del mar
se elevó rápidamente, efectuando piruetas, dejando atrás un enorme
resplandor que duró diez minutos.
- 5 de marzo de 1979. Fue el más espectacular de todos. Unos multicolores
círculos concéntricos fueron divisados en el horizonte, del que salió
disparado al cielo un punto de luz que soltaba un chorro luminoso,
que se fue expandiendo hasta formar una campana luminosa gigantesca.
Se lograron decenas de fotografías, que ufólogos sensacionalistas
han calificado erróneamente como "OVNIS" hasta el presente.
Estos fenómenos luminosos fueron vistos por miles de asombrados testigos
desde la Comunidad Canaria y, en su día fueron investigados por el
Ejército del Aire Español, que no llegó a conclusiones positivas.
Se pone fin así a una controversia ficticia que ha durado 20 años.
Si las características de los fenómenos observados ya permitían apostar
por la explicación balística, ahora no queda lugar a duda gracias
a esta demostración.
Ejemplares
de este número de la Revista de Aeronáutica y Astronáutica pueden
adquirirse en c/Princesa, 88, 28008 Madrid
(teléfono 91-3955299, fax 91-3955191).
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